martes, 23 de septiembre de 2008

Samuráis y pianistas

Spanish piano de Yoko Suzuki
SPANISH PIANO
Yoko Suzuki, piano

Enrique Granados (1867-1916):
1. Allegro de concierto
2. Danza española nº2 Oriental
3. Danza española nº5 Andaluza

Isaac Albéniz (1860-1909):
4. Rumores de la caleta (Malagueña) [Recuerdos de viaje, nº6]
5. Asturias (Leyenda) [Suite española, nº5]
6. Granada (Serenata) [Suite española, nº1]
7. El Puerto [Iberia, Cuaderno I, nº2]

Federico Mompou (1893-1987):
8. Canción y Danza nº5
9. Canción y Danza nº7

10. Xavier Montsalvatge (1912-2002): Sonatine pour Yvette

Manuel de Falla (1876-1946):
11. Danza del molinero de El sombrero de tres picos
12. Danza ritual del fuego de El amor brujo
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COLUMNA MÚSICA 1CM0189 (Diverdi)
Grabacion: Septiembre de 2007


Desde que la expedición de Hasekura Tsunenaga llegó a Sanlúcar de Barrameda en octubre de 1614, la fascinación que Andalucía ha ejercido sobre los japoneses no ha cesado un instante. A este nivel, el del impacto que produce lo desconocido en la mirada del viajero, alimentado acaso por el deseo de hallar sabe dios qué paraísos perdidos, Andalucía quiere decir por supuesto España, sinécdoque de la que abusaron los románticos y en la que se sintieron igualmente cómodos creadores de dentro y de fuera, singularmente los compositores. Si hoy resulta relativamente fácil encontrar ojos rasgados en arriscadas bailarinas flamencas y en cantaores de tronío, en artistas de la sonanta que arrasan allá por donde pasan mimetizados en la figura de un gitano o en pianistas devoradores de cada pentagrama en el que se halle la sombra de un compás (o de un simple nombre) andaluz, esto es español, no es sino por esa pulsión de lo exótico que los japoneses hallaron y gozaron en el sur de la Península, como los españoles en la Florida o los ingleses en la India.

Y aquí tenemos una vez más manifestado el hechizo, una pianista de Tokyo buscando las raíces de lo andaluz, de lo español, en la Academia Marshall de Barcelona junto a Alicia de Larrocha y Carlota Garriga. Seis años después, el resultado es este acercamiento a algunos momentos capitales de eso que se ha identificado a menudo como forma del andalucismo musical, sea a través de Albéniz, de Granados o de Falla, y entreverados, los nombres de Mompou y Montsalvatge, acaso lejanos a ese universo de ritmos y colores del sur, pero no por ello menos conformadores, a la mirada del visitante, del paraíso perdido hispánico, asimilados por esa forma de centrifugado que propicia la unidad política y se disuelve instantáneamente en el mismo punto en el que el de fuera percibe dos (o cinco o diecisiete) donde antes había uno.

Uno está tentado de completar el tópico con la imagen del virtuoso oriental, tan deslumbrante como despistado en el terreno expresivo, incapaz de que su simple barniz barcelonés penetre las esencias de la profunda cultura española, pero ya está bien de tópicos y de acariciar a la bestia nacionalista. Yoko Suzuki toca, sin arrebatos ni matices infinitesimales, aceptablemente bien. Claro que no es Alicia de Larrocha ni Esteban Sánchez ni Rafael Orozco ni Rosa Sabater, ni siquiera Rosa Torres Pardo o Miguel Baselga, pero en este disco está capturada sin problemas la letra y el espíritu de esta música y por ello es, a gotas, plenamente disfrutable. Los citados lo que tienen no es que fueran (o sean) españoles es que eran (y son) mejores pianistas...

Boomp3.com
Granados: Danza española nº5 Andaluza. [4'24'']Yoko Suzuki.