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martes, 30 de junio de 2009

Divas

La Diva. Arias para Cuzzoni por Kermes
LA DIVA. ARIAS FOR CUZZONI

Simone Kermes, soprano
Lautten Compagney Berlin (Birgit Schnurpfeil, concertino)
Director: Wolfgang Katschner

Georg Friedrich Haendel (1685-1759)
1. Scoglio d'immota fronte de Scipione HWV 20
2. V'adoro pupille de Giulio Cesare in Egitto HWV 17
3. Piangerò de Giulio Cesare in Egitto HWV 17
4. Se pietà di me non senti de Giulio Cesare in Egitto HWV 17
5. No, più soffrir non voglio de Alessandro HWV 21
6. Ombre piante de Rodelinda, regina de' Langobardi HWV 19 [versión primitiva]
7. Ahi perché, giusto ciel de Rodelinda, regina de' Langobardi HWV 19 [versión primitiva]
8. Or mi perdo di speranza de Siroè, re di Persia HWV 24
9. Mi lagnerò tacendo de Siroè, re di Persia HWV 24
10. Torrente cresciuto de Siroè, re di Persia HWV 24
11. Fonti amiche de Tolomeo, re d'Egitto HWV 25
12. Amante stravagante de Flavio, re de' Langobardi HWV 16
13. Morte vieni de Riccardo primo, re d'Inghilterra HWV 23
14. Io ti bacio de Admeto, re di Tessaglia HWV 22
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BERLIN CLASSICS 0016422BC (Gaudisc) [69'48'']
Grabación: Agosto de 2008

Confluencia de divas. De Cuzzoni ya hablé al comentar el disco de Lisa Saffer en la Haendel Edition de HM. Kermes ha aparecido alguna que otra vez en el blog, aunque este es el primero de sus recitales en solitario que traigo hasta aquí. Escuché a la soprano alemana un par de veces hace unos años en Santiago de Compostela, en el marco de la 1ª edición del Festival Via Stellae, primero en una interpretación de la Andromeda Liberata, obra colectiva con participación de Vivaldi, y después en un recital en solitario que se celebró en el pequeño Teatro Principal de la capital gallega. Acompañaba en los dos casos Marcon y su VBO. Me llamaron la atención entonces sus llamativos vestidos y sus poses de diva, más propios de otros repertorios, pero además, y ya en el terreno musical, me impresionaron muy vivamente sus brillantes coloraturas y su fuerza teatral sobre la escena. Llegaron luego las noticias de su enfermedad (un cáncer de mama, del que parece se ha restablecido completamente) y algunos de sus discos (como los dedicados a Vivaldi en Archiv), que me permitieron irme haciendo una imagen algo más nítida de su estilo interpretativo, que descansa básicamente en el exceso y la teatralidad. Lo reafirmo con este disco, en el que demuestra su intensidad en la expresión, que en algún momento puede llevarla incluso a la sobreinterpretación, especialmente en los da capo, cuyos ornamentos se escribe ella misma. La cantante no es, por otro lado, un prodigio de técnica ni de delicadeza en el fraseo. La voz no es demasiado grande (hay problemas en los graves), la línea no es siempre impoluta en afinación y el color no parece demasiado homogéneo. Pero los defectos quedan suplidos por el ímpetu, la vitalidad y el carácter que imprime a cada fragmento. En las arias de bravura ("Scoglio d’immota fronte" de Scipione o "No, più soffrir non voglio" de Alessandro, por ejemplo), todo se lo lleva por delante ese torbellino vibrante y arrasador; en las más tiernas (pienso en el "Piangerò" o en "Se pietà di me non senti" de Giulio Cesare), hay sentimiento y hondura, aunque falta un poco más de refinamiento, especialmente en las medias voces. Una voz imperfecta, pero todo un temperamento. No apto para todos los gustos.


Haendel: "Or mi perdo di speranza" de Siroè. [4'11''] Simone Kermes. Lautten Compagney. Katschner.

Or mi perdo di speranza
or la speme torna in vita,
spera, o core avrai pieta!
Si mi dice la costanza,
ch'al mio petto, e si gradita,
mà non so se cangera.

lunes, 29 de junio de 2009

Haendel en aluvión

Alan Curtis
La industria del disco clásico se está acostumbrando a funcionar por impulsos vinculados a las efemérides más populares, de modo que, aunque en 2009 no faltan precisamente las conmemoraciones musicales de todo tipo, son los 250 años de la muerte de Haendel los que más han pesado en las editoras fonográficas. Los discos con música del autor de El Mesías llegan en aluvión, y aunque esta página ha ido dando información puntual de esas novedades, hoy se abre como un escaparate para referenciar las más significativas de las aparecidas en los últimos meses.

