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viernes, 3 de julio de 2009

Un fracaso de Haendel

Ezio de Haendel por Alan Curtis para Archiv Georg Friedrich Haendel (1685-1759): EZIO HWV 29
ópera en tres actos con libreto anónimo a partir de uno homónimo de Pietro Metastasio

Ann Hallenberg, mezzosoprano (Ezio)
Karina Gauvin, soprano (Fulvia)
Sonia Prina, contralto (Valentiniano)
Marianne Andersen, mezzosoprano (Onoria)
Anicio Zorzi Giustiniani, tenor (Massimo)
Vito Priante, bajo (Varo)

Il Complesso Barocco (Elizabeth Blumenstock, concertino)
Director: Alan Curtis
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3 CD ARCHIV 477 8073 (Universal) [67'56'' - 61'08'' - 57'45'']
Grabación: Septiembre de 2008


Ezio fue la tercera ópera de Haendel concebida sobre libretos de Pietro Metastasio, tras Siroè (arreglado por Haym) y Poro (arreglado por mano anónima), pero si las dos anteriores se habían impuesto de forma rotunda, Ezio se saldó con uno de los mayores fracasos del músico. Estrenada el 15 de enero de 1732, sólo cinco funciones se ofrecieron de la obra, que no fue repuesta en vida del autor. No conozco tampoco ninguna puesta en escena moderna, aunque supongo que habrá habido alguna en los festivales alemanes dedicados al compositor. En cuanto a las grabaciones, había un par de opciones anteriores con instrumentos modernos y bastantes cortes, pero ésta de Curtis es la primera grabación que se hace, que yo conozca al menos, con instrumental de época.

Razones para el fracaso se han dado varias. No pudo ser desde luego por causa del elenco, que encabezaba Senesino, bien escoltado por Anna Maria Strada del Pò, Francesca Bertolli o Antonio Montagnana, aunque se ha sugerido que (como luego pasaría también en Orlando) los roles principales no eran lo suficientemente virtuosísticos para el estándar al que el propio Haendel había acostumbrado a su público. Se ha insinuado también que fue el rocambolesco argumento (basado en un hecho histórico acontecido en el año 451, tras la victoria del general Ezio contra Atila en la Batalla de los Campos Cataláunicos, suceso alterado para ofrecer un lieto fine) el que no gustó al público londinense. En cualquier caso, la obra incluye como siempre en Haendel arias extraordinarias, entre ellas "Se povero il ruscello" (Massimo), "Finchè un zeffiro soave" (Fulvia), "Va' dal furor portata" (Massimo; Mozart compondría con este mismo texto y a sus tiernos 9 años una virtuosística aria de concierto), "Ecco alle mie catene" (Ezio), "Se la mia vita dono è d'Augusto" (Ezio) o "Già risonar d'intorno" (Varo; espectacular pieza marcial, con trompetas en el acompañamiento).

Curtis hace una Obertura estupenda, impetuosa, brillante, magníficamente articulada y perfilada. Luego la batuta decae algo, pero el tono general resulta más que suficiente para disfrutar de esta obra infrecuente y de la que no hay otras opciones en disco. El punto más fuerte de la interpretación lo pone en cualquier caso la voz sensual y elegante de la mezzo sueca Ann Hallenberg. Sonia Prina es la cantante expresiva de siempre, aunque las oscilaciones en el color son también tan evidentes como de costumbre, aparte de que la contralto italiana tropieza con problemas en los pasajes más ágiles, de forma muy evidente en el aria de presentación de Valentiniano ("Se tu la reggi al volo"). El otro elemento destacado del elenco es el impetuoso bajo napolitano Vito Priante, voz joven con puntuales problemas de colocación, pero siempre intensa y de apreciable agilidad. La soprano ligera canadiense Karina Gauvin, con tendencia siempre al gritito en los agudos, rinde a buen nivel. No conocía a los otros dos solistas vocales, que completan el elenco con solvencia, pero sin alardes, demasiado descolorida me ha parecido en cualquier caso la voz del tenor Anicio Zorzi Giustiniani. Como digo, globalmente, disfrutable.


