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miércoles, 26 de agosto de 2009

Bach madrileño

Cantatas de Bach por el conjunto Hippocampus
Johann Sebastian Bach (1685-1750): CANTATAS

Rachel Elliott, soprano (BWV 199)
Jordi Domènech, alto (BWV 170)
Jesús García Aréjula, barítono (BWV 82)
Hippocampus
Director: Alberto Martínez Molina

Xavier Blanch, oboe de amor y oboe
Bárbara sela, fagot
Kerstin Linder-Dewan, violín I (BWV 170 y 199) y violín II (BWV 82)
Lina Tur Bonet, violín I (BWv 82) y violín II (BWV 170 y 199)
David Quiggle, viola
Ruth Verona, violonchelo
Pablo Martín, contrabajo
Patricia Mora, órgano
Alberto Martínez Molina, clave


1. Cantata BWV 170 Vergnügte RUh, beliebte Seelenlust
2. Cantata BWV 199 Mein Herzeschwimmt im Blut
3. Cantata BWV 82 Ich habe genug
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ARSIS 4224 (Diverdi) [63'25'']
Grabación: Agosto de 2008


Al frente de un Hippocampus en formación minimalista (un instrumento por parte), el estupendo clavecinista madrileño Alberto Martínez Molina acompaña con bien matizado dramatismo tres conocidas cantatas para solista de Bach: BWV 170 está escrita para voz de alto, que aquí es la de un apasionado Jordi Domènech; BWV 199 es para soprano, una Rachel Elliott muy intensa, si bien no siempre igual de refinada; y BWV 82, para bajo, parte que asume el barítono donostiarra Jesús García Aréjula con apreciable solvencia.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 22 de agosto de 2009]


Bach: "Tief gebückt un voller Reue" de la cantata BWV 199. [6'52''] Rachel Elliott. Hippocampus. Alberto Martínez Molina.


Tief gebückt und voller Reue
Lieg ich, liebster Gott, vor dir:
Ich bekenne meine Schuld,
Aber habe doch Geduld,
Habe doch Geduld mit mir!

[Profundamente humillado y lleno de arrepentimiento/ me inclino ante ti, amadísimo Dios./ Confieso mi culpa/ pero ten paciencia,/ ¡ten paciencia conmigo!]

viernes, 3 de abril de 2009

Los Zapico y Martínez Molina en el Femàs

Daniel, Aarón y Pablo Zapico
Ayer me tocó cubrir el concierto de abono de la ROSS, así que me perdí el recital que por la noche daba en el Casino de la Exposición el clavecinista madrileño Alberto Martínez Molina, un programa denso e interesantísimo con música de Frescobaldi, Froberger y Louis Couperin, que no sé si se presentaba en el marco ideal, aunque un amigo me ha mandado esta mañana un correo bastante entusiasmado. Mi asistencia al concierto de la Sinfónica me impidió seguir también completa la actuación de Forma Antiqva, que, por fortuna, se celebraba en la Iglesia del Hospital de la Caridad, justo enfrente del Teatro Maestranza, por lo que al menos pude seguir unas tres cuartas partes del concierto, que contó como intérpretes con el núcleo básico del grupo asturiano (esto es, los tres hermanos Zapico) y con la soprano argentina Soledad Cardoso, que me conquistó por completo en La Lucrezia, una de las cantatas de más ardoroso dramatismo del joven Haendel (la otra cantata haendeliana del programa me pareció, sinceramente, poca cosa). Me fascinó tanto la expresividad y refinamiento de la joven soprano como la variedad de matices de color y la flexibilidad que fueron capaces de conseguir sus acompañantes, que habían mostrado ya en el imaginativo y elegante Purcell de partida por qué forman uno de los grupos más interesantes del actual panorama de la música antigua española y por qué el mismísimo Stefan Winter se ha fijado en ellos. Se supone que mi compañero Andrés Moreno Mengíbar tendría que haber hecho reseña crítica de este concierto para Diario de Sevilla, pero a última hora le pusieron una reunión justo por la tarde y no pudo asistir, así que no he querido dejar al menos de reseñar el acontecimiento. Y un último apunte: el escaso público asistente me confirma en mi idea fija (llevo con ella diez años: es más o menos como la de Berlioz en la Sinfonía fantástica): hace falta mucha más promoción y difusión de la música clásica en general, y de la antigua en particular (Diario de Sevilla y yo hacemos lo que podemos, pero parece que no basta).

