lunes, 1 de junio de 2009

La era de los flamencos (1)

Currende Consort
Uno de los hechos cruciales en el desarrollo de la música occidental es el invento de la polifonía. El hecho de hacer sonar a la vez dos o más melodías con sentido en sí mismas, pero que juntas crean una unidad superior perfectamente coherente y cerrada, iba a determinar que la tradición europea se separara de manera radical del resto de tradiciones musicales del mundo. Aunque las primeras polifonías primitivas datan en Europa del lejano siglo IX, no sería hasta la irrupción de los maestros de la Escuela de Notre Dame en el siglo XII que ese tipo de concepción musical inicia su consolidación, primero con el llamado ars antiqua y luego con el ars nova y el ars subtilior, formas cada vez más refinadas y complejas de combinación de las voces.

En el siglo XV, en los albores del Renacimiento, la polifonía iba a ir adquiriendo perfiles cada vez más racionales y metódicos. Aunque en Inglaterra la música tendría un desarrollo autónomo, con algunas notas autóctonas que la singularizan, en el resto del continente las técnicas de composición se internacionalizan bajo el dominio de una escuela de maestros que se desarrolla en el norte de Francia y los Países Bajos: en Italia eran conocidos como los fiamminghi, los flamencos, cuya concepción del arte del contrapunto iba a imponerse de forma incontestable durante más de un siglo, marcando decisivamente el futuro de la música occidental.


Erik Van Nevel
Las razones del impacto de la gran polifonía flamenca del Renacimiento pueden analizarse detenidamente siguiendo la estupenda recopilación que con el título de Masters from Flanders acaba de reeditar el sello holandés Etcetera (en origen, la colección fue publicada en 1997 por otro sello de la región, Eufoda), una recopilación que recoge diez discos grabados por Erik Van Nevel y sus conjuntos, la Capella Sancti Michaelis y el Currende Consort, entre 1993 y 1995.

Llevando al límite el afán clasificatorio, Etcetera incluye en su publicación un listado con hasta cinco generaciones de compositores flamencos más un grupo de seguidores que entran ya directamente en el siglo XVII. Todos los grandes están por supuesto representados, desde Dufay y Binchois (nacidos hacia 1400) hasta Lasso o De Wert (muertos en la última década del Quinientos), pasando por Ockeghem, Busnois, Isaac, De la Rue, Willaert, Gombert, De Rore, Manchicourt o el divino Josquin, aunque cabría hacer el reproche de que la misa polifónica, el género sacro por excelencia de la época, apenas aparece tratado, figurando sólo un par de números de una Misa para Felipe II de Rogier. El resto de géneros, tanto religiosos como profanos, está en cambio bien representado: hay motetes, himnos, magnificats, salmos, canciones, madrigales e incluso danzas de las colecciones parisinas de la época. El gran nivel de cantantes e instrumentistas y el precio económico hacen del álbum una estupenda ocasión para penetrar en la esencia de un estilo sin el cual la música occidental sería hoy algo completamente diferente.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 30 de mayo de 2009]


Masters from Flanders en Etcetera
MASTERS FROM FLANDERS
POLYPHONY FROM THE 15TH & 16TH CENTURY

Capella Sancti Michaelis
Currende Consort
Director: Erik Van Nevel

CD 1: Adrian Willaert and Italy
CD 2: Philippe Rogier and Spain
CD 3: Orlandus Lassus
CD 4: 16th Century songs and dances from Flanders
CD 5: Philippus de Monte and the Habsburgers
CD 6: Nicolaas Gombert and the court of Charles V
CD 7: Isaac, Obrecht, De la Rue
CD 8: Josquin Des Prez
CD 9: Johannes Ockeghem and France
CD 10: Guillaume Dufay and Burgundy
----------
ETCETERA KTC 1380 (10 CD) (Diverdi)
Grabaciones: 1990-1995?


© musicaergosum

3 comentarios:

Mario Guada Gutiérrez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola Pablo:

Una caja imprescindible -sobre todo para aquellos adictos y que amamos la música del XV y XVI-, aunque con algunas pegas:

1.- El hecho de que muchas de las obras sean profanas y no haya grandes piezas sacras le resta bastante hondura al contenido.
2.- A pesar de contener buenas interpretaciones, estos conjuntos no están en la cima de la interpretación de dichos repertorios -a pesar de contar con músicos de gran talla, sobre todo cantantes- y su visión de ciertas obras no acaba de ser en exceso de mi agrado.

En cualquier, una buena oportunidad para hacerse con estos discos que, sin ser productos de sobresaliente, sí pueden producir bastante disfrute en su escucha.

Un mvsical saludo.

P.S. Espero con ansia la anunciada continuación de esta "era de los flamencos".

Pablo J. Vayón dijo...

Como digo en mi texto, para ser más significativa del período la colección habría necesitado misas, aunque sí hay mucha otra música religiosa; es más, el equilibrio con la música profana me parece casi perfecto (quizá me sobra el CD de las danzas).

En cuanto al nivel interpretativo me parece en general bueno, y desde luego más que suficiente para hacerse una idea del significado y la belleza de esta música; los conjuntos (tanto el vocal como el instrumental) son excelentes y los criterios me parecen por norma adecuados, aunque es cierto que en los 90 había ya conjuntos (el mismo Huelgas sin ir más lejos) capaces de profundizar más en este repertorio y ofrecerlo con dosis superiores de limpieza, transparencia y elocuencia.

Creo que por menos de 40 euros (precio de Diverdi), la colección merece mucho la pena. Aclarar simplemente que la presentación es agradable, pero bastante austera y que hay que irse a la web de Etcetera para ampliar información sobre los nombres de los intérpretes y los textos de las piezas cantadas, no así sobre las fechas de grabación, que lamentablemente se omiten.