domingo, 17 de mayo de 2009

Verdes prados

Anne-Sofie von Otter (© Mats Backer)
El pasado jueves Anne Sofie von Otter ofreció en el Teatro de la Maestranza de Sevilla una primera parte con un Bach sin chispa ni pellizco, perfectamente olvidable, y una segunda con un Haendel por completo memorable. Las dos arias de Agrippina le sirvieron para calentar la voz y luego encadenó un "Verdi prati" de Alcina sencillamente maravilloso (puede que el fragmento de Haendel mejor cantado que yo haya escuchado jamás en directo), una teatral y dramática aria de la Deyanira de Hercules y, ya fuera de programa, un delicadísimo "Ombra mai fu" de Serse y un aria de El pequeño libro de Ana Magdalena de Bach, ahora sí con su punto necesario de calidez, garra y carne.

En honor a la gran mezzo sueca, traigo hasta aquí el "Verdi prati", pero como no puede ser el que cantó el jueves pasado, he decidido presentarlo como una audición comparada a ciegas, con una encuesta incluida, que puede contestarse en el margen derecho, para elegir la versión preferida por los visitantes del blog. Se agradecerán los comentarios, aunque ruego que si alguien reconoce alguna versión no la descubra públicamente para mantener la intriga. En la encuesta, que estará abierta hasta el 31 de mayo, yo me mantendré neutral, entre otras cosas, porque ninguna de las cuatro versiones que presento, todas ellas más que notables, hacen justicia al recuerdo que me dejó von Otter...

Alcina se estrenó el 16 de abril de 1735 y fue la segunda ópera que Haendel presentaba en el nuevo teatro de Covent Garden, después de Ariodante, y la tercera compuesta sobre el Orlando furioso de Ariosto, tras Orlando y la propia Ariodante. "Verdi prati" es un aria que canta el personaje de Ruggiero en el segundo acto, y es una especie de despedida de los encantadores parajes de la isla de la hechicera Alcina donde el caballero ha vivido los últimos años, olvidado su ardor guerrero y felizmente sojuzgado por su magia.

1.


2.


3.


4.


Verdi prati, selve amene, perderete la beltà.
Vaghi fior, correnti rivi, la vaghezza,
la bellezza presto in voi se cangerà.
Verdi prati, selve amene, perderete la beltà.
E cangiato il vago oggetto all'orror del primo aspetto,
tutto in voi ritornerà.
Verdi prati, selve amene, perderete la beltà.

[¡Los verdes valles y bosques, perderán su color!/ ¡Las dulces flores y corrientes, su aroma!/¡Pronto toda belleza desaparecerá!/ Perderán su color los prados, los bosques,/ y todo en ellos retornará/ al horror ancestral./ ¡Los verdes valles y bosques, perderán su color! Traducción: Kareol]

19 comentarios:

maac dijo...

Bastante difícil, me gustan la 2 y la 4, la 2 por su musicalidad y una sofistificación que le va muy bien al aria, y la 4 por todo lo contrario, por ser muy expresiva y natural. Voy a votar por la 2 pero no descarto la posibilidad de cambiar después por la 4.

Gino dijo...

La cuarta.

Alberto Sosa dijo...

Sin dudas, la cuarta.

Tanto la segunda como la cuarta están concebidas con más luminosidad y con orquestas más rigurosas. Me quedo con la cuarta porque prefiero para estos menesteres la voz de una buena contralto a la de un contratenor, en este caso de muy buena técnica pero pelín lacio. Este contratenor nunca me puso los vellos de punta.

La primera está muy bien cantada pero no le acompaña la orquesta; pesada, confusa y con un bajo continuo claramente "soplante".

La segunda está apoyada por una orquesta buenísima, que sabe matizar en los momentos necesarios como pocas. ¡Qué pena que no cante Jennifer Larmore o Bernarda Fink o Anne Sophie von Otter.

Saludos

P.D. Maravillosa idea. ¿Recuerdas aquellas tardes de Cobertizo de los años 90?

Pablo J. Vayón dijo...

¿Cómo olvidarlas?
Aunque fuera de forma extraordinaria, no estaría mal recuperarlas en formato trío o cuarteto...

Alberto Sosa dijo...

Pues,¡se gradece Bernardo!.

Cuando a vos os plazca.

Remilgo Bastatesta.

Alberto Sosa dijo...

Sirpa, aunque me salga de la esencia del apartado, ¿cómo puedo poner mi avatar (careto) para que salga en las respuestas?.

Grazie

Pablo J. Vayón dijo...

Pues si estás dado de alta en Blogger debería ser automático. Yo no he hecho nada para que salga el mío...

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Primeramente me gustaría felicitarte por este blog -que sigo desde hace tiempo- y por el trabajo que llevas tantos años realizando.

