lunes, 4 de agosto de 2008

El siglo de Luis XIV

Psyché de Lully en Boston (© Michael Lutch / New York Times)
Desde que asumió el poder de forma efectiva en 1661, Luis XIV no se esforzó sólo por engrandecer aún más la Francia victoriosa que dejó en sus manos el cardenal Mazarino, sino también por envolver su potencial político y militar con las mayores galas de la opulencia mundana. Hacia ello apunta el traslado de su residencia a Versalles, que poco a poco pasa de ser un pequeño pabellón de caza al deslumbrante palacio que hoy conocemos. La majestuosidad del entorno se completaba con el talento de los artistas de los que el Rey Sol supo rodearse, una generación de literatos, músicos, bailarines, arquitectos, escultores, jardineros, oradores que eclosionó justo para poner ribetes dorados a su megalomanía.

En El siglo de Luis XIV, Voltaire describió así esta afortunada confluencia de genios: "Es una época digna de la atención de tiempos venideros aquella en la que los héroes de Corneille y de Racine, los personajes de Molière, las sinfonías de Lulli, nuevas para la nación, y (ya que aquí no se trata únicamente de las artes) las voces de Bossuet y Bourdaloue eran escuchadas por Luis XIV, Condé, Turenne, Colbert, y esta multitud de hombres superiores. No volverán los tiempos en que un duque de La Rochefoucauld, autor de las Máximas, tras charlar con Pascal, se dirigía al teatro de Corneille. No ha habido muchos genios desde los hermosos días de estos artistas ilustres; parece que la naturaleza descansó".

En el mismo 1661, Luis XIV había nombrado "superintendente y compositor de la cámara real" a un joven y audaz florentino llegado a la corte de niño, Giovanni Battista Lulli, quien transmutado en Jean-Baptiste Lully habría de dominar casi tiránicamente la música francesa hasta su desgraciada muerte en 1687. Lully dio a Luis XIV justo lo que necesitaba, una música nacional capaz de representar sus ansias de gloria y de grandeza. En los años 60, el músico trabaja con Molière en diversas comédies-ballets, de las cuales Psyché, representada en 1671 y en la que también participó Philippe Quinault, parecía culminación de un camino. Al año siguiente Lully rompe con Molière y junto a Quinault da forma al nuevo género de la ópera francesa por excelencia, la tragedia lírica, que en sus argumentos mitológicos cantaba invariablemente el trasunto de las glorias del Rey Sol. En 1678, caído en desgracia Quinault, Lully retomó Psyché para componer a partir de los divertimentos de 1671 una auténtica tragedia lírica, que contaba esta vez con textos del genial Corneille y fue estrenada con gran éxito en abril en la Academia Real de Música.

Carolyn Sampson (Psyché) y Karina Gauvin (Venus) (© André Costantini)
Siguiendo con sus montajes de óperas lullystas, el Festival de Música Antigua de Boston presentó en 2007 Psyché, en una producción dirigida como siempre por Paul O’Dette y Stephen Stubbs y recogida como otras veces por los micrófonos del sello alemán CPO. Los amantes del género siguen estando de enhorabuena, porque la interpretación es tan suntuosa como cabe esperarse de una música tan exuberante y vitalista como ésta y el elenco vocal está encabezado por la sensual y elegantísima Carolyn Sampson, una de las más grandes sopranos barrocas de nuestros días, bien secundada por otra estupenda cantante, la canadiense Karina Gauvin, y por un amplísimo equipo (llegan a 22 las voces solistas) que, pese a los inevitables altibajos, insufla auténtica y emotiva pasión a un fresco teatral más histórico que mitológico.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 2 de agosto de 2008]

Psyché de Lully por O'Dette y Stubbs
Jean-Baptiste Lully (1632-1687): PSYCHÉ
tragedia lírica en un prólogo y cinco actos con libreto de Thomas Corneille (1625-1709)

Carolyn Sampson, soprano (Psyché)
Karina Gauvin, soprano (Venus)
Aaron Sheehan, tenor (Amor; Apolo)
Colin Balzer, tenor (Vulcano; Mercurio)
Amanda Forsythe, soprano (Aglaura; Ninfa 1ª)
Mireille Lebel, mezzosoprano (Cidippe; Ninfa 2ª del Aqueronte; una Musa)
Yulia Van Doren, soprano (Mujer afligida; Ninfa 3ª; una Musa)
Olivier Laquerre, bajo (el Rey; Marte; una Furia)
Jason McStoots, tenor (Céfiro; Vertumno; una Furia)
Matthew Shaw, barítono (Júpiter; Palemón)
Aaron Engebreth, barítono (Lichas; Mome)
Ricard Bordas, contratenor (Baco; Hombre afligido 1º)
Teresa Wakim, soprano (Flora; Ninfa 2ª)
José Lemos, contratenor (Sileno)
Zachary Wilder, tenor (un Céfiro; una Furia; un Sátiro)
Sumner Thompson, barítono (el Río; Sátiro 2º)
Douglas Williams, bajo-barítono (Hombre afligido 2º)
Brenna Wells, soprano (Ninfa 1ª del Aqueronte)
Jake Wilder-Smith, soprano (el Amor)
Erica Schuller, soprano (la Guerra)
Michael Barrett, tenor (un Dios)
Julien Patenaude, barítono (un Dios)

Boston Early Music Festival Orchestra & Chorus
Directores: Paul O'Dette & Stephen Stubbs
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3 CD CPO 777 367-2 (Diverdi). [50'06'' - 57'28'' - 66'08'']
Grabación: Junio y Julio de 2007



Lully: "Que fais-tu !", del acto III de Psyché. [6'14''] Carolyn Sampson. Karina Gauvin. Orquesta del Festival de Música Antigua de Boston. Paul O'Dette y Stephen Stubbs.