lunes, 25 de mayo de 2009

El rey violín, la reina viola

Prothimia Suavissima Parte II de Antonio Bertali por Gunar Letzbor en Arcana
Antonio Bertali (1605-1669): PROTHIMIA SUAVISSIMA parte seconda

Ars Antiqua Austria
Director: Gunar Letzbor

Gunar Letzbor e Ilia Korol, violines
Claire Pottinger-Schmidt, viola da gamba
Jan Krigovsky, violone
Norbert Zeilberger, órgano y clave
Hubert Hoffmann, tiorba


1. Sonata I a 3
2. Sonata II a 4
3. Sonata III a 3
4. Sonata IV a 3
5. Sonata V a 3
6. Sonata VI a 3
7. Sonata VII a 3
8. Sonata VIII a 3
9. Sonata IX a 3
10. Sonata X a 3
11. Sonata XI a 3
12. Sonata XII a 4
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ARCANA A 340 (Diverdi) [68'15'']
Grabación: Agosto de 2005


El siglo XVII conoce el encumbramiento del violín como rey de los instrumentos melódicos (sus posibilidades polifónicas empezaron a ser desarrolladas también con intensidad a finales de la centuria) al menos en Italia y en la tierras del Imperio, pues en Francia el instrumento tardó aún bastante en estar en condiciones de disputarle el trono a la viola. Algunas colecciones de la época reúnen sin embargo a los dos instrumentos (pienso, por ejemplo, en Buxtehude), lo que nos habla de los intercambios permanentes entre los diferentes países de músicos, ideas y obras, todo ello en medio de una Europa arrasada por guerras interminables, razón por la cual en las colecciones en las que la instrumentación no está claramente fijada hay intérpretes que optan por su mezcla, lo que suele dar resultados muy sugerentes, como es el caso de este álbum.

Antonio Bertali, al que casi todo el mundo empieza conociendo por una célebre chacona que se ha grabado mucho, nació en Verona, pero hizo casi toda su carrera en la corte imperial de Viena, en donde ya estaba al menos en 1627. En 1649 sustituyó a Valentini como maestro de capilla de la corte, manteniendo su puesto hasta la fecha de su muerte, 20 años justos. Se considera habitualmente a Bertali el punto de contacto entre los maestros violinistas italianos (Uccellini, Marini, Castello) y Schmelzer, el primer gran maestro austriaco del instrumento, aunque en realidad ni siquiera se está muy seguro de la dedicación de Bertali al violín, pues su principal labor en Austria fue la composición de óperas y de música sacra. Incluso esta Prothimia Suavissima parte seconda, que se publicó en 1672 es de dudosa atribución al músico, ya que existe una edición anterior (1671) de Samuel Capricornus, Continuation der neuen wohl angestimmten Taffelmusik en la que las primeras seis sonatas son casi idénticas a las de Bertali. Es cierto que Capricornus reconoce su inspiración en el músico veronés, pero no cabe descartar que la publicación de 1672 con el nombre del maestro de capilla imperial fuera una estrategia comercial, tan socorrida en la época.

En cualquier caso, la obra, que está atribuida a Bertali en todas las fuentes que conozco, incluye doce sonatas cum tribus, quatuor Instrumentis redactae, Et Basso ad Organum, lo que sugiere (por la presencia del órgano) una colección preparada para la iglesia. Por otro lado, y aunque nada de ello se dice en el título, en el ejemplar que se ha conservado, las dos voces superiores son adjudicadas a sendos violines, lo que no era del todo habitual, al menos hasta mediado el siglo, pues las colecciones solían prever multitud de instrumentos diferentes para hacer las voces superiores (basta recordar la colección de Fontana, treinta años anterior, eso sí: per il Violino, o Cornetto, Fagotto, Chitarone, Violoncino o simile altro Istromento).

La mención a los dos violines pone en cualquier caso la colección en bandeja a los violinistas barrocos. Gunar Letzbor usó una viola da gamba como tercera voz y en el verano de 2005 se lanzó a grabar estas doce sonatas, aún muy primitivas, pues aunque apunten ya en ellas rasgos de la futura sonata da chiesa, en realidad nos movemos aún en el terreno de la canzona, esto es en el de las piezas breves con diferentes secciones contrastantes que se suceden sin cortes y en las que alternan los pasajes polifónicos con los monódicos, en los que sin duda se esperaba la improvisación de los solistas. Es esta una música que requiere fantasía en el fraseo y la ornamentación, justo lo que Gunar Letzbor, músico torrencial y genial, es capaz de darle. La grabación fue una de las últimas de Michel Bernstein. Creo recordar (aunque no podría asegurarlo) que el disco fue ya publicado en 2006 (el copyright de fabricación del producto incluye esa fecha, desde luego) y ahora los nuevos propietarios de Arcana lo reeditan, aunque podría ser que quedara entonces también en el limbo: el disco terminado pero sin distribuir, por lo que sería novedad absoluta. Sea cual sea el caso, absolutamente recomendable para los amantes de la gran música violinística del siglo XVII, el núcleo del instrumento.


Bertali: Sonata III de Prothimia Suavissima. [7'59''] Ars Antiqua Austria. Gunar Letzbor

5 comentarios:

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Es realmente curioso este caso de préstamos e "inspiraciones" entre ambos compositores.
De hecho, Letzbor ya había grabado esta subyugante pieza -a la que vuelvo constantemente, pues me emociona al máximo- en un disco dedicado a música eslovaca -en aquella magnífica serie titulada "A Sound of Cultures"- y en el que dicha pieza aparece atribuida a Samuel Capricornus, no a Bertali.
Aquella interpretación es preciosa -en directo, creo recordar-, pero esta me parece que la supera.

Un disco que espero conseguir muy pronto.

Un mvsical saludo.

Pablo J. Vayón dijo...

En efecto. No lo recordaba. Gracias por ponerme en la pista. En este disco de Symphonia dedicado a la música de Eslovaquia figura la misma sonata que yo he puesto aquí de ejemplo pero adjudicada a Capricornus en la colección que señalé, esto es, Continuation der neuen wohl angestimmten Taffelmusik.

Alberto Sosa dijo...

SirPa, ¿entonces lo voy colocando en la lista de próximos pedidos a Diver?.

Ya lo pedí cuando se lanzó pero no me lo enviaron porque se descatalogó al instante.

Bertali es mucho Bertali y "Boda es Boda".

Saludazos

Pablo J. Vayón dijo...

Sin duda. Por cierto, y al hilo, volví a escuchar ayer el disco que Letzbor dedicó a Aufschnaiter, también en Arcana, otra joya, que refleja a la perfección el estilo de los violinistas austriacos del XVII (el de los Schmelzer, Biber o el mismo Bertali), aunque de forma algo más tardía, porque Aufschnaiter nació en 1665.

Alberto Sosa dijo...

Sí, el disco de "Aufschnaita" posa en mis estanterías, producto de haber sido pasado por la piedra del que posa en las suyas. ¡Qué epoca aquella de la permuta!, llena de abaniquillos, de buxiteaides, de esmitosian, por no hablar de las famosas gailadas.

Gunar parece haber ido refinando bastante el sonido de su instrumento. En sus primeras grabaciones dejaba un poco que desear.