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domingo, 2 de mayo de 2010

La sagrada música (9)

Lamentaciones y Tinieblas en el volumen 8 de Sacred Music
LAMENTATIONS & TENEBRAE

Tiburtio Masaino (c.1550-c.1609)
Musica super Threnos Ieremiae prophete in maiori hebdomada decantadas à 5
Feria V. In coena Domini
1. Lectio Prima
2. Lectio Secunda
3. Lectio Tertia

Orlando de Lasso (1532-1594)
Lamentationes Hieremiae
Feria sexta in Parasceve à 5
4. Lamentatio Prima
5. Lamentatio Secunda
6. Lamentatio Tertia
[Huelgas Ensemble. Director: Paul Van Nevel]

7. Marc-Antoine Charpentier (1643-1704): Leçons de Ténèbres du Mercredy Sainct. Seconde Leçon : VAU - Et egressus est a filia Sion

8. François Couperin (1668-1733): Leçons de Ténèbres. Troisième Leçon
[Concerto Vocale. Director: René Jacobs]

9. Ernst Krenek (1900-1991): Hieremie prophetae Lamentationes. Lectio secunda
[RIAS Kammerchor. Director: Marcus Creed]
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HARMONIA MUNDI HMX 2908311 [CD 8] [77'31'']
Grabaciones: Mayo de 1982 (7), Octubre de 1983 (8), 1992 (9) y Abril de 1997 (1-6)

Las Lamentaciones de Jeremías fueron escritas tras la caída el reino de Judá y de Jerusalén en manos de Nabucodonosor II en el 587 a. C. Aunque atribuidas al profeta, hoy parece fuera de toda duda que, por estilo, ideología e intención, Jeremías no participó en su escritura. Las Lamentaciones se dividen en cinco cantos, con estructuras idénticas en I, II y IV: cada uno de ellos se compone de 22 versículos (con tres frases en cada versículo de I y II y sólo dos en IV), lo que corresponde al número de letras del alfabeto hebreo. Esta vinculación ha sido preservada en la edición bíblica de la Vulgata al mantener las letras hebraicas como principio de cada versículo (Aleph, Beth, Gimell, etc.). La Lamentación III se compone de 66 versículos, cada uno de una frase, agrupados de tres en tres, de modo que dentro de cada grupo los versículos van precedidos de la misma letra. La Lamentación V es más breve: sus 22 versículos no van precedidos de las letras hebraicas y cada uno se compone de una sola frase con dos secciones.

Con su retórica cargada de imágenes de la destrucción y la desesperación, las Lamentaciones de Jeremías se consideraron muy apropiadas para el tiempo pentitencial, por lo que desde la Edad Media se hizo costumbre recitar algunos de sus pasajes en los maitines de Semana Santa. Los maitines se dividían en tres nocturnos, cada uno de los cuales estaba compuesto de tres salmos y tres lecciones sucesivos. Tres Lamentaciones pasaron a formar parte de cada uno de los primeros nocturnos de maitines de Jueves, Viernes y Sábado Santo. Cada Lamentación terminaba con un versículo que no procede de la Biblia: "Jerusalem, Jerusalem, convertere ad Dominum Deum tuum".

Sin duda, las Lamentaciones musicales más conocidas son las que escribieron los compositores franceses del Barroco, cuando las iglesias y los monasterios competían por captar a los mejores maestros y los más distinguidos cantantes para un momento tan especial, el del Oficio de Tinieblas, que fue trasladados a la tarde y se desarrollaba en medio de un ritual por completo absorbente, para el que los músicos desarrollaron un estilo muy original, que mezclaba penitencia y exuberancia, logrando una música de una extraordinaria morbidez. Charpentier es posiblemente el máximo representante de esta forma, aunque en este disco se presenta también una de las tres únicas lecciones de tinieblas de Couperin que han sobrevivio (se sabe que compuso un juego completo de nueve). Las versiones provienen de antiguas grabaciones de René Jacobs, que se conservan aceptablemente bien, aunque hoy día hay ya opciones preferibles.

