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martes, 4 de mayo de 2010

Una fantástica algo gaseosa

La Sinfonía fantástica de Berlioz por Jos van Immerseel en Zig Zag Territoires
BERLIOZ - SYMPHONIE FANTASTIQUE

Anima Eterna Brugge
Director: Jos van Immerseel

Hector Berlioz (1803-1869):

1. Symphonie fantastique Op.14
2. Le Carnaval romain, ouverture caractéristique Op.9
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ZIG ZAG TERRITOIRES ZZT100101 (Harmonia Mundi) [64'52'']
Grabación: Mayo de 2008


Jos van Immerseel desembarca en la Sinfonía fantástica de Berlioz, una de las primeras obras románticas en ser afrontadas por los historicistas, con aquella entonces polémica (1989) grabación de Sir Roger Norrington, y lo hace respetando al detalle las condiciones del estreno en tamaño, composición (¡dos pianos por las campanas al final!) y organización de la orquesta, y profundizando en el entorno interpretativo de Berlioz. Anima Eterna sigue siendo un conjunto prodigioso, pero la Sinfonía suena demasiado rígida, y es mucho menos excitante que los logros obtenidos con Beethoven, Liszt o Ravel.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 1 de mayo de 2010]


Berlioz: "Songe d'une nuit de Sabbat", quinto movimiento de la Sinfonía fantástica. [10'29''] Anima Eterna. Jos van Immerseel

Wikio

domingo, 13 de diciembre de 2009

El incomprendido

A VUELAPLUMA
Antes de dejar listo para el partido de homenaje al Steinway del Maestranza, Ivo Pogorelich fulminó con la mirada a uno que pasaba por allí y declaró abolido el legato chopiniano, lo cual causó crisis cardíacas agudas en algunos defensores del templo. El gori gori por el instrumento lo entonamos todos con Sibelius, mientras que con la sección central del Vals Mephisto de Liszt y con Le gibet de Ravel el yugoslavo logró algo insólito: nos hizo sentir cómo el musguito crecía bajo nuestros pies. Luego, con Scarbo se demostró que este tío no es en realidad de nuestro mundo. Los marcianos que lo dejaron sobre la superficie terrestre se equivocaron de fecha. Pogorelich es un pianista del siglo XXV.

Wikio

domingo, 18 de octubre de 2009

Gracias por el chocolate

Cartel anunciador de Gracias por el chocolate de Claude Chabrol
En la amplísima e irregular filmografía de Claude Chabrol hay algunas constantes que hacen que sus películas se vean siempre con el conmutador de la incredulidad encendido. Más vale no fiarse de las apariencias, desconfiar de los ambientes idílicos, dudar de la intrascendencia del más trivial de los diálogos, desdeñar las justificaciones simplistas y mirar a los personajes con la distancia que aplicaría un entomólogo en su terrario. Lo inquietante en los trabajos de Chabrol es más lo que no se ve, lo que no se dice, pero está ahí, subyace (y el espectador lo intuye) hasta condicionar la propia estructura de la película. Hay quien ve en ello rastros hitchcockianos, muy evidentes en algunos casos; sin embargo, a mí me recuerda más a menudo el tipo de escritura que Cortázar utilizaba para sus cuentos, si bien Cortázar solía desasosegar al lector dejando en el aire todos los hilos abiertos, mientras que el cine de Chabrol suele conducir a un final claro y definido, que quizá el espectador intuía (o incluso conocía), sin que por ello la resolución rompa el misterio de lo narrado. Es un poco también como lo que hizo García Márquez en Crónica de una muerte anunciada: desde la primera línea todos sabemos que Santiago Nasar va a morir y eso no resta ni un ápice de interés a la novela.

En cierta medida Chabrol se relaciona también con Michael Haneke, aunque eludiendo desde luego la crudeza del director austriaco, capaz de crear climas aterradores, insoportables emocionalmente para muchos. Sin embargo, son los mismos ambientes domésticos, las mismas fachadas relucientes que ocultan interiores semiderruidos, el mismo juego de realidades paralelas, aunque en Haneke emerjan de forma mucho más explícita, siniestra y angustiosa. Otros elementos relacionan a los dos cineastas, como la presencia de Isabelle Huppert, una de las musas de Chabrol, en una de las películas más abrasivas e inquietantes de Haneke. Curiosamente, Merci pour le chocolat también va de pianistas, de fascinación por la juventud, de historias triviales que ocultan situaciones amenazadoras, y en ella Huppert vuelve a hacer un trabajo excepcional como la mujer manipuladora, poderosa, mítica, que domina el film con su perturbadora y magnética presencia desde el primero hasta el último plano.



