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lunes, 4 de mayo de 2009

Intrépido Prometeo

Diego Fasolis y María Espada con la OBS en un concierto en el Hospital de la Caridad de Sevilla en los días en que se grababa el disco (© Alberto Almenara)
La Orquesta Barroca de Sevilla acaba de crear su propio sello discográfico, una iniciativa que la iguala a multitud de solistas y conjuntos que, en España y fuera de ella, y ante la situación internacional del sector, han decidido asumir la gestión directa de sus propios proyectos fonográficos, imprescindibles aún hoy para la supervivencia en un mundo tan competitivo como el de la música clásica.

Y la aventura comienza con un disco que es continuidad de un proyecto abierto en el sello Almaviva (Colección de Documentos Sonoros del Patrimonio Musical de Andalucía) con aquel extraordinario Serpiente venenosa que estuvo dedicado a música de las Catedrales de Málaga y Cádiz. Un trabajo sobre el patrimonio español que parece venir a reforzar ese nombre de OBS Prometeo que el conjunto ha escogido para su marca: igual que Prometeo robó el fuego a los dioses para entregarlo a los hombres, la OBS rescata el legado sonoro de los archivos eclesiásticos para ponerlo a disposición del disfrute público. En este caso, el trabajo se limita a los dos maestros de la Catedral de Málaga que ya figuraron en el disco de Almaviva: el navarro Juan Francés de Iribarren (1699-1767) y el malagueño Jaime Torréns (1741-1803), sucesor de Iribarren en la maestría de capilla catedralicia, que el navarro había mantenido entre 1733 y 1766.

Diego Fasolis (© Luis Castilla)
Como en Serpiente venenosa, el repertorio se compone de música paralitúrgica, en este caso un aria y tres cantatas (areas y cantadas en la terminología española de la época) de Iribarren y cuatro [tres] villancicos de Torréns. Todas las obras incluyen acompañamiento de cuerdas y continuo, aunque en dos de ellas se añade además una pareja de trompas, y están pensadas para voz solista, salvo la cantada Alégrese la tierra, que es un dúo dedicado a la Concepción. Música de clara extracción estilística italiana, con recitativos que alternan con arias de notable virtuosismo y un lenguaje que en Iribarren es todavía plenamente barroco, hasta el punto de que el compositor llega incluso a arreglar una Sonata de la Op.V de Corelli para la Tocata que introduce su cantada Prosigue acorde lira, la obra de más amplio desarrollo de todo el disco.

La continuidad del proyecto viene definida no sólo por el repertorio, sino también por la presencia del director Diego Fasolis y de la soprano María Espada, a la que en esta ocasión se une el contratenor José Hernández Pastor. El ardoroso estilo del maestro suizo vuelve a marcar unas interpretaciones de un brío y un brillo formidables, que convienen especialmente bien a la voz luminosa, afilada, refulgente de Espada, que deslumbra desde la primera aria, esa que da título (y carácter) al CD. Hernández Pastor responde con virtuosismo y notable arrojo al desafío, aunque sus maneras son en general más intimistas. Con el italiano Stefano Barneschi de concertino, la OBS sigue con precisión y entusiasmo a la volcánica batuta, poniendo distinguida rúbrica al primer documento de un camino que se desea largo y venturoso.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 2 de mayo de 2009]

Arde el furor intrépido, primer disco de la OBS en su propio sello
ARDE EL FUROR INTRÉPIDO
Música de la catedral de Málaga en el siglo XVIII

María Espada, soprano [en 1, 2, 4, 5, 6 y 7]
José Hernández-Pastor, alto [en 3 y 7]
Orquesta Barroca de Sevilla
Director: Diego Fasolis

Stefano Barneschi (concertino), Mauro Lopes, Valentín Sánchez y Antonio Almela, violines I
Pedro Gandía, Elena Borderías, José Manuel Villarreal y Jorge Jiménez, violines II
Mercedes Ruiz y Marco Testori, violonchelos
Ventura Rico, contrabajo
Carlos García-Bernalt, clave y órgano
Rafa Mira y Luis Delgado, trompas
Miguel Rincón, tiorba y guitarra barroca