Sin embargo, antes y después del Barroco, las Lamentaciones han conocido también puestas en escena musicales de considerable valor, como dejó claro Paul van Nevel con su disco dedicado al género durante el Renacimiento, que incluye obras de un casi desconocido Tiburtio Massaino, muy agudas en materia pictórica por sus disonancias y gestos retóricos, y las de un Orlando de Lasso, escritas en sus años finales, esos que estuvieron cargados de arrepentimiento y penitencia (las impactantes Lágrimas de San Pedro, nacidas en la misma época, lo reafirman). Las luces de la Ilustración no resultaron buenas compañeras para los Oficios de Tinieblas, pero durante el Romanticismo y, sobre todo, con el neorreligioso siglo XX la música sacra conoció un impulso que abarcó también la recuperación de escribir Lamentaciones, como muestra la obra de un Ernst Krenek, que las escribió en años de dura tribulación (1941).


Massaino: Lección III [6'53''] Huelgas Ensemble. Paul Van Nevel

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lunes, 16 de noviembre de 2009

Y la luz se hizo

Salieri dirige La Creación enun homenaje a Haydn en Viena el 27 de marzo de 1808 (acuarela de Balthasar Wigand)
Fue en una de sus estancias en Londres cuando propusieron a Joseph Haydn la escritura de un oratorio sobre el tema de la creación a partir de una adaptación de textos bíblicos y de unos pasajes de El paraíso perdido de John Milton. A su regreso a Viena, el barón van Swieten, amigo del músico y figura clave en la difusión de la música de Bach y Haendel entre los grandes maestros del Clasicismo, se interesó por el asunto, reescribió (más que tradujo) el libreto en alemán y se lo ofreció al compositor, que trabajó en Die Schöpfung entre el otoño de 1796 y principios de 1798 como si fuera la auténtica culminación de su carrera artística.

Por entonces, Haydn era con mucho el compositor más popular y admirado de Europa y ello se notó en el estreno oficial de la obra, una audición privada en el Palacio Schwarzenberg el 30 de abril de 1798 que, a pesar de su carácter restringido, exigió la intervención de la policía vienesa para canalizar a la multitud que no quería perderse el acontecimiento. El éxito fue atronador, lo que obligó a repetir la función el 7 y el 10 de mayo. El estreno público no se produjo hasta el 19 de marzo de 1799 en el Burgtheater, y el triunfo fue igualmente incontestable. En 1800 se editó la partitura y aquel año la obra se representó ya en media Europa.

La anterior experiencia de Haydn con el género (Il ritorno di Tobia, 1775) respondía a un modelo de oratorio italiano ya anticuado, de forma que detrás de La Creación los que laten son los grandes oratorios de Haendel, que impresionaron al compositor durante el Festival de Westminster de 1791. No obstante, la acción dramática brilla aquí por su ausencia: las dos primeras partes versan sobre la descripción del mundo natural con un indudable tono panteísta, mientras que en la tercera la aparición de los personajes de Adán y Eva le transmiten una dimensión ética que, para Robbins Landon, tiene mucho que ver con el mensaje masónico e ilustrado de La flauta mágica.

René Jacobs
René Jacobs deslumbró en 2004 con su grabación del otro gran oratorio tardío de Haydn, Las estaciones, y ahora vuelve a renovar la escucha iluminando con su perfecta simbiosis entre pasión dramática y transparencia expositiva una obra que tiene una extensa tradición discográfica, tradición en la que se cuenta Sir Colin Davis, cuya interpretación de la obra realizada en octubre de 2007 con los conjuntos de la Sinfónica de Londres es publicada también en CD por el sello de la orquesta británica (LSO Live). Davis cuenta con un estupendo trío vocal (Sally Matthews, Ian Bostridge y Dietrich Henschel) y luce singularmente en las partes más oscuras y densas, que clarifica de forma admirable, pero la belleza y variedad del color, la fuerza emotiva de los contrastes y el detallismo de cada frase obtenidos por Jacobs tienen algo de revelación, de cosa nunca dicha sobre esta obra crucial en la historia de la música occidental.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 14 de noviembre de 2009]


La Creación de Haydn por René Jacobs en HM
Franz Joseph Haydn (1732-1809): DIE SCHÖPFUNG (LA CREACIÓN)
oratorio en tres partes con libreto de Gottfried van Swieten a partir de El paraíso perdido de Milton y el Antiguo Testamento

Julia Kleiter, soprano (Gabriel y Eva)
Maximilian Schmitt, tenor (Uriel)
Johannes Weiser, bajo (Rafael y Adán)