FICHA TÉCNICA

Título original: Merci pour le chocolat (Gracias por el chocolate)
Año de producción: 2000
Duración: 99 minutos

Director: Claude Chabrol
Guión: Claude Chabrol y Caroline Eliacheff sobre una novela de Charlotte Armstrong
Diseño de producción: Ivan Niclass
Fotografía: Renato Berta
Vestuario: Elisabeth Tavernier
Música: Matthieu Chabrol

Reparto:
Isabelle Huppert (Marie-Claire Mika Muller)
Jacques Dutronc (André Polonski)
Anna Mouglalis (Jeanne Pollet)
Rodolphe Pauly (Guillaume Polonski)
Brigitte Catillon (Louise Pollet)
Michel Robin (Dufreigne)
Mathieu Simonet (Axel)
Sybille Blanc (Nathalie)
Isolde Barth (Pauline)

[En IMDb. En Metacritic. En Metromix. En La Patá. En The Guardian. Para Roger Ebert. Claude Chabrol en Senses of cinema]

lunes, 3 de agosto de 2009

Aniversario romántico

Daniel Barenboim y la Orquesta West Eastern Divan en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el 2 de agosto de 2009 (© Juan Carlos Vázquez / Diario de Sevilla)
ORQUESTA WEST EASTERN DIVAN

Gira 2009. Director: Daniel Barenboim. Programa: Los Preludios de Franz Liszt; Preludio y Muerte de Amor de Tristán e Isolda de Richard Wagner; Sinfonía fantástica de Hector Berlioz. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Domingo 2 de agosto. Aforo: Casi lleno.

* * * *

ANIVERSARIO ROMÁNTICO

Un año más, la Orquesta del Diván, el conjunto de jóvenes nacido de la iniciativa del intelectual Edward Said y el músico Daniel Barenboim, empezó su anual gira veraniega en Sevilla, aunque éste puede considerarse un año especial, ya que se cumple el décimo aniversario de la puesta en práctica de una idea con dos vertientes que, a medida que pasa el tiempo, parecen estar dando resultados por completo divergentes. Como ya hiciera el año pasado, el propio Barenboim ha reconocido éste su frustación por comprobar que el esfuerzo que llevan haciendo desde la Fundación que sostiene la orquesta por influir en la política de Oriente Medio apenas ha tenido efectos positivos, hasta el punto de que el conjunto ni siquiera ha podido presentarse todavía en la mayoría de los países de donde son originarios sus miembros. Al otro lado, queda la faceta artística, y ahí el proyecto se muestra con una solidez extraordinaria y parece que no para de crecer, pues el de ayer ha sido posiblemente el más redondo de los conciertos que la Orquesta ha ofrecido hasta ahora en Sevilla.

Sin duda buena parte del éxito se debía ya a la elección de un programa de extraordinaria coherencia, que reunía a tres de los más grandes maestros del Romanticismo, estrechamente relacionados entre sí en el París de mediados del siglo XIX, un programa que además conviene de forma muy especial a la batuta de Daniel Barenboim, que ha frecuentado estas obras, de las que ha dejado grabaciones consideradas hoy de referencia.

Tras una introducción si acaso un punto seca, ya en el primer crescendo de Los Preludios de Liszt pudo apreciarse el sentido que la obra iba a ir adquiriendo en la batuta del maestro argentino: tensión hasta los límites de lo soportable, con un contraste muy marcado entre los delicadísimos pasajes líricos, en los que el fraseo se relajaba, aunque sin llegar nunca a lo alicaído ni el amaneramiento, y las brillantes partes épicas, con su preciso tono marcial. El carácter exaltado de la música adquiere tintes por completo turbadores en Wagner, compositor del que Barenboim puede considerarse uno de sus mayores recreadores vivos. Su Tristán resultó modélico en la mezcla de sensualidad y negrura opresiva, y la ejecución de los jóvenes del Diván (con algunos primeros atriles nada menos que de la Filarmónica de Berlín infiltrados en sus filas), portentosa, con una capacidad para la matización de las dinámicas que alcanzó el máximo de su poder expresivo en los pianissimi de cortar el aliento de los violonchelos.

De la transfiguración de Isolda a un Berlioz proteico: el apasionado primer tiempo, con un inicio de exquisita fluidez y claridad, casi alígero, y un final sabiamente rubateado dio paso a un vals elegante y sensual (se nota el paso de Barenboim por Viena este Año Nuevo); vino luego una honda y serena Escena campestre, una marcha frenética y un final en el que lo grotesco se fundió magistralmente con lo demoníaco.

[Publicado en Diario de Sevilla el lunes 3 de agosto de 2009]

lunes, 13 de julio de 2009

Una historia de fantasmas

György Kurtág
Entre los compositores vivos, pocos como el húngaro György Kurtág (Lugoj, Rumanía, 1926) han sido capaces de establecer un diálogo tan fructífero entre tradición y modernidad. Kurtág, el intimista, el aforista, ha sabido en efecto asumir el riquísimo legado de la cultura occidental (no sólo musical, pues su detallado conocimiento de las historias de la literatura y del arte ha influido también en su trabajo como creador) para reproducirlo después de forma sumamente original, nunca explícita, como reflejos sonoros de una compleja realidad filtrada, y por tanto distorsionada, por la fina percepción de su talante de artista de nuestro tiempo.