Finalmente, me doy a mí mismo (y a mis visitantes, claro) un homenaje: el segundo díptico recitativo-aria de la cantata de Scarlatti que me perdí ayer, Fille, già più non parlo, en la versión que Forma Antiqva incluyó en su disco Sopra Scarlatti, con María Espada como solista. El vídeo está sacado del canal youtube del propio grupo.



jueves, 22 de enero de 2009

Ángeles y diablos en la capilla

Fahmi Alqhai
ACCADEMIA DEL PIACERE

I Ciclo de Música Antigua de la Universidad de Sevilla. Componentes: Fahmi Alqhai, viola da gamba; Alberto Martínez Molina, clave; Miguel Rincón, tiorba y guitarra barroca; Rami Alqhai, viola da gamba. Programa: Obras de Marais, Forqueray y De Visée. Lugar: Capilla de la Universidad. Fecha: Miércoles 21 de enero. Aforo: Lleno.

* * *

ÁNGELES Y DIABLOS EN LA CAPILLA

Sevilla es tierra de música antigua. Lo muestran los ciclos (no sólo el del Ayuntamiento, que cumple este año 26 ediciones, sino también el de Cajasol, el de Olivares, la Academia de Órgano de Marchena...) y el altísimo nivel de grupos y solistas radicados en la capital, sin apenas parangón en España. A ese entorno se suma este ciclo de la Universidad; bienvenido sea, pese a que el espacio elegido no tiene condiciones aceptables de visibilidad (hay que elevar esa tarima o a partir de la segunda fila, no se ve nada).

La inauguración era, en cualquier caso, un tanto seguro. Fahmi Alqhai es hoy uno de los grandes violagambistas del mundo, y lo volvió a mostrar en un repertorio que conoce bien, acompañado por un grupo de fieles, con el que acaba de registrar este programa, por lo que el momento parecía ideal para la actuación.

Alqhai hizo un Marais personal y matizadísimo, entre una Reveuse ensoñadora, tocada a un tempo lentísimo, pero muy emotiva, y un Tourbillon vibrante, todo ello asentado en un continuo de colores cambiantes y notable claridad, pese a pequeños desequilibrios, sobre todo en el arranque. Poderoso de sonido, con amplísimas dinámicas y gran vigor rítmico sonó un Forqueray fraseado con gran libertad. Miguel Rincón firmó con la tiorba una refinadísima Chacona de Robert de Visée.

[Publicado en Diario de Sevilla el jueves 22 de enero de 2009]

lunes, 6 de octubre de 2008

Al hispánico modo

María Espada y Forma Antiqva en el Teatro Real de Madrid
Se quejaba públicamente Jordi Savall hace unos años del desequilibrio existente en España entre la inversión pública dedicada a la música antigua y la que se destina a la sinfónica, muy superior esta última, y lo hacía argumentando con lógica aplastante que parecía un contrasentido que esto fuera así cuando el esplendor de la música española se esfumó coincidiendo justo con la aparición histórica de las orquestas clásicas y el repertorio concebido para ellas. Pero el contrasentido llega aún más lejos cuando se estudia con un mínimo de profundidad la realidad musical de nuestros días y se comprueba que los solistas y conjuntos españoles especializados en la interpretación de música barroca, renacentista y medieval no dejan de crecer tanto en número como en prestigio internacional, en lo que empiezan a superar con mucho a nuestros mejores conjuntos sinfónicos.

Esta realidad se ha hecho posible gracias a la mejora general de la formación musical y de las prácticas musicológicas, así como a la proliferación por todo el país de festivales, jornadas, encuentros, cursos y otras actividades especializadas, lo que ha facilitado la difusión tanto de repertorios antes poco atendidos como de sus intérpretes, quienes se han beneficiado también de la atomización de la producción discográfica, que ha permitido que sellos pequeños se incorporen al mercado en condiciones ventajosas. Es el caso de la marca aragonesa Arsis, que está intensificando su apuesta por los conjuntos españoles de música antigua.