RIAS-Kamerchor
(director: Hans-Christoph Rademann)
Freiburger Barockorchester
Director: René Jacobs

CD 1: Partes I y II
CD 2: Parte III

DVD: Creating the Creation (making-of de la grabación), una película de Nayo Titzin
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2 CD + 1 DVD HARMONIA MUNDI HMC 992039.40 [72'59'' - 28'05'' - 23'00'']
Grabación: Enero de 2009




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La Creación de Haydn por Sir Colin Davis en LSO
Franz Joseph Haydn (1732-1809): DIE SCHÖPFUNG (LA CREACIÓN)
oratorio en tres partes con libreto de Gottfried van Swieten a partir de El paraíso perdido de Milton y el Antiguo Testamento

Sally Matthews, soprano (Gabriel y Eva)
Ian Bostridge, tenor (Uriel)
Dietrich Henschel, barítono (Rafael y Adán)

Coro Sinfónico de Londres
Orquesta Sinfónica de Londres
Director: Colin Davis

CD 1: Parte I
CD 2: Partes II y III
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2 SACD LSO0628 (Harmonia Mundi) [37'42'' - 65'07'']
Grabación: Octubre de 2007




Wikio

lunes, 18 de mayo de 2009

Un prodigio llamado Haydn

Josep Haydn retratado por Thomas Hardy en 1791
A finales de mayo se cumplen los 200 años de la muerte de Franz Joseph Haydn (Rohrau, 1732 - Viena, 1809), el más célebre y prestigioso músico de su tiempo, muy por encima de Mozart, del que fue leal amigo. En realidad, puede considerarse a Haydn el primer gran compositor de trascendencia realmente europea de la historia, pues su obra, compendio de multitud de tradiciones diferentes, resultó inteligible a los profesionales y aficionados de todos los países, que lo admiraron por igual. La forma en que el compositor se aprovechó del auge de la edición y de las nuevas formas de difusión musical, sobre todo a partir de 1779, cuando el nuevo contrato con el príncipe Esterhazy le concede una mayor libertad de acción, permitió que su música llegara a todos los rincones del continente, a veces de forma simultánea.

Sin embargo, a su muerte el olvido lo alcanzó con inusitada rapidez. Los románticos prefirieron siempre el genio de Mozart, pues veían perfectamente trasladada a su música esa actitud de rebeldía y de inequívoca vocación de enfrentarse con el medio social hostil que tocó vivir al salzburgués, un talante que tenían por propio. En cambio Haydn se les aparecía como un hombre dócil y morigerado, casi servil, que escribió una música tan pulida que resultaba meliflua. La rehabilitación tardó. Si a principios del siglo XX, el compositor empezó a ser reconocido por alguna gran obra coral, sus sinfonías y sus cuartetos, a cuyo desarrollo tanto aportó, sólo recientemente su reputación ha empezado a ser completamente restaurada, y a principios del siglo XXI Haydn se presenta no sólo como un autor clave para entender la evolución de los 200 últimos años de música, sino también como un maestro de una creatividad sin límites, una variedad de recursos casi inigualable y un sentido del humor que los artistas románticos, enfermos perpetuos de trascendencia, jamás entendieron ni le perdonaron.

Perjudicado acaso también por un catálogo extensísimo, la contribución de Haydn a determinados géneros aún no ha sido bien apreciada por la discografía: pasa con la ópera, que llega en pequeños goteos. El sello Bis ha publicado por ejemplo Acide, su primera ópera italiana (1763) grabada por Manfred Huss y su Haydn Sinfonietta Wien, de quienes el sello sueco ha recuperado y reeditado otros trabajos realizados en su día para Koch Schwann. Un recital del barítono Thomas Quasthoff en DG es otro de las grandes novedades de música vocal haydniana. No conviene olvidarse de la vuelta al sello Glossa de Frans Brüggen, donde se publican unas estupendas Siete últimas palabras en su versión original para orquesta, la misma obra que Ricercar presenta, aunque en su formato cuartetístico (Cuarteto Terpsycordes). La resurrección del sello Arcana ha traído también dos buenas noticias: la publicación del último volumen de la integral cuartetística del Festétics y un nuevo trabajo del pianista Paul Badura-Skoda, aunque en este repertorio quizá haya quien prefiera la juventud de Gary Cooper (sic) en la marca holandesa Channel. Un disco del sello Passacaille con Conciertos para violín y órgano que toca La Divina Armonía de Lorenzo Ghielmi se acerca a otro de los géneros, el concertante, menos tratados del músico.

