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sábado, 4 de julio de 2009

Tríos con alma

Seis sonatas en trío Op.2 de Haendel por Sonnerie en Aviè
Georg Friedrich Haendel (1686-1759): TRIO SONATAS OP.2

Sonnerie
Monica Huggett, violín I
Emilia Benjamin, violín II
Joseph Crouch, violonchelo
Matthew Halls, clave
Wilbert Hazelzet, traverso [en nº1]

1. Sonata Op.2 nº6 en sol menor HWV 391
2. Sonata Op.2 nº4 en fa mayor HWV 389
3. Sonata Op.2 nº5 en sol menor HWV 390
4. Sonata Op.2 nº1 en si menor HWV 386b
5. Sonata Op.2 nº2 en sol menor HWV 387
6. Sonata Op.2 nº3 en si bemol mayor HWV 388
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AVIÈ AV0033 (Gaudisc) [65'56'']
Grabación: Octubre de 2002


Sobre la Op.2 de Haendel pende el mismo tipo de problemática que describí brevemente respecto de la Op.1. De nuevo las seis obras son publicadas en los años 20 con la firma de Roger en una edición llena de errores, y otra vez Walsh las vuelve a publicar de forma oficial en los años 30 (la edición Roger era también suya, claro), aunque esta vez sin variaciones de consideración (aparte la corrección de errores). Sin embargo, numerosas versiones manuscritas de las obras (ninguna autógrafa) y una edición hecha en Francia en 1736 por Le Clerc le Cadet plantean serias dudas sobre muchos detalles de las piezas. Para empezar, la instrumentación: si bien Walsh publicó la obra con una alusión en la portada a que las obras podían interpretarse con traversos, oboes o violines (los instrumentos melódicos por excelencia del Londres de la época), la norma era hacerlo con violines (y así se aprecia claramente en las partes separadas), aunque la nº1 parece pensada para un traverso y un violín (de ahí la tonalidad de si menor, que se ajusta especialmente bien al traverso). Sin embargo, en los manuscritos esta Sonata figura en la tonalidad de do menor y destinada a dos violines, lo que afianza la idea de que independientemente de las indicaciones de las ediciones impresas, la tendencia general apuntaba al uso de violines.

Otro problema por resolver es el de la fecha de escritura, en cualquier caso muy anterior a la de su publicación. Las obras están obviamente inspiradas en las Sonatas en trío de Corelli, que Haendel debió de conocer incluso antes de salir de Alemania, pues la nº2 parece ser una obra muy temprana (Charles Jennens anotó en su ejemplar que Haendel la escribió con 14 años, aunque hoy suele retrasarse al menos dos o tres años). En las otras cinco obras hay motivos empleados por el compositor en obras compuestas durante su estancia en Cannons (1717-18), lo que ha hecho pensar que las obras pudieron ser escritas en aquella época.

Extraordinaria la interpretación de la Op.2 que ofrece aquí Monica Huggett (con el gran Wilbert Hazelzet al traverso en la Sonata nº1), intensa, detallista, poética, elegante, flexible, fluida, con chispa, con relieve, honda, elocuente. Como si los violines te hablaran...


Haendel: Sonata Op.2 nº1 (Andante - Allegro ma non troppo - Largo - Allegro) [11'29''] Sonnerie

miércoles, 1 de julio de 2009

Elegante virtuosismo

Los Conciertos de la Op.4 de Haendel por Halls y Huggett
Georg Friedrich HaendeL: ORGAN CONCERTOS OP.4

Matthew Halls, órgano
Sonnerie
Directora: Monica Huggett

Monica Huggett, violín I
Emilia Benjamin, violín II
Katherine McGillivray, viola
Joseph Crouch, violonchelo
Peter McCarthy, contrabajo de 3 cuerdas
Mathhew Wadsworth, tiorba
Molly Marsh, oboe I [en HWV 289 y HWV 292]
Hannah McLaughlin, oboe II [en HWV 289 y HWV 292]
Sarah Moffat y Claire Duff, violines [en HWV 291]


1. Concierto nº4 en fa mayor HWV 292
2. Concierto nº2 en si bemol mayor HWV 290
3. Concierto nº3 en sol menor HWV 291
4. Concierto nº6 en si bemol mayor HWV 294
5. Concierto nº5 en fa mayor HWV 293
6. Concierto nº1 en sol menor HWV 289
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AVIÈ AV 2055 (Gaudisc) [72'27'']
Grabación: Julio de 2003


Monica Huggett usó una plantilla minimalista para su grabación de la Op.4, añadiendo los oboes sólo en HWV 289 y HWV 292 y dos violines de ripieno en HWV 291. La interpretación es hermosísima, de frases muy articuladas y texturas limpias y claras, acaso sin la fuerza ni el vigor en los contrastes de la Accademia Bizantina, pero el resultado es de un lirismo encantador, a la vez ágil, directo y elegante, adaptado de forma admirable al virtuosismo de un solista al que tampoco falta imaginación en cadencias y repeticiones.