Juan Francés de Iribarren (1699-1767):
1. Arde el furor intrépido, area al Santísimo con violines y trompas (1751)
2. Prosigue acorde lira, cantada con violines al Santísimo (1740)
3. Nebado Albergue, cantada de contralto al Nacimiento con violines (1742)

Jaime Torréns (1741-1803):
4. Guiados de una estrella, villancico a solo de Reyes con violines y trompas (1789)
5. Soberano Señor, villancico a solo al Santísimo con violines (1773)
6. O! Adalid invencible, villancico a solo a los Santísimos Mártires Ciriaco y Paula con violines (1783)

7. Juan Francés de Iribarren: Alégrese la tierra, cantada a dúo con violines a la Purísima Concepción (1742)
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OBS PROMETEO OBS-01 (Diverdi) [67'19'']
Grabación: Enero de 2008



Iribarren: "Ay cómo suena el raudal / Ay cómo se oye el rumor" de Alégrese la tierra [5'17'']. María Espada, José Hernández-Pastor. OBS. Diego Fasolis

Ay cómo suena el raudal
ay cómo se oye el rumor,
y dando aplauso a su Albor,
se compite, en lo leal:
pues quando venze al horror,
pues quando rompe el cendal,
predice con su candor,
la delicia Celestial.

miércoles, 15 de abril de 2009

Haendel cortado y sin escena

María Espada
ORLANDO DE HAENDEL

Orlando, ópera en tres actos, con libreto anónimo y música de Haendel (versión de concierto). Solistas: Jordi Domènech, contratenor (Orlando); Ingela Bohlin, soprano (Angélica); Marina de Liso, mezzo (Medoro); María Espada, soprano (Dorinda); Denis Sedov, bajo (Zoroastro). Al Ayre Español. Director: Eduardo López-Banzo. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Martes 14 de abril. Aforo: Tres cuartos de entrada.

* * *

HAENDEL TRIUNFA HASTA CORTADO Y SIN ESCENA

Los libretos de las óperas barrocas suelen ser ya lo suficientemente alambicados como para que las funciones de concierto no perjudiquen seriamente su comprensión, más aún si, como ayer, se presenta una versión considerablemente reducida, además de una obra que admite mal los cortes, pues Orlando es de los títulos de Haendel que se apoya en una estructura dramática más abierta y flexible.

López-Banzo se ha convertido en el máximo especialista español en ópera haendeliana, como muestran sus recientes grabaciones y sus giras. Maestro bien dotado para la teatralidad y para el lenguaje impetuoso y aristado, tardó en encontrar su sitio en el Maestranza, pues la obertura sonó plana y muy poco marcada en la articulación, si bien poco a poco encontró el tono dramático, el color y los contrastes.

Lástima que el contratenor Jordi Domènech trazara un pálido retrato del héroe: con voz opaca, sin proyección y graves pobres, buscó forzar la expresión a costa de la línea, con recursos (como el cambio de color, en busca de apoyo para los graves) que acabaron por resultar más efectistas que efectivos. El resto del elenco rindió sin embargo a muy buen nivel. Sencillamente soberbia la soprano extremeña María Espada, voz solar, hermosísima, ancha, magníficamente colocada y proyectada, homogénea, capaz de matices infinitos en todos los registros y con una facilidad para la coloratura por completo deslumbrante. Algo más pequeña la voz de la sueca Ingela Bohlin, pero ágil y manejada también con exquisito gusto, exactamente igual que Marina de Liso, que aportó elegancia y un color sugerente a su algo anodino papel de Medoro. Vozarrón el de Denis Sedov, típico bajo eslavo, no muy pulcro en pronunciación y línea, pero con graves hondos y una ardiente expresividad.

[Publicado en Diario de Sevilla el miércoles 15 de abril de 2009]

