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lunes, 3 de mayo de 2010

Música degenerada

Pedro Halffter con la Filarmónica de Gran Canaria
En 1937, jerarcas del régimen nazi organizaron en Múnich una exposición de obras que, bajo el título de Entartete Kunst (Arte degenerado), pretendía ridiculizar las tendencias plásticas modernistas (cubismo, dadaísmo, expresionismo, fauvismo, impresionismo...). Al año siguiente, la exposición se repitió, pero esta vez aplicada exclusivamente a la música (Entartete Musik): todas las corrientes vinculadas al atonalismo y al jazz, y, más allá aún, todos aquellos compositores de origen judío o de ideología izquierdista quedaban definitivamente proscritos de la Alemania oficial, que se había impuesto como objetivo defender la superioridad de los valores que alumbró la gran línea de la música germana que comunicaba a Bach con Wagner a través de Beethoven y Bruckner.

Esta historia ha sido relativamente bien contada en los últimos años, gracias a ciclos de conferencias, publicaciones, exposiciones y series de grabaciones discográficas. Ahora, es Pedro Halffter quien, con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, se acerca a dos de los compositores que, por su doble condición de judíos y modernistas, más furibundamente despreciaron y combatieron los nazis: Franz Schreker (1878-1934) y Arnold Schoenberg (1874-1951).

Arnold Schoenberg deportivo
De Schreker, Halffter ofreció hace unos años en el Maestranza de Sevilla el estreno español de su obra maestra, la ópera El ruido lejano (1912), y es precisamente con el Nocturno que suena como interludio en el tercer acto de esta obra (en versión íntegra, no la abreviada que se ofreció en las representaciones) con el que abre un disco magnífico, en el que se incluye también la Sinfonía de cámara (1917) y la Obertura fantástica Op.15 (1903-04), música de un tardorromanticismo de corte brahmsiano en la Op.15, que se hace expresionista y voluptuoso en las otras dos obras, sin romper en ningún caso con la tonalidad, pero apurando sus extremos: el lirismo de Alban Berg le debe sin duda mucho a Schreker.

El trabajo dedicado a Schoenberg incluye conocidos trabajos de transcripción del maestro vienés. Se trata del Cuarteto con piano en sol menor Op.25 de Brahms y del Preludio y Fuga en mi bemol mayor BWV 552 de Bach. Admirador de la música brahmsiana (en su famoso ensayo Brahms, el progresivo combatía la idea arraigada en los seguidores de Wagner de que el músico de Hamburgo era un conservador recalcitrante), el trabajo de orquestación de la Op.25 lo realizó Schoenberg entre 1937 y 1938 por petición del director Otto Klemperer, mientras que la orquestación sobre Bach es una década más antigua. Con una orquesta en excelente estado de forma, Halffter muestra su especial afinidad con este repertorio, regodeándose de forma especial en el color orquestal y en el estiramiento de las frases hasta sus propios límites. Que con la actual situación discográfica, sea Warner la que publique estos discos no deja de resultar un aval para el trabajo del maestro madrileño.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 1 de mayo de 2010]


Música de Schreker por Pedro Halffter y la Filarmónica de Gran Canaria
FRANZ SCHREKER

Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
Director: Pedro Halffter

Franz Schreker (1878-1934):

1. Nachtstück de Der ferne Klang
2. Sinfonía de cámara
3. Obertura fantástica Op.15
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WARNER CLASSICS 256468349-8 [59'19'']
Grabación: Julio de 2009 (1 y 2) y Noviembre de 2009



Schreker: "Langsam, Schwebend", primer movimiento de la Sinfonía de cámara. [7'38''] Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Pedro Halffter

Orquestaciones de Schoenberg de obras de Brahms y Bach por Pedro Halffter y la Filarmónica de Gran Canaria
ARNOLD SCHOENBERG - BRAHMS & BACH ORCHESTRATIONS

Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
Director: Pedro Halffter

1. Johannes Brahms (1833-1897) / Arnold Schoenberg (1874-1951): Cuarteto con piano en sol menor op.25
2. Johann Sebastian Bach (1685-1750) / Arnold Schoenberg: Preludio y Fuga en mi bemol mayor BWV 552
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WARNER CLASSICS 2564 68607-4 [60'03'']
Grabación: Julio de 2009


Brahms/Schoenberg: "Rondo alla zingarese", cuarto movimiento del Cuarteto con piano Op.25. [10'02''] Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Pedro Halffter

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sábado, 1 de mayo de 2010

Superficialidad y embeleso

Akiko Suwanai
ROSS

14º Programa de abono de la Temporada 2009-10. Solista: Akiko Suwanai, violín. Director: Pedro Halffter. Programa: Passacaglia y fuga en do menor BWV 582 de J. S. Bach en transcripción de Leopold Stokowski; Concierto para violín nº1 en sol menor Op.26 de Max Bruch; Finlandia Op.26 y Sinfonía nº7 en do mayor Op.105 de Jean Sibelius. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 29 de abril. Aforo: Media entrada

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ENTRE LO SUPERFICIAL Y EL EMBELESO SONORO

El trabajo de Stokowski sobre Bach es un ejercicio de suntuosidad orquestal que Halffter leyó de modo más bien superficial, sin pasar del nivel de la brillantez sonora, sin penetrar en el sustrato de ese fastuoso colorido, que sostiene una de las más grandes obras organísticas jamás escritas.

El ardor resultó en cambio muy atractivo en el acompañamiento a la japonesa Akiko Suwanai (1972), que puso su espectacular Stradivarius al servicio de un Concierto de Bruch de encendido romanticismo, que la violinista, muy elegante en gestos y musicalidad, supo equilibrar con un sonido más afilado que carnoso y un depurado lirismo en el tiempo lento.

Para la segunda parte, Halftter se dejó principio y fin de la obra orquestal de Sibelius: todo un mundo separa la épica nacionalista de Finlandia de la concentración esencialista de la 7ª Sinfonía. Pero aquí el maestro madrileño se mueve de manera excepcional. En Finlandia calibró de forma extraordinaria intensidades y volúmenes, logrando el tono heroico que exige la pieza, merced a una respuesta de exquisita precisión del conjunto.

