domingo, 22 de junio de 2008

Feliz reencuentro con Monica

OBS en San Antonio de Padua el 21-06-08 (© Carlos Tarín)
ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA

Concierto por el Día Europeo de la Música. Solista y directora: Monica Huggett. Programa: Obertura de Berenice y Concerto grosso en la menor Op.6 nº4 de Haendel; Concierto para violín en re menor (versión del Concierto para clave BWV 1052) de Bach; Concerto grosso en re menor Op.3 nº2 de Hellendaal y Sonata al Santo Sepolcro en mi bemol mayor RV 130 de Vivaldi. Lugar: Iglesia del Convento de San Antonio de Padua. Fecha: Sábado 21 de junio. Aforo: Casi lleno.

* * * *

FELIZ REENCUENTRO CON MONICA


Después de algunos meses de ausencia, volvía Monica Huggett a ponerse al frente de la Orquesta Barroca de Sevilla, y lo hacía con un programa que reunía algunos de los géneros más frecuentados de la música instrumental del Barroco tardío, la obertura a la francesa, el concierto con solista, la sonata y el concerto grosso, un estilo de programa que el conjunto sevillano ha afrontado en innumerables ocasiones y que repetirá idéntico el 4 de julio en el Festival de Música Antigua Castillo de Aracena.

El reencuentro con la principal directora invitada del conjunto resultó felicísimo, pues Huggett ha conseguido mimetizarse de forma especialmente afortunada con el estilo extravertido y vitalista que ya era característico del conjunto sevillano antes de su primera colaboración, y ayer se la notó especialmente cómoda y relajada, logrando extraer del grupo un sonido de extraordinario vigor, pero a la vez de un equilibrio notabilísimo.

Ya en la Obertura de la ópera Berenice de Haendel que abría el recital pudieron apreciarse las virtudes básicas de la OBS anoche: brío, empaste, claridad en los pasajes fugados, finura de trazo en los movimientos lentos.

Monica Huggett al frente de la OBS (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
Fue sin embargo en el Concierto para violín de Bach (versión del famoso BWV 1052) donde se vivieron los momentos más intensos de la noche. Superando unos primeros compases con ciertas dudas, Monica Huggett ofreció como solista una exhibición de virtuosismo, poderío, músculo y musicalidad formidables, que maravilló en el Adagio, con una combinación casi perfecta de delicadeza e imaginación ornamental, y explotó en un tercer movimiento por completo vibrante, desatado, febril. Magnífico acompañamiento, con mención destacada para el bajo continuo, que marcó los pasajes del ripieno con una fuerza casi telúrica.

El arranque de la Sonata al Santo Sepolcro de Vivaldi fue de una ternura y una transparencia arrebatadoras y en los concerti grossi, Alba Roca desde los segundos violines y Elisa Joglar desde el violonchelo completaron con Huggett un concertino de sonido esplendoroso, por luminosidad y por limpieza. Entusiasta la respuesta de un público que es fiel a la OBS incluso un sábado de junio a las diez de la noche.

[Publicado en Diario de Sevilla el domingo 22 de junio de 2008]