viernes, 3 de abril de 2009

Los Zapico y Martínez Molina en el Femàs

Daniel, Aarón y Pablo Zapico
Ayer me tocó cubrir el concierto de abono de la ROSS, así que me perdí el recital que por la noche daba en el Casino de la Exposición el clavecinista madrileño Alberto Martínez Molina, un programa denso e interesantísimo con música de Frescobaldi, Froberger y Louis Couperin, que no sé si se presentaba en el marco ideal, aunque un amigo me ha mandado esta mañana un correo bastante entusiasmado. Mi asistencia al concierto de la Sinfónica me impidió seguir también completa la actuación de Forma Antiqva, que, por fortuna, se celebraba en la Iglesia del Hospital de la Caridad, justo enfrente del Teatro Maestranza, por lo que al menos pude seguir unas tres cuartas partes del concierto, que contó como intérpretes con el núcleo básico del grupo asturiano (esto es, los tres hermanos Zapico) y con la soprano argentina Soledad Cardoso, que me conquistó por completo en La Lucrezia, una de las cantatas de más ardoroso dramatismo del joven Haendel (la otra cantata haendeliana del programa me pareció, sinceramente, poca cosa). Me fascinó tanto la expresividad y refinamiento de la joven soprano como la variedad de matices de color y la flexibilidad que fueron capaces de conseguir sus acompañantes, que habían mostrado ya en el imaginativo y elegante Purcell de partida por qué forman uno de los grupos más interesantes del actual panorama de la música antigua española y por qué el mismísimo Stefan Winter se ha fijado en ellos. Se supone que mi compañero Andrés Moreno Mengíbar tendría que haber hecho reseña crítica de este concierto para Diario de Sevilla, pero a última hora le pusieron una reunión justo por la tarde y no pudo asistir, así que no he querido dejar al menos de reseñar el acontecimiento. Y un último apunte: el escaso público asistente me confirma en mi idea fija (llevo con ella diez años: es más o menos como la de Berlioz en la Sinfonía fantástica): hace falta mucha más promoción y difusión de la música clásica en general, y de la antigua en particular (Diario de Sevilla y yo hacemos lo que podemos, pero parece que no basta).

Finalmente, me doy a mí mismo (y a mis visitantes, claro) un homenaje: el segundo díptico recitativo-aria de la cantata de Scarlatti que me perdí ayer, Fille, già più non parlo, en la versión que Forma Antiqva incluyó en su disco Sopra Scarlatti, con María Espada como solista. El vídeo está sacado del canal youtube del propio grupo.



lunes, 6 de octubre de 2008

Al hispánico modo

María Espada y Forma Antiqva en el Teatro Real de Madrid
Se quejaba públicamente Jordi Savall hace unos años del desequilibrio existente en España entre la inversión pública dedicada a la música antigua y la que se destina a la sinfónica, muy superior esta última, y lo hacía argumentando con lógica aplastante que parecía un contrasentido que esto fuera así cuando el esplendor de la música española se esfumó coincidiendo justo con la aparición histórica de las orquestas clásicas y el repertorio concebido para ellas. Pero el contrasentido llega aún más lejos cuando se estudia con un mínimo de profundidad la realidad musical de nuestros días y se comprueba que los solistas y conjuntos españoles especializados en la interpretación de música barroca, renacentista y medieval no dejan de crecer tanto en número como en prestigio internacional, en lo que empiezan a superar con mucho a nuestros mejores conjuntos sinfónicos.

Esta realidad se ha hecho posible gracias a la mejora general de la formación musical y de las prácticas musicológicas, así como a la proliferación por todo el país de festivales, jornadas, encuentros, cursos y otras actividades especializadas, lo que ha facilitado la difusión tanto de repertorios antes poco atendidos como de sus intérpretes, quienes se han beneficiado también de la atomización de la producción discográfica, que ha permitido que sellos pequeños se incorporen al mercado en condiciones ventajosas. Es el caso de la marca aragonesa Arsis, que está intensificando su apuesta por los conjuntos españoles de música antigua.

Lo demuestran los dos últimos trabajos que allí presenta Forma Antiqva, conjunto creado en Asturias por los hermanos Daniel, Pablo y Aarón Zapico hace ya diez años y que en los últimos dos ha dado un significativo salto adelante, que ha convertido en cotidiana su presencia en los principales teatros y festivales del país. Si en Insólito estupor el grupo reunía a una veintena de músicos para montar una auténtica fiesta en torno a repertorio poco común extraído de algunos archivos hispanoamericanos, en Sopra Scarlatti presenta un bajo continuo extendido (hasta tres instrumentos de cuerda pulsada, violonchelo y clave) para asociarse con la extremeña María Espada, una de las sopranos más destacadas de cuantas puedan hallarse hoy en España (y no me refiero sólo al ámbito barroco), en un recorrido por cantatas de cámara de Domenico Scarlatti, que se completa con sonatas del músico napolitano en transcripciones para cada uno de los miembros del grupo. Un trabajo de extraordinaria seriedad, que tuvieron la oportunidad de presentar en el Teatro Real de Madrid en 2007 y que está dominado por el perfecto equilibrio entre el virtuosismo reservado a la voz (soberbia Espada) y la variedad y la elegancia de un continuo que está continuamente mutando de color y reinventándose.


