sábado, 4 de julio de 2009

A Sansón no sólo le cortan la melena

Samson de Haendel por McGegan en Carus
Georg Friedrich Haendel (1685-1759): SAMSON HWV 57
oratorio en tres actos con libreto de Newburgh Hamilton a partir del poema dramático de John Milton Samson Agonistes.

Thomas Cooley, tenor (Samson)
Sophie Daneman, soprano (Dalila, Filistea e Israelita)
Franziska Gottwald, contralto (Micah)
William Berger, bajo (Manoah)
Wolf Matthias Friedrich, bajo (Harapha)
Michael Slattery, tenor (Filisteo e Israelita)

Coro de la NDR
Orquesta del Festival de Gotinga (Elizabeth Blumenstock, concertino)
Director: Nicholas McGegan
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3 CD CARUS 83.425 (Diverdi) [60'09'' - 57'46'' - 49'17'']
Grabación: Junio de 2008


Estrenado el 18 de febereo de 1743 en Covent Garden, Samson fue el oratorio que siguió al Mesías y supuso uno de los mayores éxitos de la carrera de Haendel, hasta el punto de que hasta la muerte del compositor la obra pudo escucharse en Londres nada menos que 55 veces. El oratorio era también uno de los más extensos jamás compuestos por el músico, lo que unido a un desarrollo dramático lento ha perjudicado a su íntegra difusión contemporánea. De las anteriores versiones existentes en disco, la de Harry Christophers para Collins (ahora, en Coro) estaba completa, aunque el director británico la lleva a un tempo tan reposado y su tratamiento de los contrastes era tan mortecino que la versión no pasa de lo correcto. Más rumboso, también menos refinado, fue lógicamente Harnoncourt en Teldec, en una interpretación muy irregular y muy cortada. Una lástima que Nicholas McGegan haya metido también tijeras y se haya llevado por delante nada menos que cinco arias y otros tantos coros, amén de recitativos y accompagnatos varios, lo que impide apreciar la obra en todo su esplendor.

El conjunto instrumental, comandado una vez más por Elizabeth Blumenstock, es estupendo, y el Coro de la Radio del Norte de Alemania suena, pese a lo voluminoso (una cincuentena de voces), con empaste, claridad y equilibrio, aunque no puede evitar resultar en algunos momentos demasiado pesado. El elenco dista bastante de la perfección: Thomas Cooley es un correcto tenor lírico que aquí cumple sobradamente, aunque le falta un poco de intensidad en las partes de mayor dramatismo; a Sophie Daneman la recuerdo en mejor forma: nunca fue una voz grande, pero ahora se le ha quedado reducida a su mínima expresión en extensión y volumen y además de fiato no anda sobrada; Franziska Gottwald aporta un interesante color y notable intensidad expresiva; una lástima que Wolff Matthias Friedrich tenga un cometido tan breve, pues es un bajo de voz robusta y muy variados recursos; correctos los jóvenes William Berger y Michael Slattery, éste con más vibrato del que le recordaba de anteriores grabaciones. Nicholas McGegan es perro viejo en este repertorio y sabe administrar matices e intensidades con acierto. Seguiremos esperando en cualquier caso una versión que haga auténtica justicia a esta maravillosa obra maestra de Haendel.


Haendel: "Return, Oh God of hosts" de Samson. [8'40''] Franziska Gottwald. Coro de la NDR. Orquesta del Festival de Gotinga. Nicholas McGegan

1 comentario:

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Una verdadera lástima, pues la obra es realmente subyugante.
McGegan nunca ha terminado de explotar como un gran director y eso que su conocimiento handeliano es amplísimo, pero le falta ese puntituo de genio que otros sí tienen -y eso que últimamente se ha mostrado mucho más expeditivo y musical-.

Lástima también lo de Daneman; una voz que en tiempos conseguía emocionarme muchísimo.

Y el coro...

Un mvsical saludo.

P.S. Que manía tienen los directores de meter tijera donde no se debe. Siempre he querido conocer cada una de las razones cuando se hace eso.