Disco presentación de la Haydn Edition de Harmonia Mundi
Con todo, la gran edición del año sobre la figura de Haydn la ofrece Harmonia Mundi, que, además de un álbum doble de presentación titulado A Haydn celebration, ofrece reediciones y novedades. Entre las primeras, los tres volúmenes de Sonatas pianísticas de Alain Planès en un único álbum, un disco con los célebres Tríos grabados por Cohen, Höbart y Coin, Conciertos para cello (Queyras) y para piano (Staier) junto a la Barroca de Friburgo, dos discos de Sinfonías (Müllejans y Jacobs), Las Estaciones (Jacobs; con esta obra DHM acaba de publicar un gran trabajo de Harnoncourt), un volumen de cantatas (Andreas Spering) y el primer CD de cuartetos de los jóvenes del Jerusalem, protagonistas con su segundo volumen (Op.20 nº5, Op.33 nº3 y Op.76 nº5) de una de las novedades de este mismo mes, aparecida junto a las últimas Sonatas grabadas por Planès. Pero lo mejor en el terreno de las novedades está por llegar, pues la multinacional francesa anuncia para el verano la Op.33 completa por el Cuarteto Casals y para el otoño, La Creación interpretada por René Jacobs y un volumen de Conciertos para violín por parte de Gottfried von der Goltz y los Barrocos de Friburgo. Salgamos pues al encuentro y celebremos esta música siempre fresca, lozana e inagotable, como en su tiempo ya supo ver el canario Tomás de Iriarte: "Sólo a tu numen, Haydn prodigioso,/ las Musas concedieron esta gracia/ de ser tan nuevo siempre, y tan copioso [...]".

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 16 de mayo de 2009]



Y no basta que el método juicioso
Guarde los distintivos caracteres
Que las instrumentales obras piden:
También amenizarlas es forzoso;
Pues nada busca el hombre en sus placeres
Como la variedad; y no hay sentido
Más pronto en fastidiarse que el oído.
Así cualquier tocata comúnmente
En tres, o más porciones se reparte
De estilo, tiempo, y aire diferente;
Y adaptándose el arte
A los diversos gustos, se desvela
En alternar la fuga presurosa
Con la dulce y sencilla pastorela;
O con la marcha grave
La giga caprichosa;
O el alegre minué con la suave
Canzoneta, adornada.
En sus repeticiones,
De ricas e ingeniosas variaciones:
Y tal vez una escena recitada
Al instrumento apropia,
O de aria delicada
Y de rondó gracioso el canto copia.

Fuera de estas comunes variedades,
Perenne manantial de novedades,
Halla el Autor que las distintas voces
Agudas, graves, tardas, o veloces,
De mil modos combina,
Que el Oyente suspenso no adivina.
Solo a tu numen, Hayden prodigioso,
Las Musas concedieron esta gracia
De ser tan nuevo siempre, y tan copioso,
Que la curiosidad nunca se sacia
De tus obras mil veces repetidas.
Antes serán los hombres insensibles
Del canto a los hechizos apacibles,
Que dejen de aplaudir las escogidas
Cláusulas, la expresión, y la nobleza
De tu modulación, o la extrañeza
De tus doctas y harmónicas salidas.
Y aunque a tu lado en esta edad numeras
Tantos y tan famosos Compatriotas,
Tú solo por la Música pudieras
Dar entre las naciones
Vecinas, o remotas
Honor a las Germánicas regiones.
Tiempo ha que en sus privadas Academias
Madrid a tus escritos se aficiona,
Y tú su amor con tu enseñanza premias
Mientras él cada dia
Con la inmortal encina te corona
Que en sus orillas Manzanares cría.