Haendel: "Ecco alle mie catene" de Ezio [7'01''] Ann Hallenberg. Il Complesso Barocco. Alan Curtis

martes, 30 de junio de 2009

Encantamientos

Alcina de Haendel por Alan Curtis en Archiv
Georg Friedrich Haendel (1685-1759): ALCINA HWV 34
ópera en tres actos con libreto anónimo a partir del de L'isola di Alcina de Riccardo Broschi, que se basaba en el Orlando furioso de Ariosto

Joyce DiDonato, soprano (Alcina)
Maite Beaumont, mezzosoprano (Ruggiero)
Sonia Prina, contralto (Bradamante)
Karina Gauvin, soprano (Morgana)
Kobie van rensburg, tenor (Oronte)
Vito Priante, bajo (Melisso)
Laura Cherici, soprano (Oberto)

Il Complesso Barocco (Elizabeth Blumenstock, concertino)
Director: Alan Curtis
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3 CD ARCHIV 477 7374 (Universal) [76'24'' - 72'16'' - 54'36'']
Grabación: Septiembre de 2007


Segunda ópera, tras Ariodante, presentada por Haendel en el nuevo teatro de Covent Garden, tercera escrita por el músico sobre el Orlando furioso, tras Orlando y la propia Ariodante, Alcina, que seguía la senda de su antecesora con la inclusión de danzas y coros, fue estrenada el 16 de abril de 1735 y saludada con entusiasmo por los cronistas de la época, muchos de los cuales compararon los encantamientos de la maga Alcina con los que era capaz de provocar la música de Haendel. La obra fue de las primeras del músico en ser recuperada en pleno siglo XX y se ha mantenido como una de las más admiradas, representadas y grabadas del compositor.

La interpretación de Alan Curtis es notable, de un tono teatral homogéneo y bien mantenido a lo largo de las tres horas y pico que dura la pieza, todo ello gracias a un equipo instrumental estupendo y a un elenco que roza lo excepcional. Falta en cualquier caso un punto de ardor, sobre todo en la acentuación de las arias de bravura y un poco de variedad en los acompañamientos, lo que crea cierta sensación de rutina que sólo se supera merced al buen hacer de los solistas, que en general trabajan con imaginación los da capo. De estas voces sólo hay que lamentar algunos chilliditos estridentes de Karina Gauvin y las irregularidades en el color y en la línea de Sonia Prina (su "Vorrei vendicarmi" es en cualquier caso magnífico). Joyce DiDonato y Maite Beaumont están en cambio extraordinarias en los dos papeles principales y los dos hombres del reparto son de lo mejor que puede reclutarse hoy para este repertorio. Pese a estas salvedades, qué quieren que les diga, es una gozada.



lunes, 4 de agosto de 2008

El siglo de Luis XIV

Psyché de Lully en Boston (© Michael Lutch / New York Times)
Desde que asumió el poder de forma efectiva en 1661, Luis XIV no se esforzó sólo por engrandecer aún más la Francia victoriosa que dejó en sus manos el cardenal Mazarino, sino también por envolver su potencial político y militar con las mayores galas de la opulencia mundana. Hacia ello apunta el traslado de su residencia a Versalles, que poco a poco pasa de ser un pequeño pabellón de caza al deslumbrante palacio que hoy conocemos. La majestuosidad del entorno se completaba con el talento de los artistas de los que el Rey Sol supo rodearse, una generación de literatos, músicos, bailarines, arquitectos, escultores, jardineros, oradores que eclosionó justo para poner ribetes dorados a su megalomanía.

En El siglo de Luis XIV, Voltaire describió así esta afortunada confluencia de genios: "Es una época digna de la atención de tiempos venideros aquella en la que los héroes de Corneille y de Racine, los personajes de Molière, las sinfonías de Lulli, nuevas para la nación, y (ya que aquí no se trata únicamente de las artes) las voces de Bossuet y Bourdaloue eran escuchadas por Luis XIV, Condé, Turenne, Colbert, y esta multitud de hombres superiores. No volverán los tiempos en que un duque de La Rochefoucauld, autor de las Máximas, tras charlar con Pascal, se dirigía al teatro de Corneille. No ha habido muchos genios desde los hermosos días de estos artistas ilustres; parece que la naturaleza descansó".