Rachel Elliott (© Justin Nolan), Gonzala Martín Scherman (© Arturo Martín Burgos) y Alberto Martínez Molina (© Ana Álvarez Prada)
El clavecinista madrileño Alberto Martínez Molina se ha convertido también en uno de los portadores de la antorcha del mejor Barroco que hoy se hace en España, como vuelve a demostrar con un disco dedicado a tres grandes maestros italianos de principios del Seicento (Caccini, Frescobaldi, Monteverdi), en el que además de tocar de manera impecable tocatas y partitas de notable exigencia acompaña con exquisitez a la soprano Rachel Elliott, voz clara, diamantina, gran conocedora del estilo del primer barroco (emocionante resulta su Lamento de Ariadna). La actriz malagueña Gonzala Martín Scherman completa la oferta recitando en castellano los poemas cantados por Elliott.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 4 de octubre de 2008]


Insólito estupor por Forma Antiqva
INSÓLITO ESTUPOR: VILLANCICOS, SAYNETES, CANTADAS & UNA BATALLA
Forma Antiqva
Director: Aarón Zapico

Mariví Blasco y Olalla Alemán, sopranos
Xavier Sábata, contratenor
Juan Sancho, tenor
Lluís Coll, corneta
Alejandro Villar, flautas dulces
Joaquim Guerra, bajón y chirimía
Chus Castro y Juliano Buosi, violines
Antonio Clares, viola
Urko Larrañaga y Ruth Verona, violonchelos
Federico Abraham, contrabajo
Enrike Solinís, archilaúd
Andrés Gómez, clave
David Valdés, castañuelas, timbales, tar, riq, crótalos, palmas, derbuka
Daniel Zapico, tiorba
Pablo Zapico, guitarra y charango boliviano
Aarón Zapico, clave


1. Comienza la Fiesta con una Xácara al vuelo (Improvisación sobre un poema de Baltasar del Alcázar)
2. José de Nebra (1702-1768): "¿Qué es esto vengativa ardiente saña?" de Dicha es el viento de amor [Archivo del Museo Histórico Nacional de Montevideo]
3. Anónimo: Batalla famosa [Ramillete oloroso: suabes flores de música para órgano (1709) de Antonio Martín y Coll]
4. Anónimo: Un Monsieur y un Estudiante, villancico jocoso [Archivo de San Antonio Abad de Cusco]
5. Esteban Ponce de León (1692-175?): Venid, venid Deydades, ópera-serenata [Archivo de San Antonio Abad de Cusco]
6. Roque Cerutti (?-1760): A cantar un Villancico, saynete [Archivo Arzobispal de Lima]
7. Matías Durango (1636-1698): Pues mi Dios ha nacido, villancico [Archivo de la Catedral de Santa Fe de Bogotá]
8. José de Orejón y Aparicio (1705-1765): Ah del gozo, cantada [Archivo Arzobispal de Lima]
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ARSIS 4217 (Diverdi) [70'40'']
Grabación: Noviembre de 2006



Nebra: "¿Qué es esto vengativa ardiente saña?" de Viento es la dicha de amor. [9'49''] Mariví Blasco. Forma Antiqva. Aarón Zapico

Recitado
¿Qué es esto vengativa ardiente saña?
Mi templo que fue honor de la campaña
Es caduco escarmiento
De la llama voraz
De ese elemento.
Mi estatua venerada
De sus Aras se mira despojada
Y con desprecio sumo
Su sacrílega tez la imprime el humo.
Zéfiro fue el infiel, el atrevido
Que al amor, por amor traidor ha sido
Pues en él mi venganza al orbe asombre
O pierda mi poder su sacro nombre.

