domingo, 3 de agosto de 2008

In cerca di te

El caso es que la mañana siguiente, al despertarme y prepararme el café, canté:

Sola yo me voy por la ciudad
paso entre la gente que no sabe
que no ve mi dolor,
buscándote voy, soñando contigo, que ya no eres mío...
Yo intento en vano olvidar
el primer amor no se puede borrar
llevo escrito sólo un nombre, un nombre en el fondo de mi corazón
te he conocido y ahora sé que eres el amor
el verdadero amor, el gran amor.

La melodía me salía sola. Y se me humedecieron los ojos.
–¿Por qué precisamente ésta? –preguntó Paola.
–Qué sé yo, quizá porque se llamaba "En busca de ti". De quién, no lo sé.
–Has superado la barrera de los años cuarenta –reflexionó Paola, intrigada.
–No es eso –repuse–, es que me he sentido algo por dentro. Como un escalofrío. No, no como un escalofrío. Como si... ¿Te acuerdas de Flatland?, lo has leído tú también. Pues bien, esos triángulos y esos cuadrados viven en dos dimensiones, sin saber lo que es el grosor. Ahora imagínate que alguno de nosotros, que vivimos en tres dimensiones, los toque desde arriba. Experimentarían una sensación que nunca han probado y serían incapaces de decir qué es. Como si alguien viniera a vernos desde la cuarta dimensión y nos tocara desde dentro, pongamos en el píloro, delicadamente. ¿Qué sientes si alguien te hace cosquillas en el píloro? Yo diría... una misteriosa llama.
–¿Qué quiere decir una misteriosa llama?
–No lo sé, me ha salido.
–¿Y es lo mismo que sentiste cuando viste la foto de tus padres?
–Casi. O sea, no. Pero en el fondo, ¿por qué no? Casi lo mismo.
–Ésta es una señal interesante, Yambo, hay que tomar nota.

Ella no ha perdido la esperanza de poder redimirme. Y yo a lo mejor sentía la misteriosa llama pensando en Sibilla.

[Umberto Eco, La misteriosa fiamma della regina Loana (La misteriosa llama de la reina Loana), 2004
Traducción al castellano de Helena Lozano Miralles (Lumen, Barcelona, 2005)]



In cerca di te (Sola me ne vo' per la città). Nella Colombo