domingo, 4 de enero de 2009

Celebrando a Haendel (5)

Oratorios de Haendel por René Jacobs en Harmonia Mundi
Georg Friedrich Haendel (1685-1759): SAUL HWV 53
oratorio en tres actos con libreto de Charles Jennens, a partir de The Davideis de Abraham Cowley y The Tragedy of King Saul de Roger Boyle

Rosemary Joshua, soprano (Michal)
Emma Bell, soprano (Merab)
Lawrence Zazzo, contratenor (David)
Jeremy Ovenden, tenor (Jonathan)
Michael Slattery, tenor (Gran Sacerdote y Hechicera de Endor)
Finnur Bjarnason, tenor (Amalaquita y Abner)
Henry Waddington, barítono (Doeg y Samuel)
Gidon Saks, barítono-bajo (Saúl)
RIAS Kammerchor
Concerto Köln (concertino: Werner Erhardt)
Director: René Jacobs
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HARMONIA MUNDI HMX 2908280.83 (CD 1-2) [79'06'' - 70'57'']
Grabación: Noviembre de 2004


Estrenado el 16 de enero de 1739 en el King's Theatre de Londres, Saúl es uno de los oratorios más originales de Haendel, tanto por su estructura dramática, que mezcla con extremada fluidez arias (la mayoría sin da capo), dúos, recitativos secos y acompañados, coros y fragmentos instrumentales, como por su instrumentación, que incluye flautas, oboes, fagotes, trompetas, trombones y timbales, o por su planificación tonal, que permite una variedad de afectos y colores extraordinaria, lo que hace que la obra bascule permanentemente entre la tragedia y el sentimentalismo. Melódicamente, parece innecesario decirlo ya, la música es de una riqueza y una brillantez típicamente haendelianas.

Saúl ha sido uno de los oratorios de Haendel que mejor recepción ha tenido nunca, pues hay documentadas interpretaciones y puestas en escena desde los mismos albores del siglo XX y, en justa correspondencia, las grabaciones de la obra pasan de la docena, siendo la que hizo René Jacobs a finales de 2004 la última de la que yo tenga noticia. El director belga volvió a recurrir a Concerto Köln, que muestra una forma espléndida, y tiró del soberbio coro RIAS, cuya versatilidad muestra una vez más aquí, sonando con la elasticidad y el empaste típicos de formaciones más reducidas. René Jacobs potencia los contrastes expresivos con una dirección que se pliega al sentido de la palabra, alternando afirmación y dulzura con pasión y detalle, y aplica al continuo todas sus conquistas de los años anteriores, revistiéndolo de una variedad tímbrica (dos claves, órgano, arpa, laúd, ¡piano!), una flexibilidad y una riqueza ornamental extraordinarias. Del elenco, destaca el vozarrón de Gidon Saks como Saúl, pese a que pueda resultar en algunos momentos algo fuera de estilo, la delicadeza y brillantez de Rosemary Joshua y la fuerza arrolladora de Lawrence Zazzo. Emma Bell me parece demasiado ligera y poca cosa. Jeremy Ovenden, pese al exceso de nasalidad, ofrece un Jonathan de ardiente intensidad, mientras Michael Slattery ejerce de contorsionista de la voz con su recreación de la Hechicera.

Quizá no haya en René Jacobs esa luminosa y ligera teatralidad de un Gardiner y su Coro Monteverdi, aquí todo parece algo más tenso, más subrayado y con más peso, sin ese toque alado del maestro inglés, que hace que en su modélico Haendel todos los acontecimientos, musicales y dramáticos, se encadenen con absoluta naturalidad, como si no pudieran ser de otra forma, quizá Jacobs tenga una mirada más expresionista, más rebuscada y especulativa, como buscando penetrar en la psicología de unos personajes que parecen más francos y directos vistos por Gardiner, pero el drama resulta así de un descarnamiento realista por completo deslumbrante.

Una muestra de la flexibilidad estructural de la obra se recoge en el archivo de audio que pongo como ejemplo: se encadenan el final de la escena 2ª y la escena 3ª completa del primer acto: una sinfonía (¡con un carillón en la instrumentación!) precede a un recitativo de Michal antes de la entrada del coro, en el que se intercala un recitativo acompañado de Saúl, que termina la escena con una breve aria.


Haendel: Final de la escena 2 y escena 3 del Acto I de Saul. Rosemary Joshua. Gidon Saks. RIAS Kammerchor. Concerto Köln. René Jacobs.

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