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jueves, 4 de marzo de 2010

Apoteosis coral inglesa

Stile Antico presenta un programa dedicado a John Sheppard en HM
JOHN SHEPPARD - MEDIA VITA

Stile Antico

Helen Ashby, Kate Ashby y Rebecca Hickey, sopranos
Emma Ashby, Eleanor Harries y Carris Jones, altos
Jin Clements, Julian Forbes, Andrew Griffiths y Benedict Hymas, tenores
Will Dawes y David Stuart, barítonos
Oliver Hunt y Matthew O'Donovan, bajos


John Sheppard (c.1515-1558)

1. Gaude, gaude, gaude Maria
2. The Lord's Prayer
3. I give you a new commandment
4. Media vita
5. Christ rising again
6. Haste thee, O God
7. Te Deum
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HARMONIA MUNDI HMU 807509 [70'16'']
Grabación: Marzo de 2009


John Sheppard (c.1515-1558) es conocido hoy sobre todo por su gran antífona Media vita in morte sumus, que es el motivo principal de este nuevo trabajo del joven conjunto Stile Antico, uno de los grupos vocales de moda. El carácter monumental del Media vita brilla junto al responsorio Gaude Maria, un Te Deum y varios himnos ingleses, merced a unas interpretaciones de extrema brillantez, de sonido redondo y poderoso, notable transparencia y apreciable variedad de matices. Típico sonido británico, pero con honda carga emotiva.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 27 de febrero de 2010]


Sheppard: Gaude, gaude, gaude Maria. [14'13''] Stile Antico

Wikio

sábado, 6 de febrero de 2010

Harmonia Mundi en enero

Además de con las novedades de rigor, Harmonia Mundi abre el año Chopin con los Valses del polaco que grabó el elegante Alexandre Tharaud como disco-catálogo y un álbum de esenciales del compositor, aunque la principal novedad de este mes de enero recién pasado ha sido sin duda la presentación del nuevo diseño de la serie Musique d'abord, la colección de precio medio más emblemática y venerable del sello, que ha supuesto también la recuperación de registros que creo recordar que llevaban años fuera de circulación, como los discos dedicados a la música arábigo-andaluza por Gregorio Paniagua y su Atrium Musicae Madrid y a las polifonías corsas. De todos estos discos, los más interesantes son en mi opinión el estupendo Bach del polaco Piotr Anderszewski, el muy emotivo acercamiento de Junghänel a una serie de cantatas fúnebres de Telemann y el encendido Buxtehude de Kraemer y Quintana. Kiehr y Aymes se acercan con delicadeza al universo de Monteverdi y su entorno y Joan Enric Lluna y el Cuarteto de Tokyo hacen un soberbio Quinteto de Brahms. No conozco los discos de Tartini (el equipo es formidable) ni Offenbach y tengo lejanas referencias de las Lamentaciones de Tallis por Deller y su grupo. Como aliciente adicional, la web del sello ofrece en formato pdf los textos cantados y algún que otro material adicional de los discos.

CHOPIN ESSENTIALS
Chopin The Essentials

DISCO-CATÁLOGO 2010
Los Valses de Chopin por Alexandre Tharaud, disco-catálogo 2010

NOVEDADES ENERO 2010
Cuartetos con piano de Fauré por el trío Wanderer y el viola Antoine Tamestit



Sinfonía del Jaguar de Thierry Pécou



Dúos de Bartók por las hermanas Chun



Obras de John Sheppard por Stile Antico



MUSIQUE D'ABORD - ENERO 2010
El Bach de Piotr Anderszewski

El Trauer Actus de Telemann por Junghänel

La Op.1 de Buxtehude por Manfredo Kraemer y Juan Manuel Quintana

Pianto della Madonna de Monteverdi por Kiehr y Aymes

Quinteto de clarinete de Barhms por Joan Enric Lluna y el Cuarteto de Tokyo

Conciertos de Tartini por el Ensemble 415 de Chiara Banchini

Lamentaciones de Jeremías de Tallis por Deller

Suites para dos cellos de Offenbach por Pidoux y Péclard

Polifonías corsas

Música arábigo-andaluza por Gregorio Paniagua

Wikio

sábado, 21 de marzo de 2009

Del Real a Granada

El Palacio de Carlos V de Granada hacia 1885 (© José García Ayola - Museo Casa de los Tiros)
El pasado lunes se presentó la Temporada 2009-10 del Teatro Real de Madrid con amplio eco tanto en la prensa nacional como en los blogs musicales españoles. Justo una semana antes (el lunes 9) se había presentado la edición número 58 del Festival Internacional de Música y Danza de Granada sin que la cobertura mediática rebasara apenas el ámbito de lo local, pues ni los grandes medios nacionales con ediciones andaluzas (El País, El Mundo) se molestaron en informar a sus lectores. Entiendo el interés generado por la programación de uno de los tres grandes contenedores de ópera de España, pero me causa estupor y sonrojo el tratamiento concedido al que, en mi opinión, es el más importante festival español de nuestros días, el de más amplia trayectoria (junto al de Santander) y el de mayor proyección internacional, y ello a pesar de que su presupuesto dista mucho de estar entre los primeros del país.