Es eso lo que ha sabido ver y plantear de forma admirable el milanés Marino Formenti en este doble álbum magistral. Los fantasmas de Kurtág no son otros que los del propio pianista italiano, los mismos que pueden alentar en el espíritu de cualquier melómano. Y por eso, Formenti los reúne en una especie de gran suite en dos partes que funciona como una auténtica Historia de la música condensada a través de su mirada y del espíritu inquieto del gran maestro húngaro.


Marino Formenti (© Gyula Fodor)
De los Játékok (Juegos), miniaturas escritas para niños que Kurtág viene publicando desde los años 70 (hasta ahora, van siete cuadernos) salen buena parte de las cuarenta piezas del húngaro que articulan el recorrido concebido por Formenti, y entrelazados con ellas figuran otras 30 piezas (o fragmentos) de 17 compositores diferentes: Machaut, Stockhausen, Messiaen, Boulez, Mussorgsky, Scarlatti, Bach, Haydn, Schubert, Ligeti, Bartók, Beethoven, Purcell, Janácek, Chopin, Schumann y Liszt por orden de aparición, algunos de ellos repetidos en distintos lugares de la serie, pero muchos otros nombres resuenan y aparecen acá y allá (John Dowland, Farkas Ferenc, Emil Petrovics, Edison Denisov...) en una riquísima red de referencias cruzadas.

Puede llamar la atención el uso de estas piezas de iniciación, aunque como comenta Formenti en revelador diálogo con Peter Oswald, los Juegos de Kurtág deben entenderse en realidad como la música que un niño destinaría a un adulto, y no al revés. Si en toda la obra de Kurtág se encuentran referencias a otros compositores, es en Játékok donde se hacen explícitos los homenajes (en los títulos, que no en el material), pero en la sucesión de músicas que Formenti ha dispuesto sin solución de continuidad hay relaciones mucho más sutiles, como las que traman los nombres de Kurtág con los de Stockhausen, Messiaen y Boulez, en los que el pianista milanés ha querido ver el contraste entre abstracción y contenido extramusical, el seguimiento de un intervalo descendente que empieza en Mussorgsky, el color y el sentido de la música húngara, que pasa por Schubert, Ligeti, Bartók y ¡una Bagatela de Beethoven!, o la idea de la muerte, que subyace en los homenajes de Ligeti a Bartók, de Liszt a Wagner, en los múltiples In memoriam del propio Kurtág. Un álbum original y fascinante.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 25 de julio de 2009]


Kurtág's Ghosts por Marino Formenti en Kairos
KURTÁG'S GHOSTS

Marino Formenti, piano

CD 1

1. Guillaume de Machaut (c.1300-1377): Loyauté, que point de delay
2. György Kurtág (1926): Hommage à Farkas Ferenc (2) (scraps of a colinda melody-faintly recollected) [1975-79]
3. Guillaume de Machaut: Tres douce dame

György Kurtág:
4. Hommage à Farkas Ferenc (4) (Liebe im Herzen, bittere Schmerzenj) [1975-79]
5. Hommage à Stockhausen [1978]

6. Karlheinz Stockhausen (1928-2007): Klavierstück nº2 [1952]
7. Olivier Messiaen (1908-1992): Île de feu 1 [1950]

György Kurtág:
8. ...humble regard sur Olivier Messiaen... [1993]
9. Hommage à Pierre Boulez [2000]

Pierre Boulez (1925):
10. Notation 10 [1945]
11. Notation 12 [1945]

12. Modest Mussorgsky (1839-1881): Catacombae (Sepulcrum romanum) [Cuadros de una exposición, 1874]
13. György Kurtág: Hommage à Muszorgszkij [1975-79]
14. Modest Mussorgsky: The First Punishment [Recollections of my Childhood, 1865]

György Kurtág:
15. Hommage à J. S. B. [1975-79]
16. Hommage à Domenico Scarlatti [1975-79]
17. Hommage à Farkas Ferenc (3) (evocation of Petrushka) [1975-79]

18. Domenico Scarlatti (1685-1757): Sonata en mi menor K 394 [1754]

György Kurtág:
19. Hempergös [1975-79]
20. Five-Finger Quarrel [1975-79]

21. Johann Sebastian Bach (1685-1750): Praeludium en re menor BWV 875 [Das Wohltemperierte Klavier II, 1723]

György Kurtág:
22. Versetto: Temptavit Deus Abraham... [1990]
23. Versetto: Consurrexit Cain adversus fratrem suum... [1990]

24. Franz Joseph Haydn (1732-1809): Il Terremoto [Die Sieben Letzte Worte, 1785]
25. György Kurtág: Sirens of the Deluge [1990]
26. Domenico Scarlatti: Sonata en si menor K 197 [1752]

György Kurtág:
27. Fugitive Thoughts about the Alberti Bass [1995]
28. All'ongherese (Hommage à Gosta Neuwirth) [1996]

