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miércoles, 24 de marzo de 2010

Strauss desconocido

Música coral a cappella de Richard Strauss por LAurence Equilbey
STRAUSS - A CAPPELLA

Jane Archibald, soprano
Dagmar Pecková, alto
Eric Soklossa, tenor
Robert Gleadow, bajo-barítono

Ëlodie Kimmel, Edwige Parat y Kristine Vahrenkamp, sopranos solistas en Op.62

Coro de la Radio de Letonia
Accentus
Directora: Laurence Equilbey

Richard Strauss (1864-1949):

1. Deutsche motette Op.62 (1913) [Friedrich Rückert]
2. Traumlich Op.123 nº2 (1935) [Friedrich Rückert]
3. Zwei Gesänge Op.34 (1897)
I. Der Abend [Friedrich von Schiller]
II. Hymne [Friedrich Rückert]

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NAÏVE V 5194 (Diverdi) [47'26'']
Grabación: Junio de 2009


La obra coral de Richard Strauss es casi desconocida. Se trata de música de extrema exigencia para los intérpretes, aquí felizmente vencida por la unión de Accentus, el magnífico conjunto de Laurence Equilbey, y el Coro de la Radio de Letonia. El Deutsche Motette Op.62 es una obra imponente de casi veinte minutos de duración y escrita para veinte partes reales, de las cuales cuatro son solistas. Traumlicht Op.123 nº2 es una auténtica delicia que funciona como colchón antes de volver al peso dramático de los Dos cantos Op.34. Soberbio.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 20 de marzo de 2010]


Strauss: Der Abend Op.34 nº1. [11'47''] Coro de la Radio de Letonia. Accentus. Equilbey

Senke, strahlender Gott, die Fluren dürsten
Nach erquickendem Tau, der Mensch verschmachtet,
Matter ziehen die Rosse,
Senke den Wagen hinab.

Siehe, wer aus des Meeres krystallner Woge
Lieblich lächelnd dir winkt!
Erkennt dein Herz sie?
Rascher fliegen die Rosse,
Thetys, die göttliche, winkt.

Schnell vom Wagen herab in ihre Arme
Springt der Führer, den Zaum ergreift Cupido,
Stille halten die Rosse,
Trinken die kühlende Flut.

An dem Himmel herauf mit leisen Schritten
Kommt die duftende Nacht; ihr folgt die süße Liebe.
Ruhet und liebet!
Phöbus, der Liebende, ruht.

Wikio

domingo, 23 de noviembre de 2008

Esplendor de Versalles (8)

Charpentier, Brossard y Desmarest
CD 8: MESSE ET MOTETS POUR LES PAROISSES

1. Marc-Antoine Charpentier (1643-1704): Messe des morts à quatre voix H.10

Céline Scheen y Hanna Bayodi-Hirt, dessus
Mathias Vidal, haute-contre
Lluís Vilamajó, taille
Stephan MacLeod, basse-taille
Collegium Vocale de Gand
Ricercar Consort
Director: Philippe Pierlot

2. Sébastien de Brossard (1655-1730): In convertendo

Delphine Collot y Catherine Padaut, dessus
Jean-Paul Fouchécourt, haute-contre
Giles Ragon, taille
Olivier Lallouette, basse-taille
Jérôme Corréas, basse
Coro de Cámara Accentus
Ensemble Baroque de Limoges
Director: Christopher Coin

3. Henry Desmarest (1661-1741): Usquequo Domine

Sophie Daneman y Rebecca Ockenden, dessus
Paul Agnew, haute-contre
Laurent Slaars, taille
Arnaud Marzorati, basse
Les Arts Florissants
Director: William Christie
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MBF/CHATEAU DE VERSAILLES (Diverdi) [73'02'']
Grabaciones: 1995 (Brossard, sello Laborie), 1999 (Desmarest, sello Erato),
2007 (en vivo, en la Real Capilla)

El último disco dedicado al reinado de Luis XIV en la colección versallesca recoge otra de las obras interpretadas en la sesión de la Real Capilla en la que se registraron los motetes de Dumont incluidos en el volumen anterior: la Misa de muertos H.10 de Charpentier, una de las menos grabadas del compositor. Hace unos años aparecieron por sorpresa (¡para mí!) en el sello Hungaroton un par de discos dedicados a Charpentier por unos conjuntos húngaros de los que no tenía noticia (Coro Purcell y Orquesta Orfeo) dirigidos por un tal György Vashegyi que resultaron deslumbrantes. Uno de esos discos incluía esta Misa, que escuché entonces por primera vez y que, si no me equivoco, no se ha vuelto a grabar desde entonces. Es una obra con un gran Kyrie, una Secuencia de Difuntos extensísima y un brevísimo remate con Sanctus-Benedictus (para la elevación se intercalaba el Pie Jesu H.269, que es también el escogido aquí) y Agnus Dei, una obra que tiene el encanto de toda la música del compositor parisino, sus posibilidades y sus peligros, el principal, el exceso de blandura, en el que inopinadamente cae Pierlot. En cualquier caso, la música es deliciosa y este registro bien merece una escucha por el magnífico coro y el muy buen plantel de solistas, aunque prefiero el vigor algo más cortante del disco de Hungaroton. El CD se completa con grabaciones de archivo, un motete de Brossard en un antigua grabación de Coin junto al Coro Accentus (hoy tan en boga con repertorio romántico y contemporáneo) y muy buenos solistas (estupendo Fouchécourt), y otro motete de Desmarest en uno de los discos que William Christie hizo a finales del siglo pasado para Erato. No tengo ninguno de los dos discos originales, por lo que escuchaba estos registros por primera vez: el Brossard de Coin suena algo antiguo, sobre todo en la parte orquestal, sin el refinamiento ni la precisión que se ha conseguido después (la comparación con el Ricercar Consort en Charpentier basta para comprobarlo) y parece claramente volcado del lado del estilo italiano, aunque es interesante, sobre todo para llegar hasta un compositor que es fundamentalmente conocido por su labor lexicográfica y por su archivo de música, que tantas creaciones salvó del olvido; el Desmarest de Christie es en cambio imponente, monumental, solemne, de extraordinaria redondez y muy muy francés.


