domingo, 8 de junio de 2008

Desnudez

Estampies & Danses Royales por Savall
ESTAMPIES & DANSES ROYALES: LE MANUSCRIT DU ROY CA.1270-1320
Hespèrion XXI
Director: Jordi Savall

Pierre Hamon, flautas
Alfredo Bernardini y Béatrice Delpierre, chirimías
Renée Zosso, zanfoña
Christophe Tellart, cornamusa y zanfoña
Michaël Grébil, laúd y ceterina
Begoña Olavide, salterio
Dimitris Psonis, dulcemar
Montserrat Figueras, cítara
David Mayoral, Pere Olivé y Pedro Estevan, percusión
Jordi Savall, fídula, lira y rebab


1. Danse (I)
2. La Prime Estampie Royale
3. Raimbaut de Vaqueiras (c.1150-1207): Kalenda maia (Estampie ancienne)
4. La Seconde Estampie Royale
5. La Tierche Estampie Royale
6. Giraut de Borneill (1175-1220): No puese sofrir c'a la dolor
7. La Quarte Estampie Royale
8. La Quinte Estampie Royale
9. Raimbaut de Vaqueiras: No m'agrad'iverns (Estampie ancienne)
10. Danse (II)
11. La Sexte Estampie Royale
12. La Septime Estampie Royale
13. Marcabru (1100-1150?): Pax! In nomini Domini! (Planctus)
14. La Ultime Estampie Royale
15. Dansse Real
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ALIA VOX AV 9857 (Diverdi) [72'12'']
Grabación: Septiembre de 2007


El Cancionero del Rey es un manuscrito en pergamino conservado en la Biblioteca Nacional de París (mss. francés 844) que contiene una recopilación de canciones monódicas francesas realizada en el siglo XIII a la que en el XIV se añadieron danzas y hasta motetes polifónicos. Es ésta la primera fuente conservada en Europa que incluye música que parece pensada exclusivamente para los instrumentos, anterior incluso al famoso manuscrito de la British Library de Londres (Additional 29987) con danzas del trecento italiano. Savall ha grabado las ocho estampidas (aparecen numeradas, por lo que es posible que formaran un ciclo) y las dos danzas del códice, añadiendo cuatro célebres piezas trovadorescas en versiones instrumentales. El brillante artículo de David Fallows que se incluye en el disco resultará muy útil para los interesados, ya que profundiza con didáctica claridad en algunos aspectos culturales, sociológicos y musicológicos relacionados con esta música, de cuyas prácticas interpretativas se sabe en el fondo bastante poco.

Si toda interpretación musical no deja de ser nunca la recreación personal de una pauta escrita que exige un desarrollo, en el caso de este repertorio esa exigencia es aún más acuciante. El intérprete debe poner mucho de sí mismo en todos los aspectos (rítmicos, melódicos, ornamentales, tímbricos...) para dar vida a unas someras indicaciones que en sí mismas resultan poca cosa. Es este un territorio en el que Savall y su conjunto se mueven de forma especialmente brillante y aquí vuelven a demostrarlo. Gente experimentada en este terreno, como Pierre Hamon, Alfredo Bernardini, Renée Zosso, Begoña Olavide, Dimitris Psonis o el propio Savall son capaces de crear atmósferas muy sugerentes en las que confluyen el encanto tímbrico con el vigor rítmico y las habituales gotas de perfume orientalista para crear un discurso magníficamente articulado y planificado en el que domina la pasión por la melodía y el color. Flautas, chirimías, zanfoñas, cornamusas, laúdes, salterios, cítaras, dulcemas, fídulas, derbukas, bendires y otros artefactos de sus mismas familias se reúnen en ricas combinaciones, creando muy variados efectos de color, aunque cabe destacar que Savall y su conjunto muestran aquí un gusto muy especial por el refinamiento e incluso por la sobriedad y la desnudez, de modo que pueden hallarse multitud de pasajes de gran intimismo y delicadeza; más aún, la mayoría de las piezas están interpretadas con grupos instrumentales reducidos. Una referencia incuestionable para este repertorio.

[Publicada en Scherzo nº 231 - Junio de 2008]


La Prime Estampie Royal. [4:46] Hespèrion XXI. Jordi Savall