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miércoles, 29 de julio de 2009

Conciertos con oboe

Conciertos para oboe de Albinoni por Dombrecht e Il Fondamento en Fuga Libera
Tomaso Albinoni (1671-1751): CONCERTI CON OBOE

Paul Dombrecht, oboe
Il Fondamento
Director: Paul Dombrecht

Dirk Vandaele, Marianne Herssens y Marieen Vandaele, violines I
Bernadette Bracke, Johan Van Aken y Nooi Strynckx, violines II
Marc Claes y Hans De Volder, violas
Jan Bontinck y Thomas Luks, violonchelos
Hendrik Jan Wolfert, contrabajo
Philippe Malfeyt, laúd y guitarra
Guy Penson, órgano y clave


1. Concierto para oboe, cuerdas y continuo en si bemol mayor Op.7 nº3
2. Concierto para oboe, cuerdas y continuo en re mayor Op.7 nº6
3. Concierto para oboe, cuerdas y continuo en fa mayor Op.7 nº9
4. Concierto para oboe, cuerdas y continuo en do mayor Op.7 nº12
5. Concierto para oboe, cuerdas y continuo a 5 en re menor Op.9 nº2
6. Concierto para oboe, cuerdas y continuo a 5 en do mayor Op.9 nº5
7. Concierto para oboe, cuerdas y continuo a 5 en sol menor Op.9 nº8
8. Concierto para oboe, cuerdas y continuo a 5 en si bemol mayor Op.9 nº11
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FUGA LIBERA FUG554 (Diverdi) [66'10'']
Grabación: Octubre de 2008


El veterano Paul Dombrecht toca aquí los ocho Conciertos para oboe ("con oboe", Michael Talbot dixit) incluidos en las Opp.7 y 9 de Albinoni, y lo hace en interpretaciones equilibradas entre lo desenfadado, ágil, liviano y lo sensual, sinuoso, lírico, acaso con más peso de lo primero, entre el brillo de los violines y la carnosidad pastosa de la cuerda grave. Tempi rápidos (como demuestra el celebérrimo Adagio del Op.9 nº2), pero sin estridencias.


Albinoni: Concierto con oboe Op.9 nº2. [10'30''] Il Fondamento. Paul Dombrecht

lunes, 15 de junio de 2009

Onofri hace vibrar a los barrocos

Enrico Onofri
ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA

Cierre de Temporada del Ciclo Cajasol. Solistas: Molly Marsh, oboe; Enrico Onofri, violín. Director: Enrico Onofri. Programa: Obras de Castello, Legrenzi, Albinoni, Vivaldi y Geminiani. Lugar: Sala Joaquín Turina del Centro Cultural Cajasol. Fecha: Domingo 14 de junio. Aforo: Lleno.

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EL MAGO ONOFRI HACE VIBRAR A LOS BARROCOS

Vino a los pueblos de Sevilla hará sus buenos quince años en el fugaz pero soberbio Ciclo de la Diputación, y luego estuvo en la capital, precisamente en la misma sala que ayer, siempre junto a Il Giardino Armonico, el célebre conjunto milanés que actualmente reside en Valladolid. Pues bien, Enrico Onofri, porque de él lógicamente hablo, ha vuelto, en esta ocasión para dirigir a la OBS y convertir su concierto de cierre de temporada en un acontecimiento que si no tiene efecto en el futuro de la orquesta será sólo por la desidia o la incompetencia de nuestros gestores culturales.

Onofri es, sin más, uno de los más grandes violinistas barrocos de nuestro tiempo, y a sus virtudes como solista (sonido carnoso, lleno, elocuente, arrebatadoramente lírico, torrencialmente dramático, elegante, preciso, imaginativo y delicadísimo en la ornamentación...) unió anoche su capacidad como director para moldear el sonido de un conjunto de la experiencia contrastada de la Barroca de Sevilla, a la que hizo sonar con una profundidad y una robustez que no supuso merma alguna de finura, refinamiento o nitidez.

Trabajando muy especialmente sobre el fraseo, sobre la técnica de arco, sobre el gesto, el gran violinista italiano se presentó como un auténtico escultor del sonido, que matizó casi compás a compás, alternando tensión y distensión gracias a una planificación de dinámicas y tempi de una flexibilidad y una teatralidad fascinantes, como pudo comprobarse por ejemplo en el acompañamiento al movimiento lento del famoso Concierto de oboe Op.9 nº2 de Albinoni, absolutamente lleno de detalles y de claroscuros, o en La Follia de Geminiani, con un juego puramente dramático entre concertino y ripieno. Finísima Molly Marsh como solista de oboe, y aguantando el envite del maestro, que no es poco mérito, Pedro Gandía y Mercedes Ruiz en la obra de Geminiani. Experiencia a repetir.