Más allá de la incomprensible inquina visceral que algunos muestran hacia su todavía director musical, el buen maestro zamorano Jesús López Cobos, la programación del Real ha sido mayoritariamente alabada, y no seré yo quien le niegue elogios a un repertorio que me parece bastante equilibrado, por más que me sobren las versiones de concierto y que me falte un título del siglo XXI, pues, en mi opinión, un teatro como el Real no puede pasar un solo año sin presentar al menos una obra creada en la última década, y en la temporada 2009-10 lo más nuevo será Lulu, que, por mucho que Antonio Moral se esfuerce en hacer referencia a la presentación de la versión completada en 1979 para acercarla a nuestros días, tiene ya más de setenta años.

Con respecto a Granada, reconozco que no soy demasiado imparcial, pues me encanta la ciudad y he disfrutado mucho en el Festival. Por más que discrepe con algunas de sus decisiones (la organización de los matinales de fin de semana me parece francamente mejorable), creo que la dirección de Enrique Gámez ha fortalecido el certamen al apostar (en una línea ya trazada por Alfredo Aracil) por las ideas frente a la acumulación de conciertos y de, más o menos grandes, figuras (o figurones) de la música. Un Festival tiene una función social y didáctica que cumplir, no puede ser una mera agrupación de recitales para la autocomplacencia de los melómanos locales o (peor aún) para el autorreconocimiento social de determinadas elites urbanas. Gámez y su equipo exprimen el magro presupuesto (en la práctica congelado desde hace mucho) al máximo en un intento por conciliar una articulación interna coherente, en torno a unos ejes temáticos vertebradores que den sentido a la muestra, con la presencia de importantes nombres de la música internacional. Pero milagros no se pueden hacer y si no me equivoco este año habrá menos conciertos que en pasadas ediciones.

De la programación estrictamente musical (no comento la danza ni el flamenco, porque se salen de la temática de este blog y porque son disciplinas artísticas de las que entiendo más bien poco) llama la atención esa Carmen de concierto que John Eliot Gardiner dirigirá por duplicado a su Orquesta Revolucionaria y Romántica y al Coro Monteverdi con Anna Caterina Antonacci en el papel de la gitana. Se ha programado a las 10 de la noche, media hora antes de lo habitual, en el Palacio de Carlos V. [Abro paréntesis, patrocinado (eso quisiera yo) por Turismo de Andalucía: para los conciertos que se celebran en el entorno de la Alhambra (Palacio de Carlos V, Patio de los Arrayanes, Teatro del Generalife), que por supuesto es el centro neurálgico del Festival, yo recomiendo subir a pie tranquilamente por la Cuesta Gomérez (cuidado con los autobuses, que bajan como si participaran en un rally), con tiempo suficiente, acceder a los alrededores del Palacio por la Puerta de la Justicia, tomarse una limonada antes de pasar el control de acceso al concierto (la cerveza suele estar más fresquita en el intermdio o al final), traspasar la Puerta del Vino y desde la Plaza de los Aljibes disfrutar de las vistas sobre el Albaicín.]