29. Franz Schubert (1797-1828): Ungarische Melodie D817 [1824]
30. György Ligeti (1923-2006): Musica Ricercata nº8 [1951-53]
31. Béla Bartók (1881-1945): Canción campesina húngara Op.20 nº2 [1920]
32. György Kurtág: Orosz Tánc - Danza rusa [1975-79]
33. Béla Bartók: Canción campesina húngara Op.20 nº5 [1920]
34. Ludwig van Beethoven (1770-1827): Bagatela Op.119 nº10 [1822]
35. Béla Bartók: Danza popular rumana nº6: Maruntel [1917]
36. György Kurtág: Do-Mi D'arab [1982/1991]

CD 2

1. Henry Purcell (1659-1695): Rondó de Abdelazer ZT 684

György Kurtág:
2. Tears [1998]
3. Les Adieux (in Janáčeks Manier) [1992]

4. Leoš Janáček (1854-1928): Po zarostlém chodničku [On an Overgrown Path, II, 2, 1901-08]
5. György Kurtág: Doina [1992]
6. Franz Schubert: Vals D 365 nº22 [1821]

György Kurtág:
7. Hommage à Schubert [1975-79]
8. Keringö (Vals) [1975-79]

9. Frédéric Chopin (1810-1849): Mazurka Op.41 nº2 [1938]

György Kurtág:
10. Hommage à Petrovics [1978]
11. Hommage à Zenon (Achilles and the tortoise, or overlake your other hand) [1975-79]

12. Robert Schumann (1810-1856): Fürchtenmachen [Kinderszenen Op.15, 1838]

György Kurtág:
13. ...and once again: Shadow-play [1995]
14. Agitato [1975-79]

15. Robert Schumann: Hasche-Mann [Kinderszenen Op.15, 1838]

György Kurtág:
16. (...and round and round it goes)
17. Face to Face [1993]

Robert Schumann:
18. Davidsbündlertänze Op.6 nº8 [1837]
19. Davidsbündlertänze Op.6 nº9 [1837]

20. György Kurtág: Nyuszicsököny [1975-79]
21. Robert Schumann: Davidsbündlertänze Op.6 nº4 [1837]

22. György Kurtág: In memoriam Edison Denisov [1996]
23. György Ligeti: Musica Ricercata nº9 (Béla Bartók in memoriam) [1951-53]
24. György Kurtág: In memoriam András Mihály [1993]
25. Franz Liszt (1811-1886): La Lugubre Gondola nº1 [1882]

György Kurtág:
26. For Marianne Teöke [1995]
27. In memoriam Lajos Vass [1992]

28. Franz Liszt: En la tumba de Richard Wagner [1883]

György Kurtág:
29. Szunyogh István in memoriam [1995]
30. Marina Tsvetayeva: It's Time [1991]

31. Robert Schumann: Der Dichter spricht [Kinderszenen Op.15, 1838]

György Kurtág:
32. ...de már elfelejtettem... [1997]
33. Lendval Ernö in memoriam [1993]
34. In memoriam Pál Járdányi [1991]
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2 CD KAIROS 0012902KAI (Diverdi) [47'39'' - 56'36'']
Grabación: [Sin datos]



Machaut/Kurtág/Machaut/Kurtág. [7'17''] Marino Formenti

jueves, 18 de junio de 2009

Brillante debut a los 21 años

Disco debut de Yuja Wang en DG
SONATAS & ETUDES

Yuja Wang, piano

1. Frédéric Chopin (1810-1849): Sonata para piano nº2 en si bemol menor Op.35
2. György Ligeti (1923-2006): Étude 4 Fanfares
3. Alexander Scriabin (1872-1915): Sonata para piano nº2 en sol sostenido menor Op.19
4. György Ligeti: Étude 10 Der Zauberlehring
5. Franz Liszt (1811-1886): Sonata para piano en si menor S 178
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DEUTSCHE GRAMMOPHON 477 8140 (Universal) [74'17'']
Grabación: Noviembre de 2008

Notable debut de Yuja Wang (Pekín, 1987) en Deutsche Grammophon. La pianista china, que a finales de mes actuará en el Festival de Granada junto a la London Symphony y Tilson Thomas, se larga así para empezar las Sonatas nº2 de Chopin y Scriabin, la Sonata en si menor de Liszt y dos estudios de Ligeti. Si la destreza técnica de estos jóvenes portentos orientales se da por supuesta, en Wang cabe también admirar la capacidad para adaptarse a estilos bien diferentes y una personalidad propia, aún incipiente pero ya deslumbrante.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 13 de junio de 2009]



miércoles, 11 de marzo de 2009

Intenso recital

Daniel del Pino
DANIEL DEL PINO

Ciclo de Jóvenes Intérpretes. Daniel del Pino, piano. Programa: Concierto italiano BWV 971 de Johann Sebastian Bach; Cuatro Invenciones de Francisco Lara Tejero; Preludio, Coral y Fuga de César Franck; Quinta Sonata Op.82 de Isaac Albéniz; Rapsodia española S 254 de Franz Liszt. Lugar: Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza. Fecha: Martes 10 de marzo. Aforo: Tres cuartos de entrada.