[Tomás de Iriarte, La Música, Canto V, Parágrafo V]

lunes, 11 de mayo de 2009

Un drama ilustrado

Un momento de la grabación del Idomeneo por Jacobs
Estrenada en Múnich en enero de 1781, Idomeneo, rè di Creta es la primera gran ópera de Mozart. El sujeto era bien conocido: el conflicto que se plantea al rey cretense cuando vuelve a su patria tras la guerra de Troya y la primera persona a la que ve, esa que había prometido sacrificar al dios Neptuno tras invocar su asistencia en medio de una tempestad, es a su propio hijo Idamante. Giambattista Varesco había elaborado el libreto a partir del que Antoine Danchet había escrito a principios de siglo para Campra, aunque con una crucial diferencia: si en Danchet, Idomeneo acaba sacrificando al hijo, en Varesco no sólo se elude el final trágico, sino que Idomeneo se exilia e Idamante se casa con Ilia, hija del troyano Príamo, y se convierte en rey de Creta.

Un Mozart todavía no masón pero ya ilustrado impulsó sin duda el cambio: los sanguinarios designios divinos son rechazados y en su lugar se impone el orden natural de los sentimientos, la compasión y la razón humanas. La obra se adaptaba al modelo de ópera seria de la época, pero Mozart superó todos los escollos de las convenciones del género (papeles principales destinados a voces agudas: tres sopranos y dos tenores; números cerrados), dotando a la obra de una originalidad que se aprecia en las audacias armónicas de los recitativos secos (para los que Jacobs usa otra vez un fortepiano), la sugerente mezcla de éstos con los acompañados, la variedad en el tratamiento de las arias (tripartitas y bipartitas, con y sin da capo), la introducción de conjuntos (trío, cuarteto), el uso abundante del coro y una profundidad y virtuosismo orquestal que puede entenderse si se tiene en cuenta que la Orquesta de Mannheim, considerada la mejor de la época, se había convertido por entonces en el conjunto residente de la corte bávara.

Orquesta Barroca de Friburgo (© Peter Witt)
René Jacobs, cerrada ya la trilogía dapontiana y afrontada la opera seria del compositor con La Clemenza di Tito, se ha enfrascado de lleno en el estudio de la partitura, encargando incluso ex profeso para esta producción discográfica una edición nueva. El resultado es impresionante y supera los notables logros conseguidos con este título por Harnoncourt (1980) o Gardiner (1990). Uno no puede imaginar mejores conjuntos que el RIAS-Kammerchor y los Barrocos de Friburgo para imponer el ritmo frenético, la pasión, la vitalidad y el dramatismo que pide la batuta. El edificio termina levantándose a partir de tres soberbias voces femeninas, ya conocidas de anteriores trabajos con el director: Bernarda Fink, Sunhae Im y Alexandrina Pendatchanska, impecables en sus respectivos desempeños. A su lado, el tenor Richard Croft, imponente Idomeneo, el también tenor Kenneth Tarver y los barítonos Nicolas Rivenq y Luca Tittoto completan un elenco más que notable. Un DVD adjunto presenta un jugoso y didáctico making-of de unos 45 minutos de duración.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 9 de mayo de 2009]

El IDomeneo de Mozart por René Jacobs en Harmonia Mundi
Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791): IDOMENEO, RÈ DI CRETA KV 366
dramma per musica en tres actos con libreto de Giambattista Varesco

Richard Croft, tenor (Idomeneo)
Bernarda Fink, mezzosoprano (Idamante)
Sunhae Im, soprano (Ilia)
Alexandrina Pendatchanska, soprano (Elettra)
Kenneth Tarver, tenor (Arbace)
Nicolas Rivenq, barítono (Gran Sacerdote)
Luca Tittoto, bajo (La Voce)

RIAS Kammerchor
Freiburger Barockorchester
Director: René Jacobs

DVD: Idomeneo, a message of humanity. Documental dirigido por Nayo Titzin
(En inglés, con subtítulos en francés y alemán)
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3 CD + 1 DVD HARMONIA MUNDI HMC 902036.38 [53'54'' - 75'39'' - 61'33'' - 45'50'']
Grabación: Diciembre de 2008




lunes, 6 de abril de 2009

Tiempo de Pasión

Barthold Heinrich Brockes
La tradición de leer o representar la Pasión musicalmente es casi tan antigua como la Iglesia Católica. Su evolución, desde los primeros ejemplos en canto llano hasta creaciones tan inclasificables como la que Osvaldo Golijov hizo en el año 2000 sobre el Evangelio de Marcos, ha sido rica y compleja, aunque recientemente la popularidad de las dos grandes pasiones de Bach (la de San Juan clausura esta misma tarde en el Teatro de la Maestranza el Festival de Música Antigua de Sevilla) ha popularizado el modelo de la pasión-oratorio, que es sólo uno de los históricamente posibles.