La programación sinfónica incluye una nueva visita de la London Symphony (estuvo hace un par de años o tres con Colin Davis), esta vez dirigida por Michael Tilson Thomas, que debuta en Granada con un doble programa del siglo XX (Debussy, Ravel, Villa-Lobos; Ives, Prokofiev, Stravinski) y la joven pianista Yuja Wang, de la que nada sé. Como es habitual en el último lustro, el Festival lo cerrará Daniel Barenboim con su Staatskapelle de Berlín, que dará tres conciertos recortados a causa de la crisis, pues se han caído del cartel los inicialmente previstos Waltraud Meier (Canción de la Tierra) y Pierre-Laurent Aimard (un Concierto de Bartók). En su lugar, Barenboim volverá a sentarse al piano para ofrecer otra vez el 3º de Beethoven en un primer día que completa con Mendelssohn y Mahler (Adagio de la 10ª). El segundo día llega por fin el homenaje a Elliott Carter en principio previsto para 2008, el año en que el compositor americano cumplía los 100 años (Symphonia: Sum Fluxae Pretium Spei): el concierto se completa con Wagner. El último día Barenboim vuelve sobre Bruckner (el año pasado ofreció la trilogía sinfónica final) interpretando la 4ª en un concierto que supongo tendrá algo más. La oferta sinfónica en el Palacio de Carlos V la completa la orquesta local, que acompañará a Mariola Cantarero en un programa belcantista. Arriesgada me parece la apertura, pues se trata de un recital de lied de Edita Gruberova que se ofrecerá en el Carlos V: para mí es una incógnita cómo puede funcionar allí la canción de cámara, que tan bien suena en el Patio del Hospital Real.

Las matinales de sábados y domingos (que siguen siendo gratuitas, algo que no comprendo, sobre todo desde la existencia del FEX) están este año dedicadas al tercer centenario de la expulsión de los moriscos, y su nivel me parece notablemente inferior al de ediciones anteriores. Hay un recital del magnífico organista jerezano Andrés Cea y se incluye un concierto de Stile Antico, uno de los conjuntos ingleses de polifonía más prometedores de nuestros días, pero ni La Folía de Pedro Bonet ni el Lachrimae Consort de Philippe Foulon me parecen conjuntos destacables en el actual panorama europeo y la Capella de Ministrers es un grupo demasiado irregular y tampoco de los punteros, si bien la segunda de sus actuaciones la comparte con el Ensemble Akrami en un interesante proyecto sobre la música andalusí de la Valencia de los siglo XII y XIII.

Poco más queda de música en el programa central del festival, aunque lo que queda es muy atractivo, pues seductora es la perspectiva de escuchar la Suite Iberia en los Arrayanes, interpretada además por Luis Fernando Pérez, quien recientemente grabó una estupenda y sorprendente versión de la obra para el sello Verso. El homenaje a Albéniz en el año del centenario de su muerte se completa con el café-concierto en el teatrillo del Alhambra Palace (que recomiendo sin reservas, pues el ambiente es muy agradable y sus vistas al atardecer son impresionantes), este año sólo un programa (tres días seguidos), que ofrece la joven pianista donostiarra Judith Jáuregui. Otro de los platos fuertes del Festival será el estreno del Libro de las estancias, del siempre fascinante Sánchez Verdú, una obra que es encargo del propio festival granadino en coproducción con el Instituto Valenciano de la Música, y que en su presentación contará con las voces de Carlos Mena y Marcel Pérès.

Finalmente, no deben olvidarse los dos conciertos que (lunes y martes posteriores al cierre oficial del certamen) ofrecerán los profesores de los Cursos Manuel de Falla, una nómina compuesta por importantes maestros del historicismo (este año, entre ellos, Maggie Cole, Jaap ter Linden, Carles Riera, Josep Borràs, Ab Koster o Erich Hoeprich) que tocarán obras de Haydn, Mozart y Brahms (Quinteto con clarinete), ni el FEX, el Festival Extensión, que lleva la música a todos los rincones de la ciudad durante los días que dura la muestra. Visitar Granada es siempre un placer. Hacerlo entre el 25 de junio y el 14 de julio próximos supone además una ocasión extraordinaria para conocer la ciudad inmersa en la materia de la que están hechas las grandes emociones artísticas, la música.

sábado, 7 de marzo de 2009

Avance HM - Abril'09

En abril, aparte la nueva entrega del ciclo Schubert de Goerne, que esta vez trae La bella molinera, con el acompañamiento nada menos que de Christoph Eschenbach, un recital también dedicado a Schubert por Andreas Staier y un disco de uno de los jóvenes grupos ingleses más prometedores en el campo de la polifonía (Stile Antico), Harmonia Mundi seguirá con su Edición dedicada a Haydn, que se compone de novedades y reediciones: entre las primeras, un nuevo disco de Alain Planès dedicado al compositor, el cuarto, y un segundo volumen del Cuarteto Jerusalem; entre las segundas, se juntan los tres discos anteriores del propio Planès (que no me entusiasman precisamente: menos después de oír el otro día a Staier con esta música) y se ofrecen dos discos de los Barrocos de Friburgo, el de las Sinfonías 91 y 92 dirigido por Jacobs, muy bueno, aunque me gustan más otras versiones, y el de los Conciertos para cello con Jean-Guihen Queyras, que es absolutamente extraordinario.