Lo demuestran los dos últimos trabajos que allí presenta Forma Antiqva, conjunto creado en Asturias por los hermanos Daniel, Pablo y Aarón Zapico hace ya diez años y que en los últimos dos ha dado un significativo salto adelante, que ha convertido en cotidiana su presencia en los principales teatros y festivales del país. Si en Insólito estupor el grupo reunía a una veintena de músicos para montar una auténtica fiesta en torno a repertorio poco común extraído de algunos archivos hispanoamericanos, en Sopra Scarlatti presenta un bajo continuo extendido (hasta tres instrumentos de cuerda pulsada, violonchelo y clave) para asociarse con la extremeña María Espada, una de las sopranos más destacadas de cuantas puedan hallarse hoy en España (y no me refiero sólo al ámbito barroco), en un recorrido por cantatas de cámara de Domenico Scarlatti, que se completa con sonatas del músico napolitano en transcripciones para cada uno de los miembros del grupo. Un trabajo de extraordinaria seriedad, que tuvieron la oportunidad de presentar en el Teatro Real de Madrid en 2007 y que está dominado por el perfecto equilibrio entre el virtuosismo reservado a la voz (soberbia Espada) y la variedad y la elegancia de un continuo que está continuamente mutando de color y reinventándose.


Rachel Elliott (© Justin Nolan), Gonzala Martín Scherman (© Arturo Martín Burgos) y Alberto Martínez Molina (© Ana Álvarez Prada)
El clavecinista madrileño Alberto Martínez Molina se ha convertido también en uno de los portadores de la antorcha del mejor Barroco que hoy se hace en España, como vuelve a demostrar con un disco dedicado a tres grandes maestros italianos de principios del Seicento (Caccini, Frescobaldi, Monteverdi), en el que además de tocar de manera impecable tocatas y partitas de notable exigencia acompaña con exquisitez a la soprano Rachel Elliott, voz clara, diamantina, gran conocedora del estilo del primer barroco (emocionante resulta su Lamento de Ariadna). La actriz malagueña Gonzala Martín Scherman completa la oferta recitando en castellano los poemas cantados por Elliott.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 4 de octubre de 2008]


Insólito estupor por Forma Antiqva
INSÓLITO ESTUPOR: VILLANCICOS, SAYNETES, CANTADAS & UNA BATALLA
Forma Antiqva
Director: Aarón Zapico

Mariví Blasco y Olalla Alemán, sopranos
Xavier Sábata, contratenor
Juan Sancho, tenor
Lluís Coll, corneta
Alejandro Villar, flautas dulces
Joaquim Guerra, bajón y chirimía
Chus Castro y Juliano Buosi, violines
Antonio Clares, viola
Urko Larrañaga y Ruth Verona, violonchelos
Federico Abraham, contrabajo
Enrike Solinís, archilaúd
Andrés Gómez, clave
David Valdés, castañuelas, timbales, tar, riq, crótalos, palmas, derbuka
Daniel Zapico, tiorba
Pablo Zapico, guitarra y charango boliviano
Aarón Zapico, clave


1. Comienza la Fiesta con una Xácara al vuelo (Improvisación sobre un poema de Baltasar del Alcázar)
2. José de Nebra (1702-1768): "¿Qué es esto vengativa ardiente saña?" de Dicha es el viento de amor [Archivo del Museo Histórico Nacional de Montevideo]
3. Anónimo: Batalla famosa [Ramillete oloroso: suabes flores de música para órgano (1709) de Antonio Martín y Coll]
4. Anónimo: Un Monsieur y un Estudiante, villancico jocoso [Archivo de San Antonio Abad de Cusco]
5. Esteban Ponce de León (1692-175?): Venid, venid Deydades, ópera-serenata [Archivo de San Antonio Abad de Cusco]
6. Roque Cerutti (?-1760): A cantar un Villancico, saynete [Archivo Arzobispal de Lima]
7. Matías Durango (1636-1698): Pues mi Dios ha nacido, villancico [Archivo de la Catedral de Santa Fe de Bogotá]
8. José de Orejón y Aparicio (1705-1765): Ah del gozo, cantada [Archivo Arzobispal de Lima]
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ARSIS 4217 (Diverdi) [70'40'']
Grabación: Noviembre de 2006