Su lectura de la se volcó del lado de cierto hedonismo de corte decadentista. Fue una visión filtrada por el tardorromanticismo alemán, sin esos perfiles agrestes y cortantes, más modernos, que también contiene la obra, pero lo cierto es que Halffter logró un sonido de una belleza por completo extasiadora: el equilibrio entre secciones, el peso exacto de la cuerda, la claridad de las maderas, la forma de empastar los metales, la resonancia cuasi religiosa de los trombones en el final causaron auténtico embeleso.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 30 de abril de 2010]

Wikio

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Lamento sinfónico

Pedro Halffter y Monica Groop en el concierto de la ROSS del 22 de diciembre de 2009 (© Victoria Hidalgo / Diario de Sevilla)[© Victoria Hidalgo / Diario de Sevilla]

REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA

9º Programa de abono de la Temporada 2009-10. Solista: Monica Groop, mezzosoprano. Director: Pedro Halffter. Programa: Paráfrasis de Pedro Halffter; Lieder eines fahrenden Gesellen de Gustav Mahler; Sinfonía nº6 en si menor Op.74 Patética de Piotr Ilich Chaikovski. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Martes 22 de diciembre. Aforo: Dos tercios de entrada.

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LAMENTO SINFÓNICO

Hay ocasiones en que la realidad te pone la metáfora en la punta de la pluma. El mismo día en que el Patronato del Teatro de la Maestranza se permitía cerrar su reunión anual sin dar cuenta pública de los presupuestos que manejará la institución el año próximo, el mismo día en que sobre el futuro de la ROSS (puesto en duda públicamente desde hace semanas por la Consejera y la Delegada del ramo) se extendía el más absoluto mutismo oficial, la orquesta dedicó un programa al lamento, la tragedia y el fatalismo musicales. Y es que hay fechas que las carga el diablo.

Desde la Paráfrasis del propio Halffter sobre el famoso lamento del Dido y Eneas de Purcell hasta el Adagio lamentoso que cierra la Patética de Chaikovski (incluso el título pareció puesto a propósito), todo el programa exploraba ese perfil de sombra que tiene que ver con el dolor, la angustia, la desesperanza y la tragedia.

En la obra de Purcell, glosada por Halffter con dinámicas permanentemente leves y un caleidoscópico juego de timbres, la muerte espera a la protagonista tras su canto. En las Canciones del camarada errante de Mahler es en cambio el desengaño amoroso el que anida en el corazón de un joven habitualmente interpretado por una voz masculina. En esta ocasión fue la finesa Monica Groop la que les dio vida con extraordinaria exquisitez en el fraseo, bellísimo centro, agudos algo mates y pequeños apuros en los graves. Acompañamiento sinuoso, acaso falto de un punto de acidez.

Para Halffter, la de Chaikovski parece ser puro fatalismo, y ello quedó ampliamente reflejado en una interpretación intensa, de contrastes muy marcados, con un Vals un punto seco, una cuerda esplendorosa en el Scherzo y unos trombones que pusieron los justos aguijonazos de dolor en un ambiente marcado también por el recuerdo al recientemente fallecido maestro Sutej.

[Publicado en Diario de Sevilla el miércoles 23 de diciembre de 2009]

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sábado, 17 de octubre de 2009

Stradivarius, posmodernos y Schumann

Alexandre da Costa
ROSS

3º Programa de abono de la Temporada 2009-10. Solistas: Miguel Domínguez Infante, clarinete; Javier Aragó, fagot; Alexandre da Costa, violín. Director: Pedro Halffter. Programa: Dueto-Concertino para clarinete, fagot y orquesta TrV 293 de Richard Strauss, Fire and blood de Michael Daugherty y Sinfonía nº4 en re menor Op.120 de Robert Schumann (reorquestada por Gustav Mahler). Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Viernes 16 de octubre. Aforo: Dos tercios.

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STRADIVARIUS, POSMODERNOS Y SCHUMANN ARREGLADO

Aunque muy tardía, el Dueto-Concertino para clarinete, fagot y orquesta (1947) de Strauss es obra amable pero más bien anodina, que sirvió en cualquier caso para apreciar la extraordinaria calidad de los solistas de la ROSS. Musicalmente, la sesión se animó a medias con Fire and blood, un concierto para violín escrito en 2003 por el americano Michael Daugherty (1954) e inspirado en el célebre mural de Diego Rivera para la factoría Ford de Detroit.Obra muy de nuestro tiempo, de claras referencias tonales y en la que cabe de todo, desde la descripción de una cadena de montaje a dispersas evocaciones mexicanas. La pieza es en cualquier caso muy exigente para el violinista, y el canadiense Alexandre da Costa (Montréal, 1979) no dejó pasar la ocasión para dar, soberbio Stradivarius mediante, una auténtica exhibición de poder, control, elegancia y versatilidad.

En la segunda parte, Pedro Halffter presentó la reorquestación que Mahler hizo de la 4ª Sinfonía de Schumann con una intensidad y un fulgor que funcionó especialmente bien en los pasajes más vigorosos. Gran respuesta de una ROSS empastada y diáfana.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 17 de octubre de 2009]

domingo, 4 de octubre de 2009

Gran triunfo teatral

La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)[© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla]

LA MUJER SILENCIOSA

Ópera cómica en tres actos con música de Richard Strauss y libreto de Stefan Zweig. Solistas: Franz Hawlata, bajo (Sir Morosus); Barbara Bornemann, contralto (Ama de llaves); Klaus Kuttler, barítono (el Barbero); Bernhard Bercthold, tenor (Henry Morosus); Julia Bauer, soprano (Aminta); Elena de la Merced, soprano (Isotta); Karolina Gumos, mezzo (Carlotta); Alfredo García, barítono (Morbio); Felipe Bou, bajo (Vanuzzi); Pavel Kudinov, bajo (Farfallo). Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Director musical: Pedro Halffter. Director de escena, escenografía e iluminación: Marco Arturo Marelli. Vestuario: Dagmar Niefind. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Sábado 3 de octubre. Aforo: Casi lleno.

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LAS VOCES RESTAN BRILLO A UN GRAN TRIUNFO TEATRAL

Un año más, el Teatro de la Maestranza se convirtió en foco de atención de los medios nacionales al presentar por primera vez en España un título lírico del repertorio centroeuropeo. Esta vez tocó turno a un peso pesado, Richard Strauss, cuya Mujer silenciosa no se había ofrecido nunca en un teatro español, un hecho ciertamente extraño, pues aunque la ópera no esté quizá a la altura de los mejores títulos del compositor, se trata de una obra muy estimable, que cuenta con un libreto excepcional, una rica orquestación y cuyos orígenes estuvieron marcados por la censura nazi, con el interés añadido que siempre provoca el morbo de la barbarie política.