NOVEDADES

La bella molinera de Matthias Goerne


Schubert por Andreas Staier


Stile Antico y el Cantar de los Cantares


Las últimas sonatas de Haydn por Alain Planès


Segundo volumen de cuartetos de Haydn por el Jerusalem


REEDICIONES

Primeras entregas del haydn de Alain Planès en un álbum de 3 cedés

Sinfonías de Haydn por René Jacobs

Conciertos para cello de Haydn y Monn por Queyras y los freiburger Barockorchester

miércoles, 23 de julio de 2008

Alianza de religiones

Tallis y Byrd por Stile Antico
HEAVENLY HARMONIES
Stile Antico

Helen Ashby, Kate Ashby, Alison Hill y Kirsty Hopkins, sopranos
Emma Ashby, Eleanor Harries y Carris Jones, altos
Peter Asprey, Andrew Griffiths y Tom Herford, tenores
Will Dawes y John Herford, barítonos
Oliver Hunt, Matthew O'Donovan, bajos


1. Thomas Tallis (c.1505-1585): Third Tune: Why fum'th in fight [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
2. William Byrd (c.1540-1623): Vigilate [Cantiones sacrae I, 1589]
3. Thomas Tallis: Fifth Tune: E'en like the hunted hind [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
4. William Byrd: Ne irascaris Domine [Cantiones sacrae I, 1589]
5. Thomas Tallis: Second Tune: Let God arise [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
6. William Byrd: Exsurge Domine [Cantiones sacrae II, 1591]
7. Thomas Tallis: Sixth Tune: Expend, O Lord [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
8. William Byrd: Infelix ego [Cantiones sacrae II, 1591]
9. Thomas Tallis: Eigth Tune: God grant with grace [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
10. William Byrd: Laetentur coeli [Cantiones sacrae I, 1589]
11. Thomas Tallis: First Tune: Man blest no doubt [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
12. William Byrd: Quis est homo [Cantiones sacrae II, 1591]
13. Thomas Tallis: Veni creator: Come Holy Ghost [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
14. William Byrd: Propios de la Misa para Pentecostés [Gradualia II, 1607]:
I. Introito: Spiritus Domini
II. Ofertorio: Confirma hoc Deus
III. Comunión: Factus est repente

15. Thomas Tallis: Seventh Tune: Why brag'st in malice [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
16. William Byrd: Tribulationes civitatum [Cantiones sacrae I, 1589]
17. Thomas Tallis: Fourth Tune: O come in one to praise the Lord [9 Psalm Tunes for Archbishop Parker's Psalter]
18. William Byrd: Laudibus in sanctis [Cantiones sacrae II, 1591]
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HARMONIA MUNDI HMU 807463 [78'51'']
Grabación: Mayo de 2007


Los impulsores de la oscurantista santa alianza de nuestro tiempo gozarán sin duda con un disco como éste (o mejor, gozarían, si la música les interesara). Sencillos, austeros y homofónicos salmos anglicanos conviven aquí en perfecta armonía con exuberantes motetes latinos destinados a la levantisca grey católica de la Inglaterra reformada. Pasados los siglos, perseguidores y perseguidos qué son sino dos caras de la misma (ridícula) moneda (aún en circulación, para nuestra desgracia)... Tallis escribió en los años 60 sus salmos para el salterio del arzobispo Parker en un reconocible y sobrio estilo homofónico, pensado para el canto comunitario. Byrd puso música a textos subversivos relativos a la destrucción de Jerusalén, el exilio babilónico o el Juicio Final, aunque también a otros de carácter penitencial, pues los católicos ingleses pensaban, como tantos otros perseguidos de la historia, que sus sufrimientos eran consecuencia directa de sus pecados, y era por ello que buscaban el perdón divino. Byrd escribió sus motetes en una polifonía que si tenía en cuenta las recomendaciones tridentinas de claridad y orientación a la piedad no renunciaba a la brillantez de la ornamentación ni a los madrigalismos más audaces, que buscaban conmover e instruir al tiempo, manteniendo la cohesión del grupo e incitando a la rebeldía (aunque fuera sólo interior). Stile antico es un grupo formado por cantantes jóvenes crecidos en la más genuina tradición británica, pero que atemperan las características típicas del estilo inglés con interpretaciones que buscan un mayor equilibrio entre tesituras y un más decidido énfasis en los matices textuales de las piezas cantadas.


Byrd: Laudibus in sanctis. [5'34'']. Stile antico