jueves, 29 de enero de 2009

Primavera húngara en Londres

Sinfonías de Schumann y Brahms por István Kertész en BBC Legends
KERTÉSZ
Orquesta Sinfónica de Londres
Director: István Kertész

1. Matthew Locke (c.1622-1677): Music for His Majesty's Sackbutts & Cornetts
2. Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº1 en si bemol mayor Op.38 Primavera
3. Johannes Brahms (1833-1897): Sinfonía nº2 en re mayor Op.73
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BBC LEGENDS BBCL 4229-2 (Diverdi) [79'31'']
Grabaciones: Noviembre de 1965 (Schumann) y Febrero de 1966

István Kertész (1929-1973) forma parte de esa formidable nómina de directores húngaros que desarrollaron su carrera en el siglo XX y en la que están igualmente algunas de las batutas por las que mayor admiración siento, como Fritz Reiner, Georg Szell o Ferenc Fricsay (también Solti y Ormandy, claro). Si el nombre de Kertész es menos conocido que el de los anteriores, ello se debe sin duda a que murió en plena juventud artística (y de forma algo estúpida, pues pereció ahogado en una playa de Israel) y a que su legado discográfico, aun habiendo trabajado para una gran multinacional (Decca) y teniendo algunos hitos fundamentales (integral Dvorák), no puede compararse ni en cantidad ni en profundidad con el de la mayoría de los otros maestros. Así que este disco que presenta la BBC en su serie Leyendas es importante, pues ofrece la Sinfonía Primavera de Schumann, obra que Kertész no registró en estudio y que ofrece al frente de una Sinfónica de Londres que muestra una forma excepcional. La interpretación hace bueno el subtítulo de la obra, pues se trata de una visión vitalista, transparente y ligera, con unos movimientos extremos enérgicos y muy articulados, un Larghetto levemente ensoñador y un Scherzo de extrema elegancia. Una versión estupenda la que pudo escuchar aquel 30 de noviembre de 1965 el público del Royal Festival Hall. De unas semanas después (en concreto del 15 de febrero de 1966) es la toma, en el mismo auditorio, de la de Brahms (Kertész dejó una integral sinfónica del hamburgués en Decca), que suena en una interpretación también formidable, muy moderna por la incisividad de los acentos y la minuciosa articulación, lo que unido a un soberbio equilibrio entre secciones deriva en una extrema claridad de los planos sonoros. Un Brahms muy detallado y bastante alejado de la concepción marmórea y pretendidamente trascendente de la escuela centroeuropea. De aquel mismo día es la grabación de esa especie de suite a partir de música de Matthew Locke, una pavada que hoy nadie entendería y que en su momento debió de servir para mostrar el virtuosismo y el brillo de la sección de metales de la orquesta londinense.


Schumann: Allegro animato e grazioso (cuarto movimiento) de la Sinfonía Primavera. [7'20''] Orquesta Sinfónica de Londres. István Kertész.