[Publicado en Diario de Sevilla el lunes 15 de junio de 2009]

viernes, 27 de junio de 2008

En la Venecia del belcanto barroco

Viaje a Venecia de Los Virtuosos de las Musas
VIAGGIO A VENEZIA
I Virtuosi delle Muse
Director: Stefano Molardi

Jonathan Guyonnet, concertino
Giacomo Trevisani, Giorgia Simbula e Isabella Bison, violines I
Jean Marc Haddad, Barbara Testori y Chiara Zanisi, violines II
Luca Moretti, viola contralto
Krishna Nagaraja, viola tenor
Marco Testori, violonchelo
Maria De Martini, fagot
Ludovic Coutineau, violone
Francesco Pedrini, órgano
Stefano Molardi, clave


Georg Friedrich Haendel (1685-1759):
1. Sinfonia HWV 338 (en realidad HWV 339) en si bemol mayor

2. Aria (Hornpipe) HWV 355 en do menor
3. Fragmentos de la Suite HWV 354 en si bemol mayor:
I. Menuet
II. Sarbande
III. Gavotte

Tommaso Albinoni (1671-1750):
4. Sinfonia en sol menor

5. Concierto V Op.4 nº5 en sol mayor
6. Nicola Porpora (1686-1768): Concierto a 5 en mi menor (de las Sinfonie da camera a tre istrumenti Op.II)
7. Antonio Caldara (1670-1736): Introducción de la Passione di Gesù Cristo Signor Nostro
8. Benedetto Marcello (1686-1739): Sinfonia en sol mayor (de Il Pianto e il riso delle Quattro Stagioni)
9. Francesco Gasparini (1661-1727): Obertura de L'Oracolo del Fato
10. Johann Adolph Hasse (1699-1783): Obertura de Cleofide
11. Nicola Porpora: Concierto I en sol mayor (de las Sinfonie da camera a tre istrumenti Op.II)
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DIVOX Antiqua CDX-70602 (Gaudisc) [71'15'']
Grabación: Abril de 2006


Pequeñas obras instrumentales de la juventud de Haendel, un par de conciertos de Porpora, sinfonías y oberturas varias de Caldara, Marcello, Gasparini y Hasse y una sinfonía y un concierto de Albinoni conforman este sugerente viaje por la Venecia de principios del siglo XVIII, en pleno apogeo del belcantismo operístico, que termina por impregnar también la música instrumental. En su segunda grabación para el sello Divox, los Virtuosos de las Musas de Stefano Molardi ofrecen versiones luminosas, en general más intensas y contrastadas que refinadas y afectuosas.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 21 de junio de 2008]


Porpora: Affetuoso, primer movimiento del Concierto V en mi menor. [2'12'']. I Virtuosi delle Muse. Stefano Molardi.

miércoles, 25 de junio de 2008

Improvisando desde mi salón

Gabriela Montero Baroque
BAROQUE
Gabriela Montero, piano

1. Canarios (Sanz)
2. Autum (Vivaldi)
3. Canon (Pachelbel)
4. Sarabande (Haendel)
5. Baroque and me (Montero)
6. Hallelujah (Haendel)
7. Adagio (Albinoni)
8. Largo (Haendel)
9. Prelude (Bach)
10. Winter (Vivaldi)
11. Hornpipe (Haendel)
12. Sonata (Scarlatti)
13. Spring (Vivaldi)
14. Summer and Winter (Vivaldi)
15. Continuum (Montero)
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EMI 5 14838 2 [52'41''] (en iTunes se incluyen un par de temas más)
Grabación: Octubre de 2007


Gabriela Montero (Caracas, 1970) es una de las más singulares pianistas de nuestros días, y una de las pocas que se atreve con el arte de la improvisación en un escenario partiendo de los motivos sugeridos espontáneamente por los espectadores. En este disco la venezolana se dedica a improvisar a partir de conocidos temas barrocos (el Canon de Pachelbel, el Aleluya de Haendel, el Verano de Vivaldi y cosas así) consiguiendo resultados a menudo sorprendentes, más cercanos en cualquier caso a la música ligera o de divertimento que al universo del jazz.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 21 de junio de 2008]


Gabriela Montero improvisa sobre los Canarios de Gaspar Sanz [1'40'']

P.S. La vida y la carrera artística de esta venezolana no han sido nada convencionales. Cuenta que aprendió a improvisar, variando las canciones que escuchaba a su madre, sobre un piano de juguete de dos octavas antes de cumplir los tres años, día (el de su tercer aniversario) que aprovechó para ofrecer a la familia un recital con sus improvisaciones. A los 5 se presentó en público. A los 8 dio un concierto con la Orquesta Simón Bolívar y ganó una beca para estudiar en Miami con una profesora que le hizo odiar la música. Con 18 años volvió a Caracas y dejó de tocar durante dos años. Como no tenía nada que hacer, se casó. A los 20, recuperó la pasión por la música y pidió una beca a la Royal Academy de Londres, donde la admitieron. Dejó atrás al marido venezolano y se instaló en Europa. Volvió a casarse, con un abogado inglés, del que tuvo una hija. En 1995 ganó el tercer premio en el Concurso Chopin de Varsovia, pero algo volvió a no funcionar. Dejó atrás a otro marido para volver a Miami y luego a Caracas. Empezó a estudiar psicología. Se marchó a Montréal, donde estuvo tres años, enamorada de un canadiense. Luego se fue a Amsterdam siguiendo a un cantante holandés. Volvió a Caracas. En 2001 Martha Argerich la escuchó improvisar y quedó impresionada. Todo cambió en su vida. Argerich la proclamó enseguida como el gran talento pianístico del momento y la animó a desarrollar su faceta improvisatoria. Desde entonces su nombre se ha hecho familiar en todos los círculos musicales del mundo. Gabriela improvisa sobre la escena, improvisa desde el salón de su casa (ahora la opción está desactivada, pero hasta hace poco en su página web se permitía a los visitantes sugerir motivos sobre los que Gabriela improvisaba un día a la semana en sesiones que eran transmitidas por vídeo a través de la red) y se ha convertido en una de las grandes estrellas de la EMI. Su disco Bach & Beyond fue un éxito de ventas, que ha intentado repetir con este Baroque.

Tenía el disco desde hace tiempo, pero su primera audición me decepcionó, acaso porque esperaba algo más hondo, más vinculado al universo