Nebra: "¿Qué es esto vengativa ardiente saña?" de Viento es la dicha de amor. [9'49''] Mariví Blasco. Forma Antiqva. Aarón Zapico

Recitado
¿Qué es esto vengativa ardiente saña?
Mi templo que fue honor de la campaña
Es caduco escarmiento
De la llama voraz
De ese elemento.
Mi estatua venerada
De sus Aras se mira despojada
Y con desprecio sumo
Su sacrílega tez la imprime el humo.
Zéfiro fue el infiel, el atrevido
Que al amor, por amor traidor ha sido
Pues en él mi venganza al orbe asombre
O pierda mi poder su sacro nombre.

Aria Vivo
Teme aleve, aleve fementido
En tu amor dos veces ciego
Que en las iras de mi fuego
Labro astuto un nuevo arpón.
Hoy tu amor será escarmiento
De la bárbara osadía
Pues por lauro y gloria mía
Aún herir sabrá en el viento
Mi poder y mi razón


Sopra Scarlatti por María Espada y Forma Antiqva
SOPRA SCARLATTI: CANTATE A VOCE SOLA DI SOPRANO DI DOMENICO SCARLATTI
María Espada, soprano
Forma Antiqva
Director: Aarón Zapico

Ruth Verona, violonchelo
Enrike Solinís, archilaúd y guitarra española
Daniel Zapico, tiorba
Pablo Zapico, guitarra española
Aarón Zapico, clave


Domenico Scarlatti (1685-1759):
1. Di fille vendicarmi vorrei
2. Sonata K178 (transcripción para guitarra)
3. Preludio (improvisación de Aarón Zapico)
4. Non, non Fuggire o Nice
5. Preludio (improvisación de Ruth Verona)
6. Tu mi cheidi o mio ben
7. Sonata K175 (transcripción para guitarra)
8. Preludio (improvisación de Daniel Zapico)
9. Fille, già più non parlo
10. Sonata K32 (transcripción para guitarra)
11. Sonata del Códice Veneciano (Libro V nº25) (transcripción para guitarra)

12. Bis: Girolamo Frescobaldi (1583-1643): Se l'aura spira.
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ARSIS 4226 (Diverdi) [60'53'']
Grabación: Diciembre de 2007



Scarlatti: No, non fuggire o Nice. [11'35''] María Espada. Forma Antiqva. Aarón Zapico

Recitativo
No, non fuggire, o Nice, che se per te
infelice già mi resero amor, il cielo, il fato,
Idolo mio adorato, con piacerti vogl'io poi
che ti piace quello in amor, che più sospira,
e tace.

Aria
A te sol, Bella, dimando, dimmi o cara
almeno quando, em ritrosa, e meno altera
di me avrai qualche pietà. Se ti fe si amor
vezzosa, ti die un alma si amorosa, come
poi tanto severa, così meco a tua beltà.

Recitativo
Ma, oh Dio! forse chi sa se quan'io piu ti
svelo il mio gran foco, a te forse più
sembra, o nulla, o poco? Meglio dunque mi
fia col silenzio a te dir la pena mia. Si, si
tacerò per sempre, Idolo amato, così
contenti allora saranno amore, il cielo, Nice,
il fato.

Aria
Se parla il core, bell'Idol mio, colpa è
d'amore ma non son io, benchè mi senta
per te morir. Gia che si avara di tua
beltade, ti mostri o cara senza pietade.
Meglio è che t'ami come te brami, che parli
solo con i sospir.