Aria Vivo
Teme aleve, aleve fementido
En tu amor dos veces ciego
Que en las iras de mi fuego
Labro astuto un nuevo arpón.
Hoy tu amor será escarmiento
De la bárbara osadía
Pues por lauro y gloria mía
Aún herir sabrá en el viento
Mi poder y mi razón


Sopra Scarlatti por María Espada y Forma Antiqva
SOPRA SCARLATTI: CANTATE A VOCE SOLA DI SOPRANO DI DOMENICO SCARLATTI
María Espada, soprano
Forma Antiqva
Director: Aarón Zapico

Ruth Verona, violonchelo
Enrike Solinís, archilaúd y guitarra española
Daniel Zapico, tiorba
Pablo Zapico, guitarra española
Aarón Zapico, clave


Domenico Scarlatti (1685-1759):
1. Di fille vendicarmi vorrei
2. Sonata K178 (transcripción para guitarra)
3. Preludio (improvisación de Aarón Zapico)
4. Non, non Fuggire o Nice
5. Preludio (improvisación de Ruth Verona)
6. Tu mi cheidi o mio ben
7. Sonata K175 (transcripción para guitarra)
8. Preludio (improvisación de Daniel Zapico)
9. Fille, già più non parlo
10. Sonata K32 (transcripción para guitarra)
11. Sonata del Códice Veneciano (Libro V nº25) (transcripción para guitarra)

12. Bis: Girolamo Frescobaldi (1583-1643): Se l'aura spira.
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ARSIS 4226 (Diverdi) [60'53'']
Grabación: Diciembre de 2007



Scarlatti: No, non fuggire o Nice. [11'35''] María Espada. Forma Antiqva. Aarón Zapico

Recitativo
No, non fuggire, o Nice, che se per te
infelice già mi resero amor, il cielo, il fato,
Idolo mio adorato, con piacerti vogl'io poi
che ti piace quello in amor, che più sospira,
e tace.

Aria
A te sol, Bella, dimando, dimmi o cara
almeno quando, em ritrosa, e meno altera
di me avrai qualche pietà. Se ti fe si amor
vezzosa, ti die un alma si amorosa, come
poi tanto severa, così meco a tua beltà.

Recitativo
Ma, oh Dio! forse chi sa se quan'io piu ti
svelo il mio gran foco, a te forse più
sembra, o nulla, o poco? Meglio dunque mi
fia col silenzio a te dir la pena mia. Si, si
tacerò per sempre, Idolo amato, così
contenti allora saranno amore, il cielo, Nice,
il fato.

Aria
Se parla il core, bell'Idol mio, colpa è
d'amore ma non son io, benchè mi senta
per te morir. Gia che si avara di tua
beltade, ti mostri o cara senza pietade.
Meglio è che t'ami come te brami, che parli
solo con i sospir.

[No, no huyas, oh Nice, que si por ti infeliz ya me hicieron el amor, el cielo, el destino, Ídolo mío adorado, gustándote yo quiero que luego te guste en el amor aquel que más suspira, y calla. // Sólo a ti, Bella, te pregunto: dime, querida, al menos cuando, menos reservada, y menos altiva, tendrás piedad de mí. Si el amor te hace tan afable, te da un alma tan amorosa, por qué luego tan severa se vuelve hacia mí tu belleza. // Mas, ¡oh, Dios!, ¿quién sabe si cuanto más yo muestre mi pasión por ti, más quizá te parezca poco o nada? Mejor entonces que con el silencio me hagas decir mi pena. Sí, sí, callaréa para siempre, Ídolo amado, así quedarán contentos el amor, el cielo, Nice, el destino. // Si habla el corazón, hermoso Ídolo mío, es culpa del amor, no soy yo, aunque me siento morir por ti. Eres tan celosa de tu belleza que te muestras, querida, sin piedad. Es mejor que te ame como tú deseas, que hable sólo con mis suspiros. Traducción de Beatrice Binotti]


Lasciatemi morire por HippocampusLASCIATEMI MORIRE
Hippocampus
Director: Alberto Martínez Molina

Rachel Elliott, soprano
Gonzala Martín Scherman, recitadora
Alberto Martínez Molina, clave