Empezando con la ópera, hay que destacar las dos últimas entregas de Alan Curtis, que es sin duda uno de los más activos haendelianos de la última década. A punto de cumplir los 75 años, el maestro norteamericano parece decidido a dejar testimonio de la mayor parte del repertorio lírico del compositor. Primero en Virgin y ahora en Archiv, Curtis ha grabado en los últimos años al menos una docena de obras: Ezio y Alcina son las más recientes, dos títulos casi contrapuestos, aunque separados por sólo tres años, ya que Ezio se estrenó en 1732 y Alcina en 1735, pero si la primera es una de las óperas más desconocidas de Haendel (de hecho, esta de Curtis es la primera grabación realizada con criterios de época), la segunda es, junto a Giulio Cesare, la más popular de todo el catálogo del músico.

Director algo irregular, Curtis luce aquí a gran nivel merced al sostenido tono teatral que obtiene de Il Complesso Barocco, liderado por la gran Elizabeth Blumenstock, y por unos elencos que repiten algunos nombres (Sonia Prina, Karina Gauvin, Vito Priante) y que tienen en Joyce DiDonato y la navarra Maite Beaumont (Alcina) y en Ann Hallenberg (Ezio) a figuras consagradas del canto haendeliano. Sin abandonar el ámbito operístico, los recitales con arias del maestro de Halle no cesan, y en los últimos días han aparecido dos nuevos álbumes dignos de mención: uno, el que, con el título de La Diva ha publicado la soprano Simone Kermes en Berlin Classics, con una selección de arias escritas por Haendel para Francesca Cuzzoni, una de las grandes estrellas de sus temporadas operísticas de la década de 1720; otro, el del bajo Lorenzo Regazzo, publicado junto al Concerto Italiano de Rinaldo Alessandrini en Naïve y que incluye junto a arias de diversas óperas, la cantata Dalla guerra amorosa y un díptico recitativo-aria de Apollo e Dafne.

Sin abandonar la música vocal, hay que mencionar la importantísima labor que está haciendo Carus, sello radicado en Stuttgart y en España distribuido por Diverdi, que se ha centrado básicamente en el oratorio: a las publicaciones de Solomon, Israel en Egipto, Saul, Jephtha y Samson (también, fuera del ámbito oratorial, de las Nueve arias alemanas, de un cd de salmos e himnos o del Acis y Galatea), se unen ahora una nueva y brillantísima versión de El Mesías, que dirige Frieder Bernius a un elenco soberbio (que incluye a Carolyn Sampson, Daniel Taylor y Peter Harvey) y Alexander’s Feast y la Oda a Santa Cecilia en interpretación de otro gran maestro germano, Peter Neumann. La marca anuncia para el futuro más cercano la Pasión de Brockes, el Te Deum de Dettingen y una ópera poco habitual, Teseo.

Richard Egarr (© Marco Brogrevve)
En terreno instrumental, el panorama haendeliano, habitualmente algo confuso, empieza a aclararse: tras los excepcionales Concerti grossi Op.6 de Il Giardino Armonico, Ottavio Dantone y su Accademia Bizantina presentan, también en el sello L’Oiseau-Lyre, una versión penetrante e intensa de los Conciertos para órgano Op.4, que puede compararse con la grabación, algo más moderada en contrastes, que de esa misma colección hicieran hace cuatro años Matthew Halls y el conjunto Sonnerie de Monica Huggett para el peculiar sello británico Aviè, un trabajo que en estos días vuelve a ser distribuido en España por Gaudisc junto con otro para el mismo sello que la propia Huggett presentó en 2003: unas líricas y bellísimas Sonatas en trío de la Op.2. Pero en el campo de la sonata la gran publicación de los últimos meses es sin duda el doble cedé aparecido en Harmonia Mundi con las doce piezas de la Op.1 (incluyendo las dos versiones diferentes de las nos.10 y 12 y una versión conservada en manuscrito de la nº5), en unas interpretaciones por completo elocuentes y reveladoras, llenas de fantasía, color y pasión, de Richard Egarr desde el clave y unos estupendos solistas de la Academy of Ancient Music, el violinista Pavlo Beznosiuk, la flautista Rachel Brown y el oboísta Frank de Bruine.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 27 de junio de 2009]



lunes, 5 de enero de 2009

Purcell en el año H

Henry Purcell
No se han producido grandes sorpresas en el panorama de la fonografía clásica durante 2008. El cambio de modelo del negocio, con un lento pero progresivo incremento de las descargas a través de Internet frente al CD tradicional, propició que una de las grandes, Deutsche Grammophon, presentara a bombo y platillo su tienda cibernética, cuyo funcionamiento está respondiendo plenamente a las expectativas, según valoración de la propia compañía. Se confirma también la tendencia al crecimiento de los productos audiovisuales (fundamentalmente, ópera en DVD, todavía no en el nuevo formato blu-ray), mientras que la vuelta del LP parece que provoca menos entusiasmo en el clásico que en el jazz o en otras músicas.

