jueves, 2 de abril de 2009

Histórico rito de iniciación

El percusionista Juanjo Guillem
GARVAYO / GUILLEM

Ciclo de Música Contemporánea. Juan Carlos Garvayo, piano; Juanjo Guillem, percusión; Gregorio Jiménez, difusión electrónica. Programa:
Tierkreis (selección) y Kontakte de Karlheinz Stockhausen. Lugar: Teatro Central. Fecha: Miércoles 1 de abril. Aforo: Media entrada.

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HISTÓRICO RITO DE INICIACIÓN CON LA ELECTRÓNICA

De acontecimiento histórico puede considerarse la presentación en Sevilla de Kontakte, obra crucial en el desarrollo primitivo de la música electroacústica y una de las grandes creaciones de su autor, un Karlheinz Stockhausen que, superados sus primeros contactos con el serialismo integral y tras el hito que supuso en 1953 el estreno en la Radio de Colonia de El canto de los adolescentes, tradicionalmente considerada la primera obra electrónica de la historia, experimenta en esta pieza de unos 35 minutos con la espacialidad y con el contacto (de ahí el título) entre los sonidos pregrabados y los instrumentos convencionales.

Una serie de altavoces distribuidos por la sala superponen los sonidos electrónicos a los generados por un pianista (que también toca un pequeño contingente percutivo) y un percusionista enfrentados, con dos gongs en el centro de la escena. Obra hipnótica, en la que se mezclan el carácter de ritual y la pura investigación sobre las formas sonoras en el espacio, para lo que que se requieren intérpretes que ejerzan casi de médiums, un papel que asumieron de forma extraordinaria Juan Carlos Garvayo y Juanjo Guillem.

[Publicado en Diario de Sevilla el jueves 2 de abril de 2009]

P. S. No soporto al pedante, egocéntrico, megalómano, elitista y grandilocuente (hasta lo granguiñolesco) personaje que se creó en vida Stockhausen, pero su influencia en la música de finales del siglo pasado es una evidencia que nadie puede negar. Kontakte es una obra extraordinaria y que no ha envejecido, a pesar del medio siglo que cumple justo ahora. Escucharla en vivo (única opción por otro lado, pues el disco no da sino una pálida referencia de su contenido) es todo una experiencia que no se presenta muy a menudo. En cualquier caso, la (mínima) atención recibida en la ciudad por un estreno de estas características (creo que habría sido muy parecida en casi cualquier ciudad del mundo, la verdad) marca a las claras el peso de esta música en la sociedad actual: casi nulo (otra cosa es cómo ha influido en el mundo del arte, con sus derivaciones populares, tema largo y complejo). Es lo que hay, y no creo que aceptarlo sea mal punto de partida para recuperar al público perdido.

Contra soberbia, humildad. (Me lo decía mi mamá.)