1. Giulio Caccini (c.1546-1618): Sfogava con le stelle [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
Girolamo Frescobaldi (1583-1643):
2. Toccata Seconda [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
3. Oscure selve [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
4. Claudio Monteverdi (1567-1643): Se i languidi miei sguardi [Libro VII de madrigales, Venecia, 1619]
Girolamo Frescobaldi:
5. Partite sopra Passacagli [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
6. Se l'Aura spira [Libro I di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
7. Partite sopra Ciaccona [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
8. Giulio Caccini: Dolcissimo sospiro [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
Girolamo Frescobaldi:
9. Cosi mi disprezzate [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
10. Toccata Settima [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
11. Giulio Caccini: Dovrò dunque morire [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
12. Claudio Monteverdi: Lasciatemi morire (Lamento de Ariadna) [L'Arianna, Mantua, 1608 /Venecia, 1623] [+ Giulio Caccini: Amarilli, mia bella (como bis, sin referencia en el disco)]
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ARSIS 4206 (Diverdi) [60'58'']
Grabación: 2007?


Monteverdi: Lamento de Ariadna. [14'47''] (recitado en castellano + aria) Hippocampus. Alberto Martínez Molina.

Lasciatemi morire
E chi violete voi che mi comforte
in così dura sorte,
in così gran martire?
Lasciatemi morire

O Teseo, o Teseo mio,
Sì che mio ti vo'dir, che mio pur sei,
benché t'involi, ahi crudo! a gli occhi miei.
Volgiti, Teseo mio,
volgiti, Teseo, oh Dio!
volgiti indietro a rimirar colei
che lasciato ha per te la patria e il regno,
e in queste arene ancora,
cibo di fere dispietate e crude,
lascerà l'ossa ingude.
O Teseo, o Teseo mio,
se tu sapessi, oh Dio!
se to sapessi, ohimè! come s'affanna
la povera Arianna.
forse, forse pentito
rivolgeresti ancor la prora al lito.

Ma con l'aure serene
tu te ne vai felice, ed io qui piango;
a te prepara Atene
liete pompe superbe, ed io rimango
chibo di fere in solitarie arene;
te l'uno e l'altro tuo vecchio parente
stringeran lieti, ed io
più non vedrovvi, o madre, o padre mio

Dove, dove è la fede
che tanto mi giuravi?
Così ne l'alta sede
tu mi ripon de gli avi?
Son queste le corone
onde m'adorni il crine?
Questi gli scettri sono,
queste le gemme e gli ori:
lasciarmi in abbandono
a fera che mi strazi e mi divori?
Ah Teseo, ah Teseo mio,
lascerai tu morire,
in van piangendo, in van gridando aita,
la misera Arianna
che a te fidossi, e ti diè gloria e vita?

Ahi, che pur non risponde!
Ahi, che più d'aspe è sorde a'miei lamenti!
O nembi, o turbi, o venti,
sommergetelo voi dentr'a quell'onde!
Correte, orche e balene,
e de le membra immonde
empiete le voragini profonde!
Che parlo, ahi! che vaneggio?
Misera, ohimè! che chieggio?
O Teseo, o Teseo mio,
non son quell'io
che i feri detti sciolse;
parlò l'affanno mio, parlò il dolore;
parlò la lingua sì, ma non già 'l core.

Misera! ancor do loco
a la tradita speme, e non si spegne,
fra tanto scherno ancor, d'amore il foco?
Spegni to, Morte, omai le fiamme indegne.
O madre, o padre, o de l'antico regno
superbi alberghi, ov'ebbi d'or la cuna,
o servi, o fifi amici (ahi Fato indegno!),
mirate ove m'ha scorto empia fortuna!
Mirate di che dual m'han fatto erede
l'amor mio, la mia fede, e l'altrui inganno.
Così va chi troppo ama e troppo crede.
Ottavio Rinuccini

P. S. Empiezo pidiendo disculpas a Alberto Martínez Molina y Arsis, ya que por razones que se me escapan la portada y la ficha de su disco no aparecieron en el periódico, a pesar de que dejé claras instrucciones al respecto. Entiendo que pueda entrar una columna de publicidad, no haya otro sitio donde meterla y como consecuencia la reseña del libro pase de la columna de la derecha al faldón de abajo, pero no que no se le busque sitio a la portada y ficha del disco, que cabían de sobra. Tampoco soy responsable del destacado (el 'sumario' en jerga periodística).