* * *

INTENSO RECITAL

Por más vueltas que le dé no encuentro ningún sentido en incluir a un pianista de la edad y la trayectoria de Daniel del Pino (Beirut, 1972) en un ciclo de Jóvenes Intérpretes. Sevilla (y el propio Maestranza) dispone sin duda de plataformas más adecuadas para presentar a un artista de acusada personalidad, depuradísima técnica y fina sensibilidad, que empezó mostrando desde la original concepción del programa.

Lo abrió con un Bach que dejó un poco entre dos aguas, demasiado aséptico y regular para ser romántico, con una articulación muy ligada y demasiado pedal para considerarlo barroco, claro y preciso, pero ornamentalmente algo insulso y poco variado. Una variedad que sí demostró en las Cuatro Invenciones de Francisco Lara Tejero (Valladolid, 1968), que se estrenaban en España, una música de resonancias bachianas en el nombre, pero muy ecléctica en la práctica, con su mezcla de atmósferas impresionistas, efectos de piano preparado y un virtuosismo que en algún momento (como en la nº3) incluso se dio un aire a los endemoniados Estudios para pianola de Nancarrow.

El contrapunto bachiano reapareció en cualquier caso en la música de César Franck, ese Preludio, Coral y Fuga que se programa menos de lo que sus méritos merecen y que Del Pino tocó de forma admirable, con una gran flexibilidad en el arranque que fue transmutando en rigor rítmico y cristalina transparencia en una Fuga tensa y apabullante.

En la segunda parte, el recital viró a romántico, con un Albéniz en estilo salonnier, que incluía toques de grácil ligereza (Minueto) y ensoñación, para terminar en un virtuosismo que parecía programado como avance del desaforado Liszt, presentado en una visión tan musculosa y atlética como llena de detalles. Propinas de Mendelssohn y Chopin completaron el intenso recital.

[Publicado en Diario de Sevilla el miércoles 11 de marzo de 2009]

domingo, 22 de febrero de 2009

Blando romanticismo

Lars Vogt (© Anthony Parmelee)
LARS VOGT

Ciclo de Pianistas. Programa: Sonata Op.1 de Alban Berg; Drei Klavierstücke D946 de Franz Schubert; Sonata en si menor de Franz Liszt. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Sábado 21 de febrero. Aforo: Dos tercios de entrada.

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BLANDO ROMANTICISMO DE UN BUEN PIANISTA

A Lars Vogt (Düren, 1970) se le había escuchado el año pasado en el Ciclo de Música de Cámara de Cajasol tocando un Concierto de Mozart con la Orquesta de Cámara de Baviera. Fue la suya una interpretación tan aséptica, tan aparentemente falta de compromiso, que había interés por oírlo en un contexto diferente, enfrentado en solitario al público del Maestranza y a un programa bastante bien concebido entre los dos polos del Romanticismo.

Del Schubert fundacional al Berg epigonal pasando por uno de los grandes pilares de la música romántica, el húngaro Liszt. Vogt empezó por el final, por esa Sonata Op.1 de Berg que mira claramente hacia atrás y no nos dice todavía demasiado de quien sería uno de los compositores más geniales del pasado siglo. La interpretación de Vogt, muy concentrada, pero sin apenas contraste, con un sonido pequeño, volcado especialmente en las dinámicas por debajo del mezzopiano, nos iba a poner en la pista de su visión del resto del programa, más íntima que arrebatada y desbordante, más forzada en mostrar sutilezas de fraseo que en la oposición de los temperamentos y en la exposición descarnada de las más desatadas pasiones.

Esto último fue apreciado de forma especial en la gran Sonata de Liszt, en la que mostró un mecanismo impecable, sin el cual es imposible ni siquiera plantearse un acercamiento a este monumento de la música, pero con un sonido que no terminó de despegar, por unas dinámicas en general estrechas y una expresividad algo afectada, que se movió entre el preciosismo de los pasajes más líricos y la exageración de algunos silencios, incluido el del final, alargado de manera un tanto artificial y extemporánea.

Hace no mucho, Javier Perianes había ofrecido en el teatro una interpretación soberbia de las Tres piezas D946 de Schubert, unas obras que parece haber hecho suyas, pues también las ha llevado al disco con extraordinario éxito. Nada de la trascendencia sublime que el pianista de Nerva consigue con esta música hubo en la interpretación de Vogt, falta de tensión y de un contraste más intenso. La primera de las tres piezas basa su fuerza, por ejemplo, en el contraste entre un estribillo apasionado y rítmicamente nervioso que se repite tres veces y dos secciones intermedias de cálido lirismo. Vogt la tocó con indudable elegancia y magnífico trazo, pero algo blanda, sin la pujanza ni el contrastado tratamiento de los caracteres que le da todo su sentido y su hondura poética.

