lunes, 23 de marzo de 2009

Esplendente apertura del Femàs

Accademia del Piacere en el concierto de apertura del Femàs'09 (© Juan Carlos Muñoz / Diario de Sevilla)
ACCADEMIA DEL PIACERE

XXVI Festival de Música Antigua de Sevilla - Femàs 09. Accademia del Piacere. Ministriles Hispalensis. Andrés Cea, órgano. Director: Fahmi Alqhai. Programa: Hispalis Splendens, Magna Musica (obras del Renacimiento español). Lugar: Iglesia Colegial del Salvador. Fecha: Domingo 22 de marzo. Aforo: Tres cuartos de entrada.

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ESPLENDENTE APERTURA DEL FEMÀS

La vigesimosexta edición del Festival de Música Antigua de Sevilla (casi da vértigo escribir el ordinal en una tierra en la que los acontecimientos culturales suelen tener un carácter más bien efímero) se abrió de forma extraordinaria, con un homenaje a la propia ciudad servido por uno de los más importantes conjuntos que en ella se asientan.

Es difícil exagerar la importancia de la música sevillana durante el Renacimiento, cuando en las iglesias coincidieron algunos de los mayores maestros polifonistas de la historia y en los palacios de la nobleza se desarrolló una refinadísima práctica de música profana, vocal e instrumental. Todo ese repertorio (motetes, fantasías vihuelísticas, canciones polifónicas, tientos organísticos, danzas...) fue absorbido e integrado por Fahmi Alqhai en un espectáculo variado e imaginativo, nacido tanto del rigor en el estudio de las fuentes como de la creatividad personal.

En los últimos años están cuajando prácticas interpretativas de música antigua que no se conforman con la ejecución más o menos rigurosa de lo que ha quedado fijado en ediciones y manuscritos, sino que tratan de asumir la perspectiva, la mirada de un músico del tiempo, para reproducir no tanto la letra de lo que han conservado las fuentes cuanto el espíritu de las interpretaciones de época: así uno puede encontrarse con unas glosas instrumentales sobre el motete Peccatem me quotidie de Cristóbal de Morales, una versión ricamente instrumentada del tiento de Correa de Arauxo escrito sobre La Batalla del mismo Morales o escuchar el lema del propio concierto (Hispalis Splendens) hábilmente inserto en medio de la Danza alta de Francisco de la Torre.

Con dos partes bien diferenciadas, la primera centrada en la música profana y la segunda en la religiosa, el conjunto, que contó con la estupenda colaboración del organista Andrés Cea, que hizo oír el instrumento del Salvador, sonó con muy apreciables redondez, afinación y empaste, por más que los Ministriles altos pasaran algún que otro apuro en los pasajes que exigían más agilidad. Momentos álgidos del recital fueron la delicadísima interpretación de la soprano Mariví Blasco del Nunca fue pena mayor de Urrede, la muy variada y precisa Ensalada La Justa de Mateo Flecha y motetes como Vidi aquam o Spem in alium de Morales y Dedisti Domine de Guerrero en versiones que explotaron sobre todo su horizontalidad, aprovechando la magnífica calidad de las voces solistas, además de Blasco, David Sagastume, Lambert Climent y un soberbio Daniele Carnovich.

[Publicado en Diario de Sevilla el lunes 23 de marzo de 2009]