Aprovechando la proximidad de la Semana Santa, Harmonia Mundi publica el último trabajo discográfico de René Jacobs, dedicado a la Pasión de Brockes de Telemann, obra que corresponde a un modelo emparentado con el de las bachianas, aunque algo diferente: era conocido como oratorio de la Pasión y presenta una mayor flexibilidad estructural al basarse en un texto enteramente versificado y no directamente en los evangelios. Ello se aprecia bien en esta obra de Telemann, que se divide en las dos partes de rigor, pero se abre con una larga Sinfonía (ausente normalmente en las pasiones-oratorios) y mezcla partes narrativas y líricas de forma mucho más flexible y variada, albergando en conjunto 31 arias, en general más breves (sólo 8 incluyen da capo), un aria con coro, siete ariosos, tres dúos, un trío, doce coros de turba, cuatro corales y catorce recitativos acompañados, que se interpolan de mil formas entre los mucho más cortos recitativos seccos.

Esta estructura musical debe sin duda mucho a la naturaleza del texto escogido por Telemann, Der für die Sünden der Welt leidende und sterbende Jesus (Jesús martirizado y muriendo por los pecados del mundo), obra publicada en Hamburgo en 1712 por el poeta Bartold Heinrich Brockes, un libreto sobre el que había trabajado ya Reinhard Keiser en el mismo año de su publicación y que Telemann afrontaría (igual que Haendel) en 1716, dos años antes de que lo hiciera Johann Mattheson. No puede pasarse por alto que estos cuatro grandes maestros coincidieron a principios de siglo en Hamburgo, por entonces centro de la ópera alemana, lo cual queda bien reflejado en las visiones que nos dejaron del poema de Brockes, que tenían mucho de óperas sacras.

René Jacobs (© Eric Larrayadieu para Harmonia Mundi)
Esa exuberancia teatral de la pasión telemanniana resulta admirablemente explorada por René Jacobs en una interpretación soberbia (una más del director belga) al frente de dos de los más importantes conjuntos alemanes dedicados al barroco, la Akademie für Alte Musik de Berlín y el RIAS Kammerchor y un plantel de solistas apenas conocido pero que responde con intenso y encendido dramatismo a los requerimientos de la batuta. La Pasión de Brockes de Telemann tal vez no alcance esa hondura mística e hiriente a que nos han acostumbrado las grandes obras dedicadas al género por Bach, pero combina exuberancia, introspección y patetismo con maestría absoluta.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 4 de abril de 2009]

La Brockes-Passion de Telemann por René Jacobs
Georg Philipp Telemann (1681-1767): BROCKES-PASSION TVWV 5:1

Birgitte Christensen, soprano (Hija de Sión I, Alma fiel I, María y Sirviente 3)
Lydia Teuscher, soprano (Hija de Sión II, Alma fiel II y Sirviente 2)
Marie-Claude Chappuis, mezzosoprano (Judas, Alma fiel III y Sirviente 1)
Donát Havár, tenor (Pedro, Pilato, Alma fiel IV y Centurión)
Daniel Behle, tenor (Evangelista, Alma fiel VI)
Johannes Weiser, barítono (Jesús, Alma fiel V)
RIAS Kammerchor
Akademie für Alte Musik Berlin
Director: René Jacobs
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2 CD HARMONIA MUNDI HMC 902013.14 [66'03'' - 73'48'']
Grabación: Marzo de 2008



Telemann: Una escena de Pedro de la Brockes-Passion. [7'05'']Donát Havár. Akademie für Alte Musik Berlin. René Jacobs.

domingo, 15 de marzo de 2009

Avance HM - Mayo'09

Sin duda, la gran novedad que Harmonia Mundi presentará en mayo será el Idomeneo de Mozart por René Jacobs, del que no tengo ningún adelanto sonoro. Junto a las otras tres novedades, la compañía francesa sacará también a la venta una película que Benoït Jacquot dedicó en 1976 a la espléndida voz de Alfred Deller, que lleva añadido un CD con una compilación de canciones interpretadas por el gran contratenor inglés. Mayo será también la fecha de la publicación de los discos-catálogo, que este año serán un Dvorák soberbio de Queyras (Concierto con Bělohlávek y Trío Dumky con Isabelle Faust y Alexander Melnikov) y una selección de los extraordinarios Conciertos para clave de Bach que grabó Richard Egarr con la Academy of Ancient Music y Andrew Manze.