[Publicado en Diario de Sevilla el domingo 22 de febrero de 2009]

miércoles, 21 de enero de 2009

La voz en un trío de ensueño

Angelika Kirchschlager [© www.lukasbeck.com
ANGELIKA KIRCHSCHLAGER

Ciclo de Música de Cámara de la Fundación Cajasol. Intérpretes: Angelika Kirchschlager, mezzo; Yuri Bashmet, viola; Jean-Yves Thibaudet, piano. Programa: Obras de Brahms, Korngold, Janssen, Schubert, Liszt y Loeffler. Lugar: Sala Joaquín Turina del Centro Cultural Cajasol. Fecha: Martes 20 de enero. Aforo: Tres cuartos de entrada.

* * * *

LA VOZ EN UN TRÍO DE ENSUEÑO

Tres grandes de la música de nuestros días se reunieron ayer para ofrecer uno de los grandes conciertos de la temporada en la ciudad, a pesar de que una indisposición de Bashmet hizo que la prevista Sonata arpeggione de Schubert fuera sustituida por cinco lieder de Liszt, con lo que el equilibrio en el protagonismo de los intérpretes se volcó del lado de la salzburguesa Angelika Kirchschlager, quien ya triunfara en su anterior comparecencia en este mismo ciclo (febrero de 2005).

Técnicamente irreprochable, admira en la mezzo austriaca su dominio de todos los resortes expresivos que le permiten pasar de la casi irreal Nana espiritual de Brahms a la delicadísima Suleika I de Schubert, la intensidad del Liszt más romántico o la efusión del soneto shakesperiano musicado por Korngold. Soberbio Thibaudet.

[Publicado en Diario de Sevilla el miércoles 21 de enero de 2009]

P. S. Como suele ocurrir más a menudo de lo que me gustaría (y viceversa), cuando llegué al periódico apenas me habían dejado espacio para la reseña de uno de los grandes conciertos del año. No tengo ahora tiempo para extenderme, pero al menos me gustaría añadir que Kirchschlager se salió absolutamente, por finura en el fraseo, variedad en el matiz, claridad en la dicción, musicalidad, en las canciones de Korngold (Op.38) y Liszt, que cantó espléndidamente a Schubert, con una Margarita en la rueca que empezó muy delicada y suave y estalló en el "Und ach, sein Kuβ" con una potencia y una fuerza expresiva impresionantes, sin perder un ápice ni la afinación ni la tersura del timbre, y que hizo un Brahms (las dos maravillas de la Op.91) majestuoso, aunque el recuerdo de una Kathleen Ferrier casi sobrenatural en esas dos piezas pesó demasiado en mi ánimo. No conocía a Charles Martin Tornov Loeffler (1861-1935), compositor alsaciano cuyo estilo está mucho más cerca del de Franck que del de Debussy (en las notas se lo relacionaba con los dos). En cuanto a Guus Janssen, se trata de un compositor holandés nacido en 1951 que compuso los seis lieder de Hu Hu Baley en 2006 para este trío de intérpretes sobre poemas de Hugo Ball, un poeta dadaísta alemán de principios del siglo XX. En mi opinión, la humorada de Ball se la toma Janssen demasiado en serio y la obra se hace larga. Extraordinario recital en cualquier caso, único en España para esta gira de un trío soberbio, que al parecer había pasado antes por Amsterdam y en los próximos días seguirá por Zurich y Florencia. Si a alguien le pilla cerca, que procure no perdérselo.

miércoles, 7 de enero de 2009

El Bach cotidiano

BAch de Hélène Grimaud en DG
JOHANN SEBASTIAN BACH (1685-1750)
Hélène Grimaud, piano
Die Deustche Kammerphilharmonie Bremen (concertino: Florian Donderer) (en BWV 1052)

1. Preludio y fuga nº2 en do menor BWV 847 [Das Wohltemperierte Klavier I]
2. Preludio y fuga nº4 en do sostenido menor BWV 849 [Das Wohltemperierte Klavier I]
3. Concierto para clave en re menor BWV 1052
4. Preludio y fuga nº6 en re menor BWV 875 [Das Wohltemperierte Klavier II]
5. Johann Sebastian Bach / Ferruccio Busoni (1866-1924): Chacona en re menor [de la Partita para violín nº2 BWV 1004]
6. Preludio y fuga nº20 en la menor BWV 899 [Das Wohltemperierte Klavier II]
7. Johann Sebastian Bach / Franz Liszt (1811-1886): Preludio y fuga en la menor BWV 543
8. Preludio y fuga nº9 en mi mayor BWV 878 [Das Wohltemperierte Klavier II]
9. Johann Sebastian Bach / Sergei Rachmaninov (1873-1943): Preludio en mi mayor [de la Partita para violín nº3 BWV 1006]
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DEUTSCHE GRAMMOPHON 477 7978 (Universal) [76'04'']
Grabación: Mayo (BWV 1052) y Agosto de 2008


