viernes, 24 de julio de 2009

Terradellas reconocido

Maria Grazia Schiavo y el conjunto Dolce & Tempesta dedican en Fuga Libera un disco a Domingo Terradellas
Domènec Terradellas: ¡FUROR!

Maria Grazia Schiavo, soprano
Dolce & Tempesta (Alessandro Tampieri, concertino)
Director: Stefano Demicheli

Domingo Terradellas (1711-1751):
1. Sinfonia de Sesostri, re d'Egitto

2. Dono d'amica sorte non cura il mio valore de Merope
3. Solitudini amene - Spiega omai le placid'ali de Sesostri, re d'Egitto
4. Dove si vide mai di me più sventurata de Merope
5. Per quel paterno amplesso de Artaserse
6. Ah scellerato! - Un empio m'accusa de Merope
7. L'onda dal mar divisa de Artaserse

8. Sinfonia de Merope

9. Ignacio Llor (siglo XVIII): Qué trágico espectáculo, cantata a los Dolores de María Santísima [arreglo de una escena de Merope]

Domingo Terradellas: Sesostri, re d'Egitto
10. Qual sventura è la mia - Se perde l'usignolo
11. Fra l'ombre del timore
12. Tremate, sì tremate, mostri di crudeltà
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FUGA LIBERA FUG551 (Diverdi) [66'04'']
Grabación: Agosto de 2008


Domingo Miguel Bernabé Terradellas fue bautizado en la catedral de Barcelona el 13 de febrero de 1711 sin que en la partida de bautismo figure la fecha exacta de su nacimiento. Su primera instrucción musical se atribuye sin garantías de seguridad a Francisco Valls, aunque antes de cumplir los 20 años el compositor marchó a Nápoles, y en tierras italianas desarrolló prácticamente toda su (corta) carrera, con el paréntesis de un año (1746) que pasó en Londres, donde presentó dos óperas (Mitridate y Bellerophon). En Nápoles, el compositor español había estudiado con Durante y Greco y fue allí donde estrenó su primer oratorio (Giuseppe riconosciuto, 1736). En 1739 marchó a Roma para ofrecer su primera ópera, Astarte, y aunque regresó a Nápoles, pronto volvió a la capital pontificia, donde se estableció de modo definitivo tras alcanzar la maestría de capilla de la iglesia de San Giacomo degli Spagnoli después de 1743. El músico compaginó a la perfección sus desempeños como maestro de música religiosa con la producción lírica, y los títulos operísticos se sucedieron con éxito por distintas ciudades italianas: Merope (Roma, 1743), Artaserse (Venecia, 1744), Semiramide riconosciuta (Florencia, 1746), Didone abbandonata (Turín, 1750), Imeneo (Venecia, 1750) y Sesostri (Roma, 1751), su última ópera, tras la que murió en extrañas circunstancias. En el Diccionario de efemérides de Saldoni, que usa como fuente la Biografía Universal de Músicos de Fétis (1834-35), se afirma inconsistentemente que el compositor falleció "de tristeza" por el poco éxito de su último trabajo lírico y se aprovecha para desacreditar la versión aparecida en la Gaceta Musical de Leipzig unos años antes, según la cual Terradellas fue asesinado por Jommelli, celoso de su éxito, y su cuerpo arrojado al Tíber.

Sobre la música de Terradellas han pesado tradicionalmente algunos lastres. Así, el hecho de nacer en España pero haber desarrollado toda su carrera en Italia ha hecho que la musicología italiana lo tenga por un extranjero y la española por un italianizante. Tampoco ha beneficiado al compositor su coincidencia vital con una serie de grandes operistas italianos del período áureo del belcanto ni su lenguaje, que parecía moderno para su época, pero estaba aún alejado de los postulados reformistas. En su época, Terradellas (o Terradeglias, como era principalmente conocido en Europa) fue en cambio un compositor admirado y alabado por multitud de estudiosos, entre ellos Rousseau. Baltasar Saldoni, a través de Fétis, lo considera incluso superior a Hasse, por poseer "un gusto armónico más riguroso".

En cualquier caso, el compositor está empezando a ser lentamente recuperado: si hace unos meses la Orquesta Barroca de Sevilla programaba un par de sus motetes en uno de sus programas andaluces, recientemente ha aparecido una primera grabación de Artaserse por la Real Compañía Ópera de Cámara de Juan Bautista Otero y ahora Fuga Libera publica este monográfico que recoge las oberturas de Merope y Sesostri y diversas arias de estas dos óperas y del Artaserse. Además, como muestra de la difusión que tuvo esta música en su tiempo, se ofrece también la cantata Qué trágico espectáculo, que en realidad es arreglo de un compositor catalán de la época a partir de una escena de Merope.

Música de alto virtuosismo, que la napolitana Maria Grazia Schiavo canta con una fuerza avasalladora, con una pasión que hace por completo idóneo el título elegido para el CD. Su voz, brillante arriba, incluso agresiva, ágil y fresca en la coloratura, resulta ideal para las espectaculares arias de bravura, pero además la cantante se transfigura en las piezas más lentas y delicadas, que transita con un empleo exquisito de los reguladores y de las medias voces. La fogosidad en ataques y acentos y el cuidado por la claridad y el equilibrio del fraseo definen los dos polos entre los que se mueve el estupendo acompañamiento del conjunto camerístico de Stefano Demicheli. Sin duda, un feliz reconocimiento.

[Publicado en el Boletín de Diverdi nº182 de junio de 2009]


Terradellas: "Tremate, sì tremate, mostri di crudeltà" de Sesostri, re d'Egitto. [6'57''] Maria Grazia Schiavo. Dolce & Tempesta. Stefano Demicheli

3 comentarios:

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Me alegro enormemente de que se vaya descubriendo a Tarradellas como lo que es, un exquisito creador.
A mí ese estilo tardobarroco, con claros toques barrocos, pero con ingenios y elementos más novedosos me fascina -un poco en la línea de Hasse-.

Este conjunto me encanta, aunque a mí Schiavo -pareciéndome una buena cantante- no me acaba de convencer: un puntito, un puntito...

Un mvsical saludo.

Pablo J. Vayón dijo...

Para ser del todo sincero, a mí los motetes que le escuché a Olga Pitarch con la OBS en noviembre me parecieron un peñazo: música académica sin mayor interés. Esto de la ópera me gusta algo más, aunque tampoco es que me apasione. Por supuesto me parece necesario que se recupere y se grabe; el tiempo dirá.

Nicolás dijo...

Me gustó mucho este disco, la música de Terradellas es sin duda fascinante y digna de descubrirse y aunque me gustó la interpretación de Schiavo no puedo evitar encontrar su voz un poco estridente, mi elección para esta música sería Roberta Invernizzi (confieso que la adoro!)

Saludos!