Por lo que hace a la distribución española, la situación sigue decayendo, y en ello tiene mucho que ver la desaparición casi completa de los puntos de venta especializados. Entre las multinacionales, resiste con fuerza Universal (DG, Decca y sellos asociados), mientras que EMI (que incluye también, no se olvide, el catálogo de Virgin) se suma a la casi total invisibilización que ya sufrieron Warner, Sony o BMG en los años anteriores, con el resultado de que muchos de las marcas más prestigiosas del mercado quedan fuera del control directo del aficionado español. Mientras, los sellos de bajo coste (Naxos y, sobre todo, Brilliant) siguen siendo las grandes estrellas del mercado. Por suerte, Harmonia Mundi, y pese al drástico recorte de la producción local (Harmonia Mundi Ibèrica), se mantiene en forma extraordinaria, ofreciendo, además del propio, otros muchos sellos de gran valor (de Hyperion a Zig Zag); Diverdi no sólo no reduce su oferta, sino que ha incorporado marcas de fuste (como Raumklang) y se ha abierto al cine (Intermedio); y otras empresas, como Ferysa, Nuevos Medios, Galileo, Gaudisc o LR Music, mantienen su actividad de forma más que digna, permitiendo la circulación de multitud de marcas, muchas de ellas muy especializadas.

2009 se anuncia como el año de las dos H, Haendel y Haydn, de quienes se conmemora el 250 y el 200 aniversario de sus respectivas muertes, y de hecho, Harmonia Mundi ha presentado ya sendas ediciones dedicadas a estos dos grandes maestros del repertorio clásico. La producción de ópera haendeliana y de recitales vocales con su música continúa por otro lado imparable y habrá que esperar a ver si ocurre algo parecido con el legado haydniano, mucho más oculto. Pero en 2009 se celebran otras efemérides que, es de esperar, generarán actividad discográfica: por ejemplo, los 200 años del nacimiento de Mendelssohn, el centenario de la muerte de Albéniz, los cincuenta años de la desaparición del checo Bohuslav Martinu y, quizá la menos recordada en estos días de cambio de agenda, los 350 años del nacimiento del gran, inmenso Henry Purcell.

Teodor Currentzis dirige Dido y Eneas de Purcell
Es por ello con Purcell con quien empiezo el año, presentando una singular grabación del Dido y Eneas realizada en Siberia por un director griego con un coro y un conjunto instrumental adscritos a la Ópera de Novosibirsk y un equipo de solistas que dominan la alemana Simone Kermes, intensísima, vibrante Dido, y la británica Deborah York, cristalina Belinda, aunque el resto del desconocido elenco resulta también más que aceptable. La dirección de Teodor Currentzis, que usa la versión original de la obra, sin oboes añadidos, resulta un tanto efectista y tiene algunos notables desequilibrios, y Alpha ha dejado pasar incomprensibles errores de edición del audio (¡esa obertura!), pero quién sabe si este Purcell llegado de las heladas tierras del centro de Asia no anticipa un año repleto de golosos bienes discográficos. Amén.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 3 de enero de 2009]

Dido y Eneas de Teodor Currentzis en Alpha
Henry Purcell (1659-1695): DIDO & AENEAS
ópera en tres actos con libreto de Nahum Tate, a partir de su tragedia Brutus of Alba or The Enchanted Lovers y el Libro IV de La Eneida de Virgilio

Simone Kermes, soprano (Dido)
Deborah York, soprano (Belinda)
Dimitris Tiliakos, barítono (Eneas)
Margarita Mezentseva, soprano (Primera Mujer)
Sofia Fomina, soprano (Segunda Mujer)
Oleg Ryabets, contratenor (Hechicera)
Yana Mamonova, soprano (Bruja)
Elena Kondratova, soprano (Bruja)
Valeria Safonova, soprano (Espíritu)
Alexander Zverev, tenor (Marinero)
The New Siberian Singers
MusicAeterna (concertino: Inna Prokopieva)
Director: Teodor Currentzis
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ALPHA 140 (Diverdi) [63'45'']
Grabación: Abril de 2007



Purcell: "When I am laid in earth" de Dido y Eneas. [4'02''] Simone Kermes. MusicAeterna. Teodor Currentzis.