Sea por la razón que fuere, La mujer silenciosa no se había podido ver en España hasta ayer, cuando el Maestranza la presentó 74 años después de su estreno. Cabe felicitarse por que la presentación viniera con una producción estupenda, que pese a los años pasados desde su concepción (Viena, 1996), se mantiene fresca y dramáticamente eficaz.

Marco Arturo Marelli ha diseñado un espacio central limitado por una estructura cilíndrica, con una gran escalera de caracol y unos ojos de buey por toda apertura al exterior, simulando acaso un faro, lo que reduce considerablemente el espacio útil de la escena e incrementa la sensación claustrofóbica que está detrás de la manía del protagonista (su horror al ruido, lo que provoca su aislamiento del exterior), germen de la trama.

Colores fríos y apagados (especialmente al principio) para una comedia que se adentra en el terreno de la soledad, la incomunicación, los conflictos intergeneracionales y que, con buen criterio, Marelli trató de forma naturalista y sin forzar sus perfiles más chocarreros y grotescos. Magnífica dirección de actores y detalles teatrales muy hermosos, como cuando al final del primer acto las máscaras convertidas en candilejas se dejan sobre el suelo, enmarcando así el inicio de la farsa dentro de la farsa.

Si dramáticamente la producción fue un triunfo, en el terreno musical cabe lamentar un elenco no del todo a la altura del reto. Brillante resultó Julia Bauer, una soubrette llena de encanto y con un instrumento resplandeciente y luminoso. En cambio, Franz Hawlata mostró una voz pequeña, engolada y sin los graves que requiere su personaje. Con problemas de proyección también el tenor Berchtold, demasiado opaco y plano de matices, con fiato no muy sobrado. Klaus Kuttler logró en cambio una muy correcta recreación del Barbero, con voz vigorosa y juvenil, y un registro agudo de notable prestancia. Entre los secundarios, resultaron estupendas las dos comediantes (Elena de la Merced y Karolina Gumos) y bastante convincente el bajo Felipe Bou. Desde la chispeante obertura, Pedro Halffter marcó con absoluto sentido el ritmo fluido de la comedia y supo extraer gran variedad de matices de una orquestación compleja, manteniendo las dinámicas siempre al servicio de unas voces con problemas de volumen, lo que acasó restó espectacularidad al cometido orquestal.

[Publicado en Diario de Sevilla el domingo 4 de octubre de 2009]


La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
La mujer silenciosa de Strauss/Zweig en el Teatro de la Maestranza - Ensayo general, 1-10-09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
[Reportaje fotográfico: Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla]

jueves, 1 de octubre de 2009

Strauss contra el ruido

Un momento de La mujer silenciosa de Strauss en la producción de Marco Arturo Marelli que se verá en el Maestranza
Sir Morosus odia el ruido y por eso tengo especial simpatía por este personaje nacido de la imaginación de Ben Jonson, que Stefan Zweig reconstruyó admirablemente para una de las óperas menos conocidas de Richard Strauss, Die Schweigsame Frau (La mujer silenciosa), estrenada en Dresde en 1935 y que, como es bien sabido, conoció la censura del régimen nazi a causa del origen judío del genial libretista. Se trata en cualquier caso de una comedia en la mejor tradición de la ópera cómica napolitana (por ahí anda el Don Pasquale de Donizetti, pero también el Fígaro de Mozart y Rossini), que Strauss envolvió en una música mucho más compleja de lo que aparenta su tono chispeante y su transparencia casi camerística.

La obra no se había representado nunca en España, pero el Teatro de la Maestranza de Sevilla la estrena el sábado en una coproducción de las óperas de Dresde y Viena que cuenta con puesta en escena de Marco Antonio Marelli, la dirección musical de Pedro Halffter y el protagonismo canoro de Franz Hawlata, Barbara Bornemann, Klaus Kuttler, Berhard Berthold, Julia Bauer, Elena de la Merced, Karolina Gumos, Alfredo García, Felipe Bou y Pavel Kudinov. La representación se repite el lunes y el miércoles próximos. Como el sábado me toca escribir del estreno, llevo días trabajando en una obra que sólo conocía por referencias tangenciales. Dejo aquí como jugoso incentivo (aún quedan cerca de 1000 entradas entre los tres días) el comienzo del tercer acto de una función filmada en Múnich en 1972 y que contó con la batuta de Wolfgang Sawallisch. De esta propuesta bávara ha quedado testimonio discográfico en CD.



sábado, 27 de junio de 2009

Maestranza 2009/10

En un par de semanas, La bruja de Chapí cerrará, en producción del Teatro de la Zarzuela y con un doble reparto, la para mí mejor temporada lírica de la historia del Teatro de la Maestranza (Expo'92 obviamente aparte). El martes pasado se presentó la 2009/10, que, a priori, me parece bastante menos interesante. Actuando con prudencia por causa de la crisis económica, los responsables del teatro han frenado la prevista expansión de títulos en escena y han renunciado a presentar nuevas producciones propias (en espera quedan La forza del destino y Carmen). La apuesta tiene desde luego suficientes puntos de interés para un aficionado medio, y habrá que esperar a los resultados para juzgar sobre su impacto, pero el equilibrio, la novedad y el interés histórico objetivo de las propuestas del año pasado quedan desde mi punto de vista demasiado lejanos en este.

El grueso de la programación operística sigue asentándose en cinco títulos escenificados. Abre La mujer silenciosa de Strauss, que mantiene la línea diseñada por Pedro Halffter de ofrecer estrenos españoles de obras tardorrománticas salidas del repertorio centroeuropeo (antes fueron El Sonido lejano de Schrecker, El enano y Una tragedia florentina de Zemlinsky y Doktor Faust de Busoni). La obra no tiene el peso histórico de las anteriores, sobre todo de la de Busoni, pero es un apunte de interés (una comedia con libreto de Zweig en una producción de las óperas de Dresde y Viena) y dentro de una programación más enjundiosa sería un complemento extraordinario.

