Se acabaron los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, que han sido los últimos de la gimnasta española Almudena Cid, cuyo ejercicio final estuvo coreografiado sobre la melodía del aria más famosa de la ópera china de Puccini, no sé si consciente de la efemérides, aunque seguro que sí de la ambientación pequinesa del drama.
Dedicado a Rodríguez Zapatero, la gran decepción
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Ya saben, lo único que cantaba la Castafiore: el aria de las joyas de
*Fausto*. Eas joyas que Mefistófeles dejó con toda la intención para
arrastrar al i...
Hace 5 días


1 comentario:
Lo que cantó Plácido con la cantante china en la clausura no sé si era intencionado, pero me pareció que tenía reminiscencias puccinianas, de Turandot.
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