Haendel: Concierto Op.4 nº5 (Larghetto - Allegro - Alla Siciliana - Presto). [8'10''] Matthew Halls. Sonnerie. Monica Huggett

lunes, 29 de junio de 2009

Haendel en aluvión

Alan Curtis
La industria del disco clásico se está acostumbrando a funcionar por impulsos vinculados a las efemérides más populares, de modo que, aunque en 2009 no faltan precisamente las conmemoraciones musicales de todo tipo, son los 250 años de la muerte de Haendel los que más han pesado en las editoras fonográficas. Los discos con música del autor de El Mesías llegan en aluvión, y aunque esta página ha ido dando información puntual de esas novedades, hoy se abre como un escaparate para referenciar las más significativas de las aparecidas en los últimos meses.

Empezando con la ópera, hay que destacar las dos últimas entregas de Alan Curtis, que es sin duda uno de los más activos haendelianos de la última década. A punto de cumplir los 75 años, el maestro norteamericano parece decidido a dejar testimonio de la mayor parte del repertorio lírico del compositor. Primero en Virgin y ahora en Archiv, Curtis ha grabado en los últimos años al menos una docena de obras: Ezio y Alcina son las más recientes, dos títulos casi contrapuestos, aunque separados por sólo tres años, ya que Ezio se estrenó en 1732 y Alcina en 1735, pero si la primera es una de las óperas más desconocidas de Haendel (de hecho, esta de Curtis es la primera grabación realizada con criterios de época), la segunda es, junto a Giulio Cesare, la más popular de todo el catálogo del músico.

Director algo irregular, Curtis luce aquí a gran nivel merced al sostenido tono teatral que obtiene de Il Complesso Barocco, liderado por la gran Elizabeth Blumenstock, y por unos elencos que repiten algunos nombres (Sonia Prina, Karina Gauvin, Vito Priante) y que tienen en Joyce DiDonato y la navarra Maite Beaumont (Alcina) y en Ann Hallenberg (Ezio) a figuras consagradas del canto haendeliano. Sin abandonar el ámbito operístico, los recitales con arias del maestro de Halle no cesan, y en los últimos días han aparecido dos nuevos álbumes dignos de mención: uno, el que, con el título de La Diva ha publicado la soprano Simone Kermes en Berlin Classics, con una selección de arias escritas por Haendel para Francesca Cuzzoni, una de las grandes estrellas de sus temporadas operísticas de la década de 1720; otro, el del bajo Lorenzo Regazzo, publicado junto al Concerto Italiano de Rinaldo Alessandrini en Naïve y que incluye junto a arias de diversas óperas, la cantata Dalla guerra amorosa y un díptico recitativo-aria de Apollo e Dafne.

Sin abandonar la música vocal, hay que mencionar la importantísima labor que está haciendo Carus, sello radicado en Stuttgart y en España distribuido por Diverdi, que se ha centrado básicamente en el oratorio: a las publicaciones de Solomon, Israel en Egipto, Saul, Jephtha y Samson (también, fuera del ámbito oratorial, de las Nueve arias alemanas, de un cd de salmos e himnos o del Acis y Galatea), se unen ahora una nueva y brillantísima versión de El Mesías, que dirige Frieder Bernius a un elenco soberbio (que incluye a Carolyn Sampson, Daniel Taylor y Peter Harvey) y Alexander’s Feast y la Oda a Santa Cecilia en interpretación de otro gran maestro germano, Peter Neumann. La marca anuncia para el futuro más cercano la Pasión de Brockes, el Te Deum de Dettingen y una ópera poco habitual, Teseo.

Richard Egarr (© Marco Brogrevve)
En terreno instrumental, el panorama haendeliano, habitualmente algo confuso, empieza a aclararse: tras los excepcionales Concerti grossi Op.6 de Il Giardino Armonico, Ottavio Dantone y su Accademia Bizantina presentan, también en el sello L’Oiseau-Lyre, una versión penetrante e intensa de los Conciertos para órgano Op.4, que puede compararse con la grabación, algo más moderada en contrastes, que de esa misma colección hicieran hace cuatro años Matthew Halls y el conjunto Sonnerie de Monica Huggett para el peculiar sello británico Aviè, un trabajo que en estos días vuelve a ser distribuido en España por Gaudisc junto con otro para el mismo sello que la propia Huggett presentó en 2003: unas líricas y bellísimas Sonatas en trío de la Op.2. Pero en el campo de la sonata la gran publicación de los últimos meses es sin duda el doble cedé aparecido en Harmonia Mundi con las doce piezas de la Op.1 (incluyendo las dos versiones diferentes de las nos.10 y 12 y una versión conservada en manuscrito de la nº5), en unas interpretaciones por completo elocuentes y reveladoras, llenas de fantasía, color y pasión, de Richard Egarr desde el clave y unos estupendos solistas de la Academy of Ancient Music, el violinista Pavlo Beznosiuk, la flautista Rachel Brown y el oboísta Frank de Bruine.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 27 de junio de 2009]