viernes, 19 de marzo de 2010

Deslumbrante vitalidad

Enrico Onofri
ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA

XXVII Festival de Música Antigua de Sevilla. Solistas: Monica Piccinini, soprano; Carlos Mena, contratenor. Concertino-Director: Enrico Onofri. Programa: L'Italia, i suoi linguaggi: Concerto grosso en re mayor Op.6 nº1 de Arcangelo Corelli; Concierto nº3 en sol menor para cuerdas y continuo de Giovanni Battista Sammartini; Concierto en re mayor para violín, cuerdas y continuo RV 208 Il grosso Mogul de Antonio Vivaldi; Stabat Mater de Giovanni Battista Pergolesi. Lugar: Iglesia de San Marcos. Fecha: 18 de marzo. Aforo: Lleno.

* * * * *

DESLUMBRANTE DEMOSTRACIÓN DE VITALIDAD ARTÍSTICA

La Orquesta Barroca de Sevilla vive los más brillantes momentos artísticos de su ya de por sí brillantísima trayectoria. Esto es, por supuesto, una apreciación personal, pero que comparten prácticamente todos aquellos a los que he podido consultar y que siguen el día a día de las peripecias del conjunto. Quería empezar haciendo esta declaración por si en las próximas semanas les llega el ruido inconfundible de su virtual demolición. Será una ignominia. Siendo imprescindibles y de altísimo nivel los proyectos del Maestranza y de la ROSS, el de la OBS es aún más competitivo dentro del ámbito en el que se desenvuelve. Comparen ustedes costos y beneficios, miren en qué se van sus impuestos y saquen sus conclusiones.

El categórico juicio con el que inicio esta reseña parece más fácil de defender después del prodigioso concierto de ayer en San Marcos. No contento con deslumbrar el domingo con una de las más portentosas actuaciones musicales que se recuerden en la ciudad, Enrico Onofri hizo vibrar al conjunto sevillano con un programa puramente italiano que fue desgranado con una pasión y una intensidad sólo comparables a la delicadeza de los contrastes, el refinamiento del fraseo y la variedad de recursos que el gran maestro italiano obtuvo del grupo.

Desde el primer Largo del Op.6 nº1 de Corelli, absolutamente embriagador, hasta el delirante Amén del Stabat Mater de Pergolesi, Onofri aplicó su concepto básico para este repertorio: dramatismo. Hay quien se queda en la superficie, atónito ante los contrastes de dinámica o tempi impulsados desde su violín, pero eso no es lo esencial: lo importante es cómo el fraseo, los acentos, los ataques, los matices de todo tipo están dirigidos a un único fin: transmitir en toda su pureza y su hondura una música de una luz, una sensualidad y una viveza arrasadoras. Piccinini y Mena se plegaron sin mácula a la idea.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 19 de marzo de 2010]

Wikio