[No, no huyas, oh Nice, que si por ti infeliz ya me hicieron el amor, el cielo, el destino, Ídolo mío adorado, gustándote yo quiero que luego te guste en el amor aquel que más suspira, y calla. // Sólo a ti, Bella, te pregunto: dime, querida, al menos cuando, menos reservada, y menos altiva, tendrás piedad de mí. Si el amor te hace tan afable, te da un alma tan amorosa, por qué luego tan severa se vuelve hacia mí tu belleza. // Mas, ¡oh, Dios!, ¿quién sabe si cuanto más yo muestre mi pasión por ti, más quizá te parezca poco o nada? Mejor entonces que con el silencio me hagas decir mi pena. Sí, sí, callaréa para siempre, Ídolo amado, así quedarán contentos el amor, el cielo, Nice, el destino. // Si habla el corazón, hermoso Ídolo mío, es culpa del amor, no soy yo, aunque me siento morir por ti. Eres tan celosa de tu belleza que te muestras, querida, sin piedad. Es mejor que te ame como tú deseas, que hable sólo con mis suspiros. Traducción de Beatrice Binotti]


Lasciatemi morire por HippocampusLASCIATEMI MORIRE
Hippocampus
Director: Alberto Martínez Molina

Rachel Elliott, soprano
Gonzala Martín Scherman, recitadora
Alberto Martínez Molina, clave


1. Giulio Caccini (c.1546-1618): Sfogava con le stelle [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
Girolamo Frescobaldi (1583-1643):
2. Toccata Seconda [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
3. Oscure selve [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
4. Claudio Monteverdi (1567-1643): Se i languidi miei sguardi [Libro VII de madrigales, Venecia, 1619]
Girolamo Frescobaldi:
5. Partite sopra Passacagli [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
6. Se l'Aura spira [Libro I di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
7. Partite sopra Ciaccona [Libro II di Toccate, Roma, 1627]
8. Giulio Caccini: Dolcissimo sospiro [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
Girolamo Frescobaldi:
9. Cosi mi disprezzate [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
10. Toccata Settima [Libro II di Arie per cantarsi, Florencia, 1630]
11. Giulio Caccini: Dovrò dunque morire [Le Nuove Musiche, Florencia, 1602]
12. Claudio Monteverdi: Lasciatemi morire (Lamento de Ariadna) [L'Arianna, Mantua, 1608 /Venecia, 1623] [+ Giulio Caccini: Amarilli, mia bella (como bis, sin referencia en el disco)]
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ARSIS 4206 (Diverdi) [60'58'']
Grabación: 2007?


Monteverdi: Lamento de Ariadna. [14'47''] (recitado en castellano + aria) Hippocampus. Alberto Martínez Molina.

Lasciatemi morire
E chi violete voi che mi comforte
in così dura sorte,
in così gran martire?
Lasciatemi morire

O Teseo, o Teseo mio,
Sì che mio ti vo'dir, che mio pur sei,
benché t'involi, ahi crudo! a gli occhi miei.
Volgiti, Teseo mio,
volgiti, Teseo, oh Dio!
volgiti indietro a rimirar colei
che lasciato ha per te la patria e il regno,
e in queste arene ancora,
cibo di fere dispietate e crude,
lascerà l'ossa ingude.
O Teseo, o Teseo mio,
se tu sapessi, oh Dio!
se to sapessi, ohimè! come s'affanna
la povera Arianna.
forse, forse pentito
rivolgeresti ancor la prora al lito.

Ma con l'aure serene
tu te ne vai felice, ed io qui piango;
a te prepara Atene
liete pompe superbe, ed io rimango
chibo di fere in solitarie arene;
te l'uno e l'altro tuo vecchio parente
stringeran lieti, ed io
più non vedrovvi, o madre, o padre mio

Dove, dove è la fede
che tanto mi giuravi?
Così ne l'alta sede
tu mi ripon de gli avi?
Son queste le corone
onde m'adorni il crine?
Questi gli scettri sono,
queste le gemme e gli ori:
lasciarmi in abbandono
a fera che mi strazi e mi divori?
Ah Teseo, ah Teseo mio,
lascerai tu morire,
in van piangendo, in van gridando aita,
la misera Arianna
che a te fidossi, e ti diè gloria e vita?