Mi voto ha sido para la segunda versión, entre otras cosas porque siento debilidad por este cantante, con una voz inigualable. A pesar de que el aparato instrumental puede ser algo más robusto y convincente en la versión cuatro, la interpretación vocal de la segunda no tiene parangón en las otras candidatas. Por cierto, que maravillosas las ornamentaciones de la primera sección.

Un musical saludo.

Andrés dijo...

Me quedo con el nº 2, el que mejor tempo me parece que encuentra para esta maravillosa pieza y el que presenta una mayor ductilidad en los acentos en la voz. Claro que el nº 4 no se queda manco en lo vocal (que no en lo orquestal).
Ya sabes las urgencias y las apreturas de espacio y tiempo con las que trabajamos en el Diario, pero creo que quedó claro que esta pieza me pareció, en el recital de la Otter, un momento muy especial que valía por toda una primera parte aburrida.

Pablo J. Vayón dijo...

Sí, eso quedó bastante claro... En lo básico coincido además con lo que escribiste...

Orfeo dijo...

La cuarta muestra, sin lugar a dudas.

Los contratenores no van mucho conmigo, excepto un par de casos aislados. Me quedo con, a falta de contraltos de verdad, una buena mezzo. Y el 4to ejemplo es lo que más se acerca a mis gustos, de acuerdo a lo expuesto en la entrada.

Y además, "ella" es un encanto de persona!

Saludos

;)

Alberto Sosa dijo...

Orfeo, quizás

¿Alfred Deller?
¿Henri Ledroit?
¿Gérard Lesne?
¿Carlos Mena?

Saludos.

Orfeo dijo...

De los cuatro que mencionas, uno...

Saludos.

Alberto Sosa dijo...

Pues sí, Orfeo, se nota que eres muy selectivo con esa cuerda.

Personalmente tuve la época del descubrimiento en la que me apetecía oír contratenores. Fue una sorpresa dentro de una novedad inusual (en nuestros tiempos). Cada día me cansan más sus voces, generalmente muy forzadas y en la mayoría de los casos, faltas de despertar emociones, al menos las mías.

Deller, por pionero, me parece un personaje digno de tener en cuenta; además me hizo pasar muy buenos momentos con su "Music for a while" Purcelliana.

Henri Ledroit me pareció siempre la voz de contratenor más entregada y más salida del corazón. Su belleza en el timbre así como en las ornamentaciones me ha calado siempre de una forma especial. Oír las cantatas de Buxtehude que grabara para Ricercar y con Ricercar Consort hace ya algún tiempo, siempre fue un ejercicio especialmente placentero.

Saludos

Andrés dijo...

¿Qué me dices de Gerard Lesne en las Lecciones de Tinieblas de Lully? Para mí, algo de otro mundo.

Alberto Sosa dijo...

Lesne fue el heredero de Ledroit.

Es otro contratenor que dice cosas especiales cuando canta. En sus intervenciones con Herreweghe, tanto en Cantatas, Magnificat, como Misas Breves, cumple su papel dejando huella.

Andrés dijo...

Perdón: quise decir las Lecciones de Tinieblas de Couperin. Y sí, es el más claro heredero de Ledroit en su fraseo y su manera de acentuar la música, además del estilo de emisión y de control del sonido.

Alberto Sosa dijo...

Me extrañó mucho cuando me hablaste de las "Lecciones de Tinieblas" de Lully. Hasta donde sabía no conocía esa obra de la mano de Lully.

Efectivamente, su talento musical se ve muy bien reflejado en las "Tinieblas" de Couperin.

Beaumarchais dijo...

Saludos,

Me alegro de leer que su momento Häedeliano vocal más idílico en directo haya sido con Von Otter. Yo la escuché y oí en directo en su Xerxes de Champs Elysées grabado para Virgin y fue espectacular. De hecho su escalofriante versión del Crude furie degl'orribi abissi sólo tiene comparación en mi memoria con la por otro lado tan distinta Ann Murray. La conocía de las grabaciones, pero no se si estará de acuerdo conmigo, nunca un cantante puede tener la justícia de nuestra opinión hasta que se le oye en directo, y Von Otter es una artista integral, además de ser el faro, a mi entender, que han seguido otras mezzos actuales, léase Kózena por ejplo. Me quedo con la 2ª versión como casi todos, y coincido con todos que la 4º es una bella versión de mezzo, y sobre gustos y preferencias todo es opinable. Ambas tienen en común además el buen sonido, la tercera no tiene mucha calidad y ello perjudica en su valoración aunque como en la primera (ésta algo aburrida, ¿será un director inglés?) están muy bien cantadas. perdón por la extensión y felicidades por su labor, el barroco en España es campo poco sembrado y usted es de los que ilumina con preclaro fulgor. Un caluroso saludo!