jueves, 28 de mayo de 2009

Las Goldberg al trasluz

Frontispicio de la edición original de las Variaciones Goldberg de Bach
VARIACIONES GOLDBERG

Música transcrita. Solistas de la Orquesta de Cámara Reina Sofía. Componentes: Joaquín Torre, violín; José Manuel Román, viola; David Apellániz, violonchelo. Programa: Variaciones Goldberg de Bach en transcripción para trío de cuerdas de Dmitri Sitkovetsky. Lugar: Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza. Fecha: Miércoles 27 de mayo. Aforo: Casi lleno.

* * *

TRAMA Y POLIFONÍA DE LAS GOLDBERG AL TRASLUZ

De una de las obras cumbres de la literatura para teclado de todos los tiempos, las Variaciones Goldberg de Bach, se han hecho transcripciones para prácticamente todos los instrumentos y agrupaciones que uno pueda imaginar, del arpa al acordeón o el cuarteto de saxofones. Entre las más célebres se cuentan sin duda las dos que el violinista ruso Dmitry Sitkovetsky hizo en los años 80 del siglo pasado, para trío y para orquesta de cuerdas. La segunda de ellas sonó ya en Sevilla dentro del Festival de Música Antigua de 2000 de la mano del propio Sitkovetsky y su conjunto New Europen Strings. Ayer tres miembros de la Orquesta de Cámara Reina Sofía ofrecieron en la sala pequeña del Maestranza la versión para trío.

Este tipo de transcripciones de obras tan complejas como populares tienen un alto componente didáctico, pues permiten una clarificación de las líneas polifónicas, un desenmarañamiento de la trama profunda de la obra. A ese objetivo sirvieron ampliamente Joaquín Torre, José Manuel Román y David Apellániz con una interpretación que tuvo algunos altibajos pero también la virtud de mantener la atención de los espectadores durante los más de 82 minutos que duró la obra, pues ésta se ofreció con todas sus repeticiones, incluidas las del da capo final del aria, que incluso en las versiones más rigurosas suelen cortarse.

Superando un arranque con algunos problemas de afinación en el violín, Torre, Román y Apellániz mostraron un trabajo reposado y hondo, algo seco acaso en el terreno ornamental, pero de notable intensidad (Fughetta de la nº10), vigoroso en las variaciones más rápidas y sin demasiada sustancia emocional en las lentas (nº13 o 25), con un sonido que llegó a ser algo grueso (la primera sección de la obertura a la francesa de la nº16, no así la fuga), pero globalmente claro y bien articulado.

[Publicado en
Diario de Sevilla el jueves 28 de mayo de 2009]