En el mismo 1661, Luis XIV había nombrado "superintendente y compositor de la cámara real" a un joven y audaz florentino llegado a la corte de niño, Giovanni Battista Lulli, quien transmutado en Jean-Baptiste Lully habría de dominar casi tiránicamente la música francesa hasta su desgraciada muerte en 1687. Lully dio a Luis XIV justo lo que necesitaba, una música nacional capaz de representar sus ansias de gloria y de grandeza. En los años 60, el músico trabaja con Molière en diversas comédies-ballets, de las cuales Psyché, representada en 1671 y en la que también participó Philippe Quinault, parecía culminación de un camino. Al año siguiente Lully rompe con Molière y junto a Quinault da forma al nuevo género de la ópera francesa por excelencia, la tragedia lírica, que en sus argumentos mitológicos cantaba invariablemente el trasunto de las glorias del Rey Sol. En 1678, caído en desgracia Quinault, Lully retomó Psyché para componer a partir de los divertimentos de 1671 una auténtica tragedia lírica, que contaba esta vez con textos del genial Corneille y fue estrenada con gran éxito en abril en la Academia Real de Música.

Carolyn Sampson (Psyché) y Karina Gauvin (Venus) (© André Costantini)
Siguiendo con sus montajes de óperas lullystas, el Festival de Música Antigua de Boston presentó en 2007 Psyché, en una producción dirigida como siempre por Paul O’Dette y Stephen Stubbs y recogida como otras veces por los micrófonos del sello alemán CPO. Los amantes del género siguen estando de enhorabuena, porque la interpretación es tan suntuosa como cabe esperarse de una música tan exuberante y vitalista como ésta y el elenco vocal está encabezado por la sensual y elegantísima Carolyn Sampson, una de las más grandes sopranos barrocas de nuestros días, bien secundada por otra estupenda cantante, la canadiense Karina Gauvin, y por un amplísimo equipo (llegan a 22 las voces solistas) que, pese a los inevitables altibajos, insufla auténtica y emotiva pasión a un fresco teatral más histórico que mitológico.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 2 de agosto de 2008]

Psyché de Lully por O'Dette y Stubbs
Jean-Baptiste Lully (1632-1687): PSYCHÉ
tragedia lírica en un prólogo y cinco actos con libreto de Thomas Corneille (1625-1709)

Carolyn Sampson, soprano (Psyché)
Karina Gauvin, soprano (Venus)
Aaron Sheehan, tenor (Amor; Apolo)
Colin Balzer, tenor (Vulcano; Mercurio)
Amanda Forsythe, soprano (Aglaura; Ninfa 1ª)
Mireille Lebel, mezzosoprano (Cidippe; Ninfa 2ª del Aqueronte; una Musa)
Yulia Van Doren, soprano (Mujer afligida; Ninfa 3ª; una Musa)
Olivier Laquerre, bajo (el Rey; Marte; una Furia)
Jason McStoots, tenor (Céfiro; Vertumno; una Furia)
Matthew Shaw, barítono (Júpiter; Palemón)
Aaron Engebreth, barítono (Lichas; Mome)
Ricard Bordas, contratenor (Baco; Hombre afligido 1º)
Teresa Wakim, soprano (Flora; Ninfa 2ª)
José Lemos, contratenor (Sileno)
Zachary Wilder, tenor (un Céfiro; una Furia; un Sátiro)
Sumner Thompson, barítono (el Río; Sátiro 2º)
Douglas Williams, bajo-barítono (Hombre afligido 2º)
Brenna Wells, soprano (Ninfa 1ª del Aqueronte)
Jake Wilder-Smith, soprano (el Amor)
Erica Schuller, soprano (la Guerra)
Michael Barrett, tenor (un Dios)
Julien Patenaude, barítono (un Dios)

Boston Early Music Festival Orchestra & Chorus
Directores: Paul O'Dette & Stephen Stubbs
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3 CD CPO 777 367-2 (Diverdi). [50'06'' - 57'28'' - 66'08'']
Grabación: Junio y Julio de 2007



Lully: "Que fais-tu !", del acto III de Psyché. [6'14''] Carolyn Sampson. Karina Gauvin. Orquesta del Festival de Música Antigua de Boston. Paul O'Dette y Stephen Stubbs.