"Muy pronto, mi profesor me dio algunos consejos maravillosos, que he seguido: Bach debería ser como mi pan cotidiano. La única manera de rendirle homenaje a su música es confrontarse con ella. Mantenerla alejada por la veneración que provoca sería ir contra todo lo que animaba al músico, en tanto compositor, innovador, místico o instrumentista mismo. Sería traicionar su propio ideario." Así de simple y primariamente liquida Hélène Grimaud la cuestión de la interpretación de Bach al piano. En realidad no hay ninguna necesidad de justificar nada. Toda la música es música viva en el momento en que se la interpreta o no es nada. El estilo interpretativo de una determinada obra depende de un complejo conjunto de parámetros, entre los que el gusto del receptor y la tradición juegan un papel importantísimo, lo cual significa que los estilos van cambiando y adaptándose a paradigmas nuevos, que hay que tener en cuenta a la hora de hacer juicios de valor sobre las interpretaciones, pero admitiendo siempre que en música no hay un solo camino verdadero, y que las cosas pueden hacerse bien (y mal) de muchas formas diferentes. En mi opinión, el piano moderno es un instrumento perfectamente valido para tocar la música que Bach pensó para el clave (o el clavicordio, instrumento que adoraba), y lo es en gran medida porque esta opción interpretativa está sostenida por una larguísima tradición de extraordinarios maestros que han dicho muchas cosas acerca de Bach a través de las posibilidades de un piano, pero además me parece que el idioma bachiano no se siente especialmente violentado con el empleo de un Yamaha o un Steinway, algo más, en cualquier caso, los conciertos, que tienen para mí un sentido más vinculado a la tímbrica original, cuestión en la que creo que también tiene peso decisivo la tradición: las versiones pianísticas de los conciertos, obras de divertimento por naturaleza, no han seguido históricamente ni una línea estética reconocible ni han ofrecido perfiles que nos digan algo nuevo o diferente del compositor.

Aparte de presentarnos su visión de la visión que Busoni, Liszt o Rachmaninov dejaron de Bach, Hélène Grimaud se sumerge en algunos preludios y fugas del maestro y toca un muy ligero y sinuoso Concierto en re menor con el estupendo conjunto de Bremen, que acompaña con una liviandad y una transparencia superlativas. Los movimientos extremos son muy divertidos y el central se convierte en una especie de gran meditación entre mística y afectuosa que sin duda rozará más de una sensibilidad. Cercanos los 40 años, Hélène Grimaud, la pianista que ama a los lobos, deja en este disco un Bach interiorizado y de notable personalidad, tocado por un lirismo íntimo y muy romántico en los preludios lentos (casi extático el BWV 849) y una clara e impecable limpidez geométrica en las fugas.



lunes, 15 de diciembre de 2008

Exhibición de virtuosismo

José Enrique Bagaría
JOSÉ ENRIQUE BAGARÍA

Ciclo de Jóvenes Intérpretes. José Enrique Bagaría, piano. Programa: Sonata para piano nº62 Hob.XVI:52 en mi bemol mayor de Franz Joseph Haydn; A Franz Schubert de Jordi Cervelló; Preludios Op.23 nº5 en sol menor, Op.32 nº5 en sol mayor, Op.32 nº12 en sol sostenido menor y Op.23 nº2 en si bemol mayor de Sergei Rachmaninov; Pavana para una infanta difunta de Maurice Ravel; Fantasía Bética de Manuel de Falla; Reminiscencias de Don Juan S. 656 de Franz Liszt. Lugar: Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza. Fecha: Domingo 14 de diciembre. Aforo: Un tercio de entrada.

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EXHIBICIÓN DE VIRTUOSISMO

No termina de estar muy definido entre nosotros el concepto de "intérprete joven", pues José Enrique Bagaría (Barcelona, 1978) no sólo es un hombre que ha cumplido ya 30 años, sino que como pianista tiene una trayectoria más que reconocible, que incluye premios internacionales y grabaciones. En cualquier caso, a él le tocó abrir este ciclo del Maestranza, y el escaso público asistente bien que agradeció encontrarse con un artista de indudable solidez.

Con un programa de extraordinario compromiso técnico y musical, su actuación convenció más por el lado del virtuosismo que de la hondura. La última Sonata de Haydn está pendiente de un hilo entre épocas y Bagaría la miró sin complejos desde el lado romántico, con sonido algo grueso y mucho uso del pedal de resonancia. En el Adagio era fácil adivinar ya la sombra de Schubert, por lo que no extrañó la inclusión de la piececita del ecléctico Cervelló.

Pese a unas dinámicas algo chatas, los Preludios de Rachmaninov resultaron intensos y muy expresivos (fogoso el muy conocido Op.23 nº5, con una sección central de discreto lirismo; cantábile, claro, ligero, hermosísimo el Op.32 nº5; más enérgico que majestuoso el Op.23 nº2). El punto más bajo del recital llegó con una Pavana de Ravel desangelada, entrecortada a fuerza de aplicar un análisis riguroso a su articulación, sin atmósfera, misterio ni sensualidad. Portentoso sin embargo el alarde virtuosístico en Falla y Liszt. En la Fantasía Bética, Bagaría acertó además con el color y logró una versión muy contrastada, chisposa, con relieve y gracia. Deslumbrante la muy rubateada exhibición lisztiana.