Aclarado esto, añado algunas otras cosas: el Sopra Scarlatti de Forma Antiqva no está todavía disponible en la página web de Diverdi, así que ni siquiera sé si Arsis lo ha enviado ya para su ditribución. Sirva en cualquier caso esto como primicia de un disco extraordinario: María Espada está increíble; es imposible cantar con más claridad, más dominio sobre las agilidades, mejor gusto y más pasión. El añadido final de Frescobaldi es además una auténtica gema: nunca había escuchado esa piececita, absolutamente deliciosa, cantada con más dulzura y sensualidad. Olé. Vamos que casi vale la pena el disco por esos 2 minutitos. Insólito estupor arranca de forma en verdad insólita, con una jácara escrita (¿improvisada?) sobre el más famoso poema de Baltasar del Alcázar, el de las Tres cosas (la bella Inés, jamón y berenjenas con queso) y luego sigue por caminos poco transitados. Forma Antiqva se presenta aquí en formación notablemente voluminosa. Mariví Blasco está espléndida en el aria de Nebra que canta sola y el resto funciona a muy buen nivel. Xavier Sábata y Juan Sancho hacen lo que pueden con el poema de Baltasar del Alcázar (la métrica es la métrica y no todo suena igual de bien). Me hubiera gustado oír a Sancho cantar algo solo, pero no se puede tener todo.

Finalmente, muy original el disco de Hippocampus (pero, ¿y la fecha de grabación?), con una actriz recitando en castellano los textos cantados. Puede sorprender a estas alturas el empleo de un solo clave para acompañar la música del primer Barroco, pero cuando se consiguen con el instrumento tal cantidad de matices, de colores y de claroscuros no se echa de menos absolutamente nada. Voz muy adecuada para esta música la de Rachel Elliott (a la que conocía sólo de nombre, pero no había escuchado nunca), buena conocedora de los procedimientos ornamentales de la época y gran fraseadora (si no tienes eso, aquí estás perdido). El cacciniano archivo oculto que cierra el CD (hay que esperar unos minutos tras el final del Lamento de Ariadna) es también soberbio, aunque no entiendo por qué en la versión castellana del texto se ha traducido 'strale' por 'flecha' y no por 'puñal'; a nadie se le ocurriría coger una flecha para abrir el pecho de su amante, mucho más cómodo un puñal (aunque tampoco lo recomiendo del todo).

lunes, 7 de julio de 2008

Serpientes barrocas

La OBS dirigida por Diego Fasolis (© Luis Castilla)
Aunque aún se arrastra un considerable retraso con respecto a las más importantes naciones de Europa, en España se trabaja desde hace tiempo en la línea correcta para el rescate del patrimonio musical. Aunque todavía quedan muchos archivos y bibliotecas por expurgar, poco a poco se van conociendo nombres de compositores por completo olvidados durante siglos cuya música no sólo es perfectamente asimilable a la europea de su tiempo, sino que es apreciada y aplaudida con entusiasmo por los públicos a los que se presenta.

El camino parece bien trazado, y pasa por la formación de musicólogos armados con las más modernas estrategias y medios de investigación y el desarrollo de planes coordinados de estudio, que deben ser seguidos por la edición, interpretación y grabación de todo aquel material que sirva para documentar las formas musicales de períodos o lugares concretos de nuestra historia. Que luego sea el mercado el que haga de filtro y sirva para orientar la actividad de los intérpretes, pero que no sean ni la desidia ni la desinformación las que impidan poner a disposición del disfrute público el rico patrimonio musical hispánico.