NOVEDADES

Idomeneo de Mozart por René Jacobs

Una película de Benoît Jacquot sobre Alfred Deller (1976)

Conciertos para violonchelo del siglo XXI por Jean-Guihen Queyras


Sonatas de Haendel por Rachel Brown y Richard Egarr


Purcell por Fretwork


DISCOS-CATÁLOGO 2009

Dvorák de Queyras

Conciertos de Bach por Egarr y Manze

sábado, 7 de marzo de 2009

Avance HM - Abril'09

En abril, aparte la nueva entrega del ciclo Schubert de Goerne, que esta vez trae La bella molinera, con el acompañamiento nada menos que de Christoph Eschenbach, un recital también dedicado a Schubert por Andreas Staier y un disco de uno de los jóvenes grupos ingleses más prometedores en el campo de la polifonía (Stile Antico), Harmonia Mundi seguirá con su Edición dedicada a Haydn, que se compone de novedades y reediciones: entre las primeras, un nuevo disco de Alain Planès dedicado al compositor, el cuarto, y un segundo volumen del Cuarteto Jerusalem; entre las segundas, se juntan los tres discos anteriores del propio Planès (que no me entusiasman precisamente: menos después de oír el otro día a Staier con esta música) y se ofrecen dos discos de los Barrocos de Friburgo, el de las Sinfonías 91 y 92 dirigido por Jacobs, muy bueno, aunque me gustan más otras versiones, y el de los Conciertos para cello con Jean-Guihen Queyras, que es absolutamente extraordinario.

NOVEDADES

La bella molinera de Matthias Goerne


Schubert por Andreas Staier


Stile Antico y el Cantar de los Cantares


Las últimas sonatas de Haydn por Alain Planès


Segundo volumen de cuartetos de Haydn por el Jerusalem


REEDICIONES

Primeras entregas del haydn de Alain Planès en un álbum de 3 cedés

Sinfonías de Haydn por René Jacobs

Conciertos para cello de Haydn y Monn por Queyras y los freiburger Barockorchester

sábado, 21 de febrero de 2009

Adelantos HM - Marzo'09

En marzo, aparte de las cinco novedades (he tenido ocasión de escuchar ya los Conciertos de Brandemburgo de Richard Egarr, que suenan muy suaves, elegantes y refinados), Harmonia Mundi ofrece seis reediciones de la serie HM Gold, entre ellas la que es, en mi opinión, una de las grandes joyas de la compañía: las Muskalische Exequien de Schütz en la versión acongojante de Philippe Herreweghe. Si alguien no tiene esta grabación en alguno de los distintos formatos en los que el sello la ha ofrecido desde su primera publicación en 1987, ya puede ir reservándola donde sea. A su lado está también un disco extraordinario de William Christie con madrigales de Gesualdo. Las cantatas de Scarlatti con María Cristina Kiehr y el Concerto Soave gustarán a los fanáticos de la soprano argentina, que no está aquí en su mejor momento. No estoy seguro de haber escuchado el Haydn del trío Wanderer, que es un conjunto en cualquier caso competente, ni el Brahms de Marcus Creed, aunque en este caso tanto la calidad de la música como el extraordinario RIAS Kammerchor son garantía de algo bueno. No conozco el Elgar de Paul Goodwin, aunque tengo buenas referencias de él.

NOVEDADES

Brockes-Passion de Telemann por René Jacobs



Brandemburgo por Richard Egarr y la AAM



5ª de Bruckner por Herreweghe



Venezia 1625 por Mauirce Steger



Sonatas de Mozart por Petra Müllejans



REEDICIONES

Las Exequias musicales de Schütz por Herreweghe

Madrigales de Gesualdo por Christie

Cantatas de Scarlatti por Kiehr y Aymes

Haydn por el Trío Wanderer



Elgar por Paul Goodwin