[Publicado en Diario de Sevilla el lunes 15 de diciembre de 2008]

jueves, 13 de noviembre de 2008

Vladimir el grande

Horowitz en Hamburgo
HOROWITZ IN HAMBURG - THE LAST CONCERT
Vladimir Horowitz, piano

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
1. Rondó en re mayor K 485
2. Sonata en si bemol mayor K 333 (315c)

3. Franz Liszt (1811-1886): Soirées de Vienne (Vals Caprice nº6 en la menor), a partir de Franz Schubert (1797-1828)

4. Robert Schumann (1810-1856): Kinderszenen (Escenas de niños) Op.15

Frédéric Chopin (1810-1849):
5. Mazurca en si menor Op.33 nº4
6. Polonesa nº6 en la bemol mayor Op.53 Heroica

7. Franz Schubert: Momento musical en fa menor D 780 nº3
8. Moritz Moszkowki (1854-1925): Étincelles. Morceau caracteristique Op.36 nº6
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DEUTSCHE GRAMMOPHON 00289 477 7558 (Universal) [73'38'']
Grabación: Junio de 1987


El domingo 21 de junio de 1987 a las 16:30 horas, Vladimir Horowitz comenzaba en la Gran Sala de la Musikhalle de Hamburgo el último concierto de su larga y gloriosa carrera. Le quedaban algo más de tres meses para cumplir los 84 años y algo menos de dos años y medio de vida. ¿Hubo de verdad en el siglo XX un pianista más virtuoso, más exquisito, más elegante, más dotado para el color, todo ello a la vez, que Horowitz? Lo dudo. Admira en este disco la elegantísima fluidez del fraseo, la claridad impoluta de los planos sonoros, la agilidad de la articulación (¡increíble Liszt!), la variedad impresionante del color, que hace de Schumann un maravilloso caleidoscopio de intensidades, acentos y matices en permanente transformación. Por supuesto que de vez en cuando hay algún roce, en especial en una Polonesa Heroica bastante atropellada y algo emborronada, como demasiado nervioso parece el último movimiento de la Sonata mozartiana, pero qué sentido del rubato en la Mazurca, qué exquisitez en Schubert. Un error en la grabación de la NDR ha impedido la publicación del Impromptu D 899 nº3, desgraciada circunstancia que no merma un ápice mi admiración. ¡Qué pianista, aun a los 84 años, y qué despedida!


Schumann: "Der Dichter spricht" ("El poeta habla") de Escenas de niños Op.15. Vladimir Horowitz

martes, 2 de septiembre de 2008

Mendelssohn pianístico

Mendelssohn de Bertrand Chamayou
Felix Mendelssohn (1809-1847): [OBRAS PARA PIANO]
Bertrand Chamayou, piano

1. Preludio en si menor Op.104 nº2
2. Rondó capriccioso en mi menor Op.14
3. Auf flügeln des gesanges Op.34 nº2 (transcripción de Franz Liszt, 1811- 1886)
4. 3 estudios Op.104b
I. nº1 en si bemol minor
II. nº2 en fa mayor
III. nº3 en la menor

5. Romanza sin palabras en do menor Op.38 nº2 [Libro III]
6. Scherzo en mi menor [3 Fantasías o Caprichos Op.16]
7. Romanza sin palabras en la menor Op.19 nº2 [Libro I]
8. Variaciones serias en re menor Op.54
9. Romanza sin palabras en la mayor Op.102 nº5 [Libro VIII]
10. Capricho en mi mayor Op.33 nº2
11. Capricho en si bemol menor Op.33 nº3
11. Suleika Op.34 nº4 (transcripción de Franz Liszt)
12. Romanza sin palabras en fa sostenido menor Op.67 nº2 [Libro VI]
13. Romanza sin palabras en si menor Op.67 nº5 [Libro VI]
14. Scherzo de El sueño de una noche de verano (transcripción de Sergei Rachmaninov, 1873-1943)
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NAÏVE V 5131 (Diverdi) [65'20'']
Grabación: Diciembre de 2007


Obviando las Romanzas sin palabras, no ha hecho el piano la fama de Mendelssohn, pero aquí tenemos una reivindicación formidable de este repertorio. El joven Bertrand Chamayou (Toulouse, 1981) se presenta en Naïve con un programa de piezas bastante conocidas (las Variaciones serias, el Rondó caprichoso) junto a otras poco transitadas, además de transcripciones de Liszt y Rachmaninov (Scherzo de El sueño de una noche de verano), todo ello con una sensibilidad poética, una intensidad romántica y una exquisitez de sonido subyugantes.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 30 de agosto de 2008]



Entrevista con Bertrand Chamayou