Coro Barroco de Andalucía (© Juan Carlos Vázquez / Diario de Sevilla)
Por supuesto que todo ese proceso tendrá más posibilidades de éxito si para la interpretación y grabación de la música rescatada se cuenta con intérpretes del máximo nivel, como muestra este nuevo lanzamiento de la colección de Documentos Sonoros del Patrimonio Musical de Andalucía, que recoge música hasta hace poco inédita de compositores que trabajaron en el siglo XVIII en las catedrales de Málaga y Cádiz. Contando con la batuta del vehemente maestro suizo Diego Fasolis, la Orquesta Barroca de Sevilla (en el que es sólo su tercer disco), el Coro Barroco de Andalucía (que hace aquí su puesta de largo discográfica) y dos importantes solistas españoles, la soprano María Espada y el contratenor David Sagastume, centraron sus esfuerzos en la figura del compositor navarro Juan Francés de Iribarren (1699-1767), maestro de capilla de la Catedral de Málaga entre 1733 y 1766, cuando dejó el puesto aquejado de la enfermedad que le causaría la muerte al año siguiente, de quien se ofrecen una serie de obras paralitúrgicas (cantatas, villancicos) de una brillantez inequívocamente italiana. La figura grande de Iribarren se contextualiza con la de otros maestros, como la de Jaime Torrens (1741-1803), su sucesor en la seo malagueña, de quien se ofrece el aria dedicada a la Concepción que da título al CD (esa serpiente venenosa que pisa la Inmaculada de Tiépolo en la ilustración de portada), y la de tres compositores que trabajaron en Cádiz, Juan Domingo Vidal (1735-1808), Luis de Mendoza y Lagos (1718-1798) y Francisco Delgado (1719-1792), de quienes se ofrecen obras litúrgicas en las que el peso de la tradición barroca es aún muy notable.

La extraordinaria grabación permite apreciar la vitalista y vigorosa dirección de Fasolis, un estilo que conviene especialmente bien a María Espada, sencillamente espectacular, por potencia, musicalidad, dominio técnico de las dificultades y expresividad, y a la Orquesta Barroca de Sevilla que, con la húngara Kati Debretzeni de concertino, puede desplegar su intenso y exuberante sonido. Buena labor de Sagastume y magnífico debut discográfico del coro. Que el trabajo siga por esta línea, y no se trate de una fugaz serpiente de verano.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 5 de julio de 2008]

Serpiente venenosa de la OBS con Diego Fasolis
SERPIENTE VENENOSA
música en las catedrales de Málaga y Cádiz en el siglo XVIII

María Espada, soprano
David Sagastume, alto
Orquesta Barroca de Sevilla (Kati Debretzeni, concertino)
Coro Barroco de Andalucía
Director: Diego Fasolis

1. Jayme Torrens (1741-1803): Serpiente venenosa, aria de Concepción a Solo (tiple), con violines y trompas (1771)
2. Juan Francés de Iribarren (1699-1767): Es el Poder del hombre, cantada al Santísimo con violines (tiple) (1739)
Juan Domingo Vidal (1735-1808):
3. Kyrie de la Misa a 5 con violines (1788)
4. Laudate pueri Dominum, salmo a 3 con violines
Juan Francés de Iribarren:
5. Besubio Soberano, cantada al Santísimo con violines y trompas (tiple) (1748)
6. Delizioso Clavel, dúo (tiple y alto) con violín y flautas a la Purísima Concepción (1720)
7. A la Mesa del Cielo, cantada de contralto al Santísimo con violines, oboe, flauta dulce y trompas (1756)
8. Luis de Mendoza y Lagos (1718-1798): Magnificat a 5 con violines
9. Francisco Delgado (1719-1792): Credidi, salmo a 8 con violines y trompas (1771)
Juan Francés de Iribarren:
10. Ay sagrado Cupido, villancico a 4 con violines al Santísimo Sacramento (1734)
11. Ezta noche lo neglillo, villancico a 6 de negros, al Nacimiento (1753)
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ALMAVIVA DS-0150 (Diverdi) [64'42'']
Grabación: Noviembre de 2006


Iribarren: Ay sagrado Cupido. [3'46''] Coro Barroco de Andalucía. Orquesta Barroca de Sevilla. Diego Fasolis.

Estribillo.

Ay Sagrado Cupido
quita la venda
que donde están tus ojos
sobran las flechas
para qué son Dios mío tantas defensas
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venir en cubierto y herir con violencia
o es desconfianza o mucha fineza,
amor es el que ostentas
pues buscas a quien te huye
y a quien tebusca recreas.

Coplas.
1. ¿Para qué el blanco cendal,
cubre la encarnada esencia
que donde están tus ojos
sobran las flechas
si está de más el embozo
que a la fe no se reserva?

2. ¿Para qué, en dulces deliquios,
sacrificas la excelencia
de tu amor a la inconstante pasión
de nuestra bajeza?