Charpentier: Kyrie de la Misa de muertos H.10. [8'52''] Collegium Vocale de Gante. Ricercar Consort. Philippe Pierlot.

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viernes, 8 de agosto de 2008

Intimismo frente a grandilocuencia

Stabat Mater de Dvorák por Laurence Equilbey
Antonin Dvorák (1841-1904): STABAT MATER
versión original de 1876 para solistas, coro y piano, según el manuscrito del compositor reconstruido por Miroslav Srnka y publicado por Bärenreiter en Praga

Alexandra Coku, soprano
Renata Pokupic, alto
Pavol Breslik, tenor
Markus Butter, bajo

Brigitte Engerer, piano

Accentus
Directora: Laurence Equilbey

1. "Stabat mater dolorosa"
[Cuarteto y coro]
2. "Quis est homo, qui non fleret"
[Cuarteto]
3. "Eja, Mater, fons amoris"
[Coro]
4. "Fac, ut ardeat cor meum"
[Bajo y coro]
5. "Fac, ut portem Christi mortem"
[Soprano y tenor]
6. "Inflammatus et accensus"
[Alto]
7. "Quando corpus morietur"
[Cuarteto y coro]
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NAÏVE V 5091 (Diverdi) [59'49'']
Grabación: Julio de 2007


Durante siglos, las diferentes iglesias cristianas fueron casi los únicos clientes que tuvieron los artistas europeos, incluidos los músicos. Ello supuso no sólo la gran floración del arte religioso que hoy admiramos en todas sus formas, sino también que las artes se desarrollaran y evolucionaran vinculadas preferentemente a los motivos religiosos. Con la progresiva secularización de las sociedades, que se acelera en la segunda mitad del siglo XVIII, el arte religioso deja de ser el campo predilecto de experimentación de los artistas, lo cual es fácil de apreciar en la música, en la que las formas de creación religiosa y profana se aproximan cada vez más hasta confundirse (¿que es un oratorio de Haendel sino una ópera de tema sacro?). En el Clasicismo aún pueden encontrarse obras religiosas que aspiraban a un contacto diferente, imbuido aún de misterio, con lo sagrado, pero esa relación se debilita de forma definitiva con el Romanticismo para renacer, de forma diferente ya, en el siglo XX. Desde la gran Missa Solemnis de Beethoven, la música religiosa parece remitirse de forma definitiva a un ámbito diferente de aquel para el cual escribieron sus obras los grandes polifonistas del Renacimiento o los maestros, luteranos y católicos, del Barroco. Los intereses de los compositores románticos son bien otros. Es por eso que, salvo contadas excepciones, la música religiosa del siglo XIX apenas se toca ni se programa hoy. Sólo las misas de Requiem y algunas secuencias, como la del Stabat Mater, el Te Deum o el Miserere, mantienen actualmente cierta vigencia porque algunos grandes compositores le dedicaron atención. Es el caso de Antonin Dvorák, de cuyo repertorio de obras religiosas suelen interpretarse justo el Requiem y el Stabat Mater, si bien éste en su versión orquestal. Pero existe una anterior, con piano junto a los solistas y el coro, que es la que ha reconstruido Miroslav Srnka y trae a este disco Laurence Equilbey.

La historia del Stabat Mater de Dvorak está teñida de tragedia, pues el músico empezó a escribirlo a principios de 1876, como reacción a la muerte de su hija Josefa. Lo orquestó en el otoño de 1877, justo después de la muerte de sus otros dos hijos (Ruzena, en agosto, y Otokar el 8 de septiembre, ¡justo el día en que el compositor cumplía 36 años!). Al parecer, Dvorák compuso en efecto la cantata en siete movimientos entre febrero y mayo de 1876 para cuarteto solista, coro y piano y así debía de tener previsto interpretarla, porque la partitura está bastante detallada, aunque faltan las indicaciones de tempo y las de dinámica resultan caóticas. Ocurrió que 1876-77 fueron justamente los años de despegue de la carrera del compositor. Cada vez más solicitado, Dvorák decidió añadir tres movimientos al Stabat Mater ya escrito, modificar algo el carácter de los movimientos terminados y orquestarlo. Así se estrenó en Praga en 1880, sin que haya quedado constancia de que en su primer formato la obra se interpretase en vida del compositor. El resultado de la reconstrucción es una pieza mucho más íntima, sin la grandilocuencia de los estallidos sinfónico-corales, con un mayor equilibrio entre solistas y coro, que en la versión orquestal se rompe de forma evidente en favor de este último, y que remite a la música religiosa del pasado, hasta el punto de que por momentos se escucha casi como una cantata barroca. A ello contribuye desde luego la delicadeza en los matices que consigue Laurence Equilbey de su extraordinario coro, con unas voces solistas que saben contener sus acentos operísticos y una pianista excepcional.


Dvorák: "Quando corpus morietur" del Stabat Mater (versión original, reconstruida por Miroslav Srnka). [6'35''] Alexandra Coku. Renata Pokupic. Pavol Breslik. Markus Butter. Brigitte Engerer. Accentus. Laurence Equilbey