Una imagen de La mujer silenciosa de Strauss que se verá en octubre en el Maestranza
Sigue un título para mí por completo prescindible, Cyrano de Bergerac de Alfano, que parece una apuesta hecha por el deseo de contar con alguna figura mediática, en este caso, Roberto Alagna, que viene con toda la familia, porque la producción escénica es de su hermano y la soprano protagonista es su cuñada. La obra es de los años 30 del siglo pasado y me sigue resultando incomprensible que se programe por encima de tantos títulos grandes del siglo XX que aún no se han visto en Sevilla: empezando por Pelléas et Mélisande (sólo se ha escuchado en versión de concierto), siguiendo por Wozzeck, por las grandes obras de Janáček (sólo se ha visto La zorrita astuta), de Britten (sólo La violación de Lucrecia), Shostakovich (cero), Stravinski (cero) o Prokofiev (cero), y eso por no hablar de títulos de la segunda mitad del siglo XX, más vanguardistas pero absolutamente imprescindibles para entender la historia de la ópera hasta el presente (pienso en San Francisco de Asís de Messiaen, Die soldaten de Zimmermann o El gran macabro de Ligeti, por ejemplo; además de obras de Henze, Berio, Rihm, Penderecki..., por no hablar de los jóvenes talentos de hoy mismo). Por las imágenes y este vídeo, la producción parece realista, de esas que gustan a una parte del público en absoluto menor, pero para halagar al aficionado más conservador, ya estaban los Donizetti, Verdi y Puccini del resto de la temporada, ¿no?

El Cyrano de Bergerac de david Alagna que se verá en noviembre en el Maestranza
Porque en diciembre se sigue con La favorita de Donizetti, título menor entre los del compositor, que además ya se vio en la Expo, y cuyo máximo aliciente radica en las voces (Ganasi, Bros, Colombara) y en otra propuesta escénica de esas realistas, historicistas y aparentemente grandiosas que suele hacer Hugo de Ana (ésta viene del Festival de Santander). Para mí, escasísimo interés, la verdad. No es el caso de la Turandot de Puccini (ya en marzo), obra grande sin duda, que se presenta además con un doble reparto muy fuerte (Guleghina, Dessi, Armiliato; Baird, Arteta, Berti), por más que todos son cantantes que hemos escuchado varias veces en los últimos años, y a un teatro que ofrece sólo cinco títulos al año le conviene renovar también los elencos, porque voces para este repertorio no faltan. El principal problema es que la producción que se ofrece es la misma que pudo verse ya en 1998, y que el Maestranza la tiene como propia, ya que la compró a La Fenice. Se nos dice que se ha renovado, aunque la imagen no será demasiado diferente. En cualquier caso, este Turandot es una apuesta de última hora, para cubrir el hueco que se había dejado a una producción nueva del teatro (se hablaba de La forza del destino), suspendida sine die hasta que aclare el panorama económico.

El Turandot del Maestranza
La temporada se cierra con La traviata, que se verá por tercera vez en el teatro en una propuesta escénicamente convencional de la Ópera de San Francisco y un doble reparto que tiene el aliciente de escuchar juntos a la pareja Cantarero-Jordi por un lado y a Cedolins por el otro. Me encanta La traviata, una de las obras del repertorio lírico que tiene el poder de conmoverme, pero ¿no hay otras obras, también populares, que se hayan hecho menos en la ciudad?, y puestos a escoger traviatas, ¿no hay propuestas teatrales algo más audaces?

La programación de ópera en la sala principal se completa con la Partenope de Vinci que Tambascio y Florio hicieron para el fantasma ese del CAEHMIS (Centro de las Artes Escénicas y de las Músicas Históricas) de León, una producción al parecer fastuosa en vestuario y escena, pero que se hace un único día, lo cual a mí personalmente me parece un desperdicio, porque el producto no parece barato (aunque supongo que al teatro no le habrá costado mucho). Se anuncian las voces de Sonia Prina, Maria Grazia Schiavo y Maria Ercolano (y no Mario, como ha difundido el teatro y todos los altavoces mediáticos, revistas de internet y blogs con él), lo que está bien. En cualquier caso, antes de proponer obras tan remotas (desde el punto de vista de la trascendencia histórica, me refiero) del repertorio barroco y dieciochesco, ¿qué tal si se hace algún Orfeo (los de Monteverdi y Gluck, objetivamente dos de las obras más influyentes y trascendentes de la historia, siguen inéditos en el teatro), se mira hacia una figura tan importante como la de Cavalli, se insiste en Haendel, que estrenó cuarenta óperas, de las cuales sólo hemos visto una, o se plantea alguna recuperación de repertorio verdaderamente español? Y que nadie piense que no valoro el Vinci, que para mí es una oferta muy estimulante, pero cuando pienso en los vacíos de repertorio que el Teatro mantiene a pesar de que se abrió hace 18 años, me da por creer que las prioridades deberían de ser otras. No me olvido de la zarzuela, que este año pasa al mes de enero (mejor que en julio, desde luego) y es una nueva producción del madrileño Teatro de la Zarzuela, en este caso la divertida Los sobrinos del capitán Grant de Fernández Caballero.

Partenope de Leo Vinci dirigida escénicamente por Gustavo Tambascio
En la sala principal se incluyen además dos sesiones de ópera en concierto de notable interés musical, aunque no soy muy amigo del género (la ópera es ópera, esto es, teatro, y para el concierto hay infinidad de obras de repertorio pensadas para eso, para el concierto): la Turandot de Busoni completa la mirada sobre el personaje y cuenta además con un reparto de voces que ha triunfado en los últimos años en el mismo Maestranza en un repertorio muy exigente (Astrid Weber, Robert Künzli, Ildiko Komlosi); la estrecha relación que anunciaba Halffter en la rueda de prensa entre Die Schauspieldirektor de Mozart e Il prigioniero de Dallapiccola no termino de verla por ningún lado, pero ese es el programa doble que presentará la Orquesta de Córdoba. Musicalmente, como digo, propuestas novedosas e interesantes, aunque a mí me quede la insatisfacción de no verlas representadas, que para eso se escribieron. Sí serán representadas otras dos producciones, aunque en la sala pequeña del teatro, la Manuel García: L'isola desabitata del compositor sevillano que da nombre a la sala, una obra concebida originalmente con acompañamiento pianístico, y que se adapta por ello bien a los espacios reducidos; y el Diario de un desaparecido de Leos Janáček, en una propuesta que proviene del Teatro Real de Madrid, si bien cabe decir que no se trata en realidad de una ópera, sino de un ciclo de canciones (que puede representarse lógicamente, como se ha representado el Viaje de Invierno de Schubert o cantatas de Bach, sin que por ello dejen de ser lieder y cantatas), y el teatro debería haberlo anunciado así, pues la institución tiene un papel didáctico que cumplir, y dentro de él se incluye la formación del público adulto. Al público menudo van destinados otros dos títulos, El retablo de Maese Pedro, en una interesante producción para marionetas, pensada para estudiantes de secundaria, y La cenicienta de Rossini, aligerada para los niños de primaria por Joan Font.