Ahi, che pur non risponde!
Ahi, che più d'aspe è sorde a'miei lamenti!
O nembi, o turbi, o venti,
sommergetelo voi dentr'a quell'onde!
Correte, orche e balene,
e de le membra immonde
empiete le voragini profonde!
Che parlo, ahi! che vaneggio?
Misera, ohimè! che chieggio?
O Teseo, o Teseo mio,
non son quell'io
che i feri detti sciolse;
parlò l'affanno mio, parlò il dolore;
parlò la lingua sì, ma non già 'l core.

Misera! ancor do loco
a la tradita speme, e non si spegne,
fra tanto scherno ancor, d'amore il foco?
Spegni to, Morte, omai le fiamme indegne.
O madre, o padre, o de l'antico regno
superbi alberghi, ov'ebbi d'or la cuna,
o servi, o fifi amici (ahi Fato indegno!),
mirate ove m'ha scorto empia fortuna!
Mirate di che dual m'han fatto erede
l'amor mio, la mia fede, e l'altrui inganno.
Così va chi troppo ama e troppo crede.
Ottavio Rinuccini

P. S. Empiezo pidiendo disculpas a Alberto Martínez Molina y Arsis, ya que por razones que se me escapan la portada y la ficha de su disco no aparecieron en el periódico, a pesar de que dejé claras instrucciones al respecto. Entiendo que pueda entrar una columna de publicidad, no haya otro sitio donde meterla y como consecuencia la reseña del libro pase de la columna de la derecha al faldón de abajo, pero no que no se le busque sitio a la portada y ficha del disco, que cabían de sobra. Tampoco soy responsable del destacado (el 'sumario' en jerga periodística).

Aclarado esto, añado algunas otras cosas: el Sopra Scarlatti de Forma Antiqva no está todavía disponible en la página web de Diverdi, así que ni siquiera sé si Arsis lo ha enviado ya para su ditribución. Sirva en cualquier caso esto como primicia de un disco extraordinario: María Espada está increíble; es imposible cantar con más claridad, más dominio sobre las agilidades, mejor gusto y más pasión. El añadido final de Frescobaldi es además una auténtica gema: nunca había escuchado esa piececita, absolutamente deliciosa, cantada con más dulzura y sensualidad. Olé. Vamos que casi vale la pena el disco por esos 2 minutitos. Insólito estupor arranca de forma en verdad insólita, con una jácara escrita (¿improvisada?) sobre el más famoso poema de Baltasar del Alcázar, el de las Tres cosas (la bella Inés, jamón y berenjenas con queso) y luego sigue por caminos poco transitados. Forma Antiqva se presenta aquí en formación notablemente voluminosa. Mariví Blasco está espléndida en el aria de Nebra que canta sola y el resto funciona a muy buen nivel. Xavier Sábata y Juan Sancho hacen lo que pueden con el poema de Baltasar del Alcázar (la métrica es la métrica y no todo suena igual de bien). Me hubiera gustado oír a Sancho cantar algo solo, pero no se puede tener todo.

Finalmente, muy original el disco de Hippocampus (pero, ¿y la fecha de grabación?), con una actriz recitando en castellano los textos cantados. Puede sorprender a estas alturas el empleo de un solo clave para acompañar la música del primer Barroco, pero cuando se consiguen con el instrumento tal cantidad de matices, de colores y de claroscuros no se echa de menos absolutamente nada. Voz muy adecuada para esta música la de Rachel Elliott (a la que conocía sólo de nombre, pero no había escuchado nunca), buena conocedora de los procedimientos ornamentales de la época y gran fraseadora (si no tienes eso, aquí estás perdido). El cacciniano archivo oculto que cierra el CD (hay que esperar unos minutos tras el final del Lamento de Ariadna) es también soberbio, aunque no entiendo por qué en la versión castellana del texto se ha traducido 'strale' por 'flecha' y no por 'puñal'; a nadie se le ocurriría coger una flecha para abrir el pecho de su amante, mucho más cómodo un puñal (aunque tampoco lo recomiendo del todo).