Salto por encima de la danza y el flamenco, comento mínimamente el ciclo de Grandes Intérpretes, que trae a Branford Marsalis, Cassandra Wilson y Mísia (no está mal, pero el año anterior estuvieron Herbie Hancock y Uri Caine) y me paso a los otros dos grandes ciclos musicales, en los que hay luces y sombras. Luces en el de Recitales Líricos, que abre Edita Gruberova, la soprano eslovaca que justo anoche inauguraba el Festival de Granada y que ya cantó en el Maestranza hace unos años: vuelve en la curva descendente de su carrera. Del máximo interés es en cambio el segundo recital programado, el del bajo alemán René Pape, que ofrecerá en Sevilla su primer recital en España y que es uno de los grandísimos intérpretes de su cuerda en la actualidad. Cierra el ciclo Jennifer Larmore, una mezzo que a mí personalmente me encanta, aunque ya sé que entre la grey operera provoca división de opiniones. En cualquier caso, tres citas muy apetecibles. Rutinaria resulta en cambio la apuesta del Ciclo de Pianistas por Rudolf Buchbinder (¡otra vez!, estuvo hace poco en este mismo ciclo y ha tocado también recientemente con la ROSS) y por las sobrevaloradas Hermanas Labèque. Otra cosa es Ivo Pogorelich, que hace tiempo que no venía por Sevilla y es un músico genialoide e imprevisible y por tanto siempre interesante de oír. Este ciclo ha permitido escuchar en Sevilla a muchos de los grandes pianistas del mundo, pero quedan aún nombres significativos por visitarnos (y ya no voy a citar a Pollini, que después de tantos años parece que está fuera del alcance del Teatro): Elisso Virsaladze, Martha Argerich, Leif Ove Andsnes (estuvo en la Expo con orquesta cuando era muy jovencito, y hoy es sin duda uno de los grandes), Paul Lewis, Alexandre Tharaud, Gabriela Montero, Andreas Staier, por citar los primeros que se me vienen a la mente, aunque Staier, es cierto, sí actúa con frecuencia en otros escenarios de la ciudad. En la Sala Manuel García se mantiene el ciclo de jóvenes intérpretes, se incluye uno dedicado a Chopin (en 2010 se cumple el segundo centenario de su nacimiento), que hará Ludmil Angelov en seis sesiones, y otro de sinfonías reducidas para dos pianos o piano a cuatro manos.

René Pape
A todo ello, hay que sumar por supuesto la temporada de la ROSS (repertorio muy clásico, con solistas destacados) y un concierto extraordinario de la OJA dirigida por Halffter ( de Bruckner). Como dije al principio, a la oferta global no le faltan, ni mucho menos, puntos de interés, y el presupuesto para programación que maneja el teatro (poco más de 5 millones de euros) está estirado y razonablemente bien aprovechado, pero el nivel que se ha alcanzado en la temporada que ahora termina lo creo sinceramente difícil de repetir con esta propuesta, que me parece sensiblemente más conservadora y de menor enjundia.

sábado, 6 de junio de 2009

Entre el Beethoven heroico y el hedonista

Pedro Halffter al frente de la ROSS (© Guillermo Mendo)
SINFÓNICA DE SEVILLA

16º Programa de abono de la Temporada 2008-09. Solista: Javier Perianes, piano. Director: Pedro Halffter. Programa: Obertura de La muerte de Tasso de Manuel García; Concierto para piano y orquesta nº5 en mi bemol mayor Op.73 Emperador y Sinfonía nº7 en la mayor Op.92 de Ludwig van Beethoven. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 4 de junio. Aforo: Casi lleno.

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ENTRE EL BEETHOVEN HEROICO Y EL HEDONISTA

El trabajo de Pedro Halffter con la ROSS en los primeros meses de 2009 está siendo intenso, ya que ha incluido, entre otras cosas, la larga gira centroeuropea y la puesta en escena de dos títulos operísticos no precisamente sencillos, La fanciulla del West y Tristán e Isolda, una dedicación que se está reflejando en un nivel de refinamiento sonoro como posiblemente jamás tuvo la formación sevillana.

Aún imbuidos por el espíritu cercano al delirio de los pentagramas wagnerianos, el conjunto y su director artístico lo demostraron en un concierto al que se le pueden hacer algunos reparos conceptuales o estilísticos, pero que en lo puramente técnico se desarrolló en un nivel de excelencia cercano a la perfección.

Pedro Halffter planteó en cualquier caso un programa beethoveniano un poco a la antigua, como tratando de conectar con la gran escuela directorial centroeuropea, de cuyas maneras parece claramente deudor. Empleó para ello una amplia formación de cuerdas (50 atriles), lo que afectó inevitablemente al equilibrio entre secciones que otros planteamientos más recientes han privilegiado en esta música, y buscó la potencia sonora y los contrastes afectos al llamado estilo heroico del maestro de Bonn, en especial en los dos movimientos finales de la Séptima, en los que a través de continuos sforzandi, acentos rotundos y explosiones magníficamente planificadas consiguió esa apasionada masculinidad que tanto se relaciona aún con Beethoven.

El concepto fue algo diferente en el Emperador, que Javier Perianes tocó con extrema delicadeza y un bellísimo sonido, que se acercó a lo preciosista en las dinámicas más leves del Allegro inicial y a la unción hedonística y el arrebato extático en uno de los Adagios más mórbidos y seductores que hayan sonado jamás en el Maestranza.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 6 de junio de 2009]

viernes, 3 de abril de 2009

Ardiente intensidad

Camilla Nylund (© Markus Hoffman)
REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA

Temporada de Conciertos 2008-09. 12º programa de abono. Solistas: Catherine Wyn-Rogers, contralto; Camilla Nylund, soprano; Michael Volle, barítono. Voces femeninas del Coro de la Asociación de Amigos del Teatro Maestranza. ROSS. Director: Pedro Halffter. Programa: Magnificat de Ralph Vaughan Williams y Sinfonía lírica Op.18 de Alexander von Zemlinski. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 2 de abril. Aforo: Dos tercios de entrada.

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ARDIENTE INTENSIDAD Y SÓLIDO EMPASTE

Desde el 24 de enero no ofrecía la ROSS un concierto de abono en el Maestranza. La gira centroeuropea en febrero y los ensayos y representaciones de La fanciulla del West en marzo han provocado este vacío que quizá haya podido llegar a despistar a abonados y aficionados en general, pues la afluencia de espectadores fue menor que la que un programa original y muy atractivo podría haber hecho pensar.

Este paréntesis en la actividad de abono ha servido en cualquier caso para fortalecer la relación del conjunto con su director artístico, pues Pedro Halffter ha sido el responsable de todas las producciones realizadas por la orquesta en estos dos meses, lo que ha redundado sin duda en la redondez del sonido y en el espléndido empaste que el conjunto mostró ayer.

Fue ello compatible con los más pequeños matices de instrumentación (estupenda la flauta solista de Juan Ronda) en el poco frecuentado Magnificat, para contralto, coro femenino y orquesta, de Vaughan Williams, una obra de enigmática belleza a la que la contralto Catherine Wyn-Rogers aportó una expresiva delicadeza, que no dejó pasar ni un detalle retórico, como en ese crescendo exultante sobre "And exalted, exalted them of low degree". Las voces femeninas del Coro del Teatro, exigidas por unas dinámicas que casi todo el tiempo se mueven entre el mezzopiano y el pianissimo, respondieron con homogeneidad y buen empaste. Muchos menos aplausos de lo que la interpretación merecía.

Halffter ha demostrado que en la música de Zemlinski se mueve con extraordinaria soltura, y lo confirmó en una partitura tan compleja como la Sinfonía lírica, que trazó con una intensidad y una pasión que se desbordó en los pasajes más sensuales y voluptuosos, pero manteniendo siempre un control estricto sobre el volumen sonoro, lo que favoreció la claridad y el buen hacer de los dos solistas, en especial de la soprano finlandesa Camilla Nylund, voz de timbre no especialmente agraciado, pero de agudos firmes y fraseo de gran flexibilidad, que le permitió recorrer todas las gamas de sentimientos y colores que incluye su rol en la obra, oscilando entre la brillantez del canto pleno y una delicada exposición de las medias voces. De volumen muy apreciable el barítono Michael Volle, que resultó sin embargo mucho más lineal en la expresión.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 3 de abril de 2009]


jueves, 26 de marzo de 2009

El niño prodigio que se fue a Hollywood

La Sinfonía de Korngold por Pedro Halffter
Erich Wolfgang Korngold (1897-1957): SINFONÍA OP. 40 / CAPTAIN BLOOD

Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
Director: Pedro Halffter

1. Sinfonía en fa sostenido Op.40
2. Obertura de Captain Blood
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Grabación: Agosto de 2007


Korngold, niño prodigio de la música austriaca, que con 13 años estrenó un ballet que sería elogiado por Mahler, Strauss o Bruno Walter, pasó buena parte de su vida amargado por su incapacidad para triunfar en el mundo de la gran música de concierto. Desde la exitosa presentación de La ciudad muerta en 1920, el compositor apenas vuelve a conseguir reconocimiento en Europa. En 1934 se va a Hollywood, reclamado por su amigo Max Reinhardt, pero con la intención inicial de regresar cuanto antes, pues justo cuando se marcha está escribiendo una nueva ópera, y en los años siguientes lo encontramos a menudo en Viena. El Anschluss, que lo coge recién vuelto a EEUU, y por supuesto la guerra, lo mantendrían alejado de su patria desde finales de 1938 hasta 1945. En 1947 deja de componer para el cine: su obsesión es volver y triunfar con la música de siempre, sinfonías, conciertos, óperas... y de hecho, nada más acabada la guerra, en 1946, se prueba escribiendo un Concierto para violín (que es despedazado por la crítica neoyorquina). Pero el regreso resulta amargo: su música tardorromántica es despreciada sin miramientos por los críticos y los compositores de la nueva música, y Korngold acabará regresando a California, donde muere de un ataque al corazón con 60 años.

Entre 1951 y 1952 escribió Korngold su Sinfonía en fa sostenido mayor Op.40, que vería un primer estreno en Viena en 1954, pero tan desastroso, que el compositor exigió que se destruyera la cinta en la que había sido registrado. La obra no volvería a interpretarse hasta 1980. Estructurada en los cuatro tiempos clásicos, se trata de una sinfonía posromántica, cercana en cierta medida a Mahler (ese intenso lirismo del Adagio), aunque sin sus atrevimientos armónicos, y con cierto aire a poema sinfónico, que deriva seguramente del uso de algunos motivos cinematográficos y de su peculiar colorido orquestal que hoy es fácil relacionar con la gran pantalla (o viceversa). En 1952, Korngold escribía a un amigo alemán:
No. No me he hecho atonal y también pienso que mi nueva Sinfonía demostrará al mundo que la monotonía y el modernismo a costa de abandonar la inventiva, la forma, la expresión, la belleza, la melodía –en definitiva, todo lo relacionado con el despreciado romanticismo– que al fin y al cabo ha producido algunas obras maestras no tan insignificantes, provocarán finalmente un desastre para el arte de la música.
Superada la vanguardia como única forma posible de acceso al hecho musical, el nombre de Korngold ha sido poco a poco reivindicado, y Halffter lo rescata ahora con su conjunto grancanario en una interpretación impecable en el tratamiento del color y de cierta sequedad expresiva, sin ese suntuoso y envolvente engolfamiento sonoro, esa atractiva y sensual morbidez que el director madrileño ha conseguido en el Maestranza con las óperas alemanas de principios del siglo XX. Un fragmento de la banda sonora de Captain Blood completa el registro.


Korngold: "Adagio: lento" de la Sinfonía en fa sostenido mayor. [17'14''] Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Pedro Halffter.

viernes, 13 de febrero de 2009

La Sinfónica pone una pica en Viena

La ROSS en la Sala grande del Konzerthaus de Viena el 10 de febrero de 2009 (© Robert Newald / Diario de Sevilla)
LA SINFÓNICA PONE UNA PICA EN VIENA

Viena recibió ayer a la ROSS con un amago de nevada y un lleno absoluto para el segundo concierto de una gira que empezó el lunes en Stuttgart con un éxito clamoroso: dos propinas y veinte minutos de aplauso, que a la postre se quedarían cortos ante el entusiasmo que el público vienés demostró ante la oferta del conjunto hispalense, casi tres horas de concierto
typical spanish, pues al programa escogido (Falla, Moreno Torroba, Rodrigo, Rapsodia española y Bolero de Ravel) hay que unir las generosas propinas, hasta tres: Boda de Luis Alonso de Giménez, Batalla imperial de Cristóbal Halffter y Farandole de La Arlesiana de Bizet.

Para Pedro Halffter el programa es el normal de un conjunto español en una gira de estas características. "Cuando viene una orquesta rusa les piden Chaikovski y Shostakovich. De momento podemos decir que se han agotado las entradas para los 12 conciertos de la gira", comenta sin poder ocultar su orgullo, "lo cual es impresionante y una muestra de que la marca Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y la marca Halffter tienen un peso indudable en todo Centroeuropa".

La presencia en Viena tiene desde luego una alta significación, pues la capital austriaca sigue siendo considerada centro neurálgico de la producción musical en el mundo. "Aquí cantan hasta los ángeles de piedra esculpidos encima de las puertas", escribió en su diario el viajero e historiador del siglo XVIII Charles Burney cuando llegó por primera vez a la ciudad. Más de dos siglos después, tres teatros de ópera con actividad casi diaria, dos grandes orquestas sinfónicas, cada una de ellas residenciada en una sala de conciertos de las más prestigiosas de Europa, junto a decenas de otros espacios y centenares de conjuntos traman en efecto una de las redes musicales más densas del mundo.La ROSS tocó ayer en la Wiener Konzerthaus, actual sede de la Sinfónica de Viena, pero a la misma hora, la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam ofrecía un concierto en el mítico Musikverein, residencia de la Filarmónica y del popular Concierto de Año Nuevo, en la Staatsoper se representaba
Stiffelio de Verdi y en la Volksoper había ballet.

Todo ello da más valor al entusiasmo que mostró anoche el público que llenaba la Gran Sala del Konzerthaus. Para Halffter era su debut como director en la sala. "En los siete años que estuve estudiando en Viena toqué y dirigí varias veces, pero no en la sala grande", comenta. "Recuerdo perfectamente la primera vez que vine de espectador: la Orquesta de la Radio daba un homenaje a mi padre por su 60 cumpleaños. Era 1990. Luego vine mucho."

El cuarteto de guitarras Los Romeros son en cambio habituales de este espacio. "En el último año habremos tocado aquí 4 ó 5 veces." El grupo se muestra entusiasmado con esta gira, con la que celebran el 50 aniversario de su fundación. "La música de España gusta en todas partes porque, hasta en la pieza romántica más triste, hay en ella siempre un hálito de esperanza", defiende Pepe de Los Romeros. Y así pareció entenderlo el respetuoso público vienés con su calurosísima respuesta, que se hizo extensible a toda la orquesta tras tres horas de agotadora actuación. "Están muy ilusionados", comenta Pedro Halffter. "La gira del verano a China les hizo mucho bien. Y esta gira es también muy importante y está sirviendo como estupendo escaparate turístico para la ciudad." Al menos 1.800 amigos sí que han hecho en la capital de la música...

[Publicado en Diario de Sevilla el miércoles 11 de febrero de 2009]

P. S. Una crónica de urgencia cortada y ajustada luego en la redacción, pero lleva mi firma.

viernes, 9 de enero de 2009

Dos gigantes entre vascos

El violonchelista noruego Truls Mørk
ROSS

9º Programa de abono de la XIX Temporada. Solista: Truls Mørk, violonchelo. Director: Pedro Halffter. Programa: Isladak de Iñaki Estrada; Concierto para violonchelo nº1 en mi bemol mayor Op.107 de Dmitri Shostakóvich; Rapsodia española y Bolero de Maurice Ravel. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 8 de enero. Aforo: Tres cuartos.

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DOS GIGANTES ENTRE VASCOS PARA CELEBRAR EL AÑO NUEVO

El primer programa del año de la ROSS nos trajo al violonchelista noruego Truls Mørk, un gigante en el más amplio sentido de la palabra, por su extraordinaria corpulencia y por un talento musical que se desbordó en la interpretación del maravilloso Concierto nº1 de otro gigante de la música, el ruso Dmitri Shostakóvich.

No es que el sonido que Mørk obtiene de su Montagnana sea espectacularmente voluminoso, pero resulta de una redondez, una calidez y una riqueza en armónicos que provoca auténtico embeleso. Los graves son siempre nobles, los sobreagudos se adelgazan perfectamente afinados hasta la incorporeidad, todo ello en un laberinto de escalas, saltos, dobles y triples cuerdas resuelto con una intensidad y un vigor en la acentuación, una fuerza expresiva y un lirismo cuando la ocasión lo requirió (Moderato) verdaderamente excepcional. La soberbia cadencia escrita por Shostakóvich fue un prodigio de matización, respiración interior de la música y transparencia expositiva. Halffter acompañó con grandeza, modelando un sonido punzante al principio, curvilíneo en el Moderato, enérgico al final. De lo mejor escuchado esta temporada en el teatro.

Shostakóvich sonó entre dos compositores vascos: uno, el joven Iñaki Estrada (San Sebastián, 1977) estrenaba Isladak, una interesante creación que juega con las texturas y las relaciones entre estatismo y movimiento; otro, tan genial como el ruso, Maurice Ravel, del que Halffter ofreció una depurada Rapsodia española y un Bolero bien medido, pero lastrado por algunas imprecisiones de los vientos.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 9 de enero de 2009]


viernes, 3 de octubre de 2008

Halffter al cubo

La ROSS con Pedro Halffter en el Maestranza
ROSS

Concierto de apertura del curso 2008-09 de la Universidad de Sevilla. Solista:
Alexandre Da Costa, violín. Director: Pedro Halffter. Programa: Don Lindo de Almería, suite de ballet Op.7b y Concierto para violín Op.11 de Rodolfo Halffter; Sinfonietta en re mayor de Ernesto Halffter. Lugar: Auditorio de la Escuela Superior de Ingenieros. Fecha: Jueves 2 de octubre. Aforo: Lleno.

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HALFFTER ELEVADO AL CUBO

Se ha hecho ya tradición que la Orquesta Sinfónica de Sevilla abra el curso universitario en el Auditorio de la Escuela de Ingenieros, un espacio que en esta ocasión presentaba un lleno casi completo, con todas las entradas vendidas, lo cual es desde luego una estupenda noticia. El concierto sirvió para que la ROSS reuniese a los hermanos Rodolfo y Ernesto Halffter bajo la batuta de su sobrino-nieto Pedro, actual director artístico del conjunto, que, acaso por eso, no ha programado a sus parientes lo que éstos sin duda merecen. De hecho, las dos obras de Rodolfo eran interpretadas por primera vez por el conjunto hispalense.

Dos piezas escritas en los años 30, de corte neoclásico y exquisita factura. Especialmente interesante me pareció la suite del ballet Don Lindo de Almería, con sus nítidas referencias al pasado (¿no son los violines divididos reminiscencia de la policoralidad barroca?), una claridad en la orquestación y un refinamiento en la recreación de ritmos populares que hacen muy agradable la escucha. Más complejo el Concierto, de gran virtuosismo y pasajes que exigen posturas muy forzadas, casi escritas contra el instrumento. Por suerte, el canadiense Alexandre Da Costa lo resolvió todo con aparente facilidad, logrando de su Stradivarius un sonido de límpida homogeneidad y notabilísima brillantez.

La Sinfonietta de Ernesto Halffter es una obra maestra escrita por un joven de 20 años, en la que también lucen las referencias barrocas, en concreto al concerto grosso, con violín, cello y contrabajo solistas, partes que defendieron con éxito tres miembros de la orquesta (Amelia Mihalcea, Richard Eade y Lucian Ciorata), que tuvieron su momento de gloria. Espléndida la dirección de Halffter, que mostró una vez más su habilidad para el empaste sonoro. Si en el Adagio jugó admirablemente con la relajación y la tensión para destacar el clímax final, al Allegretto le dio un toque de orientalista elegancia, antes de un final opulento, colorista, expansivo y vivaz.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 3 de octubre de 2008]

P. D. Me parece una estupenda idea la programación de música de los Halffter, compositores muy apreciables, que escuchamos poco, y el hecho de que un sobrino-nieto sea director artístico de la ROSS no debería ser obstáculo para que su música pudiera incluirse en el repertorio habitual del conjunto. Que sea la Universidad Hispalense la que programe estas obras bien está, pero que el rector Joaquín Luque la presente con este párrafo...
No es casualidad que con este concierto de apertura, el del curso 2008-2009, lleno de retos e innovaciones, reivindiquemos la música contemporánea y seleccionemos algunas de sus páginas más brillantes, abriendo así una reflexión sobre la repercusión que nuestro trabajo como universitarios tiene hoy en nuestra sociedad.
...roza lo hilarante, y debería sin duda hacernos reflexionar. Si el rector de una universidad en pleno siglo XXI reivindica la música contemporánea presentando tres obras neoclásicas (y el estilo ahora es lo de menos) escritas entre 1925 y 1940, yo estoy dispuesto a reivindicar la universidad del futuro saludando con alborozo el descubrimiento de la penicilina, la invención de la televisión y el vuelo transoceánico de Charles Lindbergh.

sábado, 21 de junio de 2008

Mahler sin sarcasmo

Ruth Ziesak
REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA

16º y último programa de abono de la Temporada 2007-08. Solista: Ruth Ziesak, soprano. Director: Pedro Halffter. Programa: Sinfonía nº4 en sol mayor de Gustav Mahler. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Viernes 20 de junio. Aforo: Tres cuartos de entrada.

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SENSUAL MAHLER SIN ASOMO DE SARCASMO

La de ayer era una buena noche para comprobar si la especial afinidad que tanto Pedro Halftter como la Sinfónica de Sevilla vienen demostrando desde hace tiempo con la música del tardorromanticismo centroeuropeo alcanza también a Mahler, ese singularísimo compositor y director que, en afortunada caracterización de Antonio Muñoz Molina, "ensanchó los límites de la sinfonía para contener el mundo". Y es que en Mahler domina siempre la ambigüedad de los significados: lo sublime y lo chabacano, lo sensible y lo grotesco, el paraíso y el infierno, lo urbano y lo rústico, el palacio y la calle, la infancia y la decadencia, todo marcado casi siempre con la idea de la muerte, conviven en sus sinfonías en tan estrecha comunidad que o se acierta con el peso que corresponde a cada elemento o sus obras terminan convertidas en una prosaica sucesión de abigarrados fenómenos sonoros.

Por lo escuchado anoche, no dudo de que Pedro Halffter puede llegar a ser un muy buen director mahleriano, pero aún le falta algo para conseguirlo, y es que el sarcasmo, ese recurso que el compositor bohemio utilizó de forma magistral para compensar el peso de lo trascendente, apenas salió a relucir en una interpretación que fue, por otro lado, un modelo de flexibilidad, equilibrio y administración de los contrastes.

La ROSS mostró una vez más su buena forma, porque Halftter, con un gesto acaso más vehemente que de costumbre, supo conseguir no sólo el empaste que en él es ya habitual, sino una riquísima variedad de matices. El muy elástico tratamiento de la agógica, que le permitió combinar frases largas y mórbidas con cortantes pasajes en staccato, la infinidad de cambios en las dinámicas (a veces, compás a compás) creó una notable sensación de frescura, de inmediatez. El generoso rubato combinado con un muy bien planificado crescendo de la coda del primer movimiento lo ejemplificó a la perfección. Pero al Scherzo le faltó garra, ironía, el riesgo de dejar al margen por un momento la sensual belleza del sonido para penetrar con más descaro en lo burdo. Sobró ahí un poco de esa sonoridad muelle, redondísima y envolvente que abrigó el movimiento lento y que en el final contó con una Ruth Ziesak que dio al poema del Wunderhorn el tono naïf que todos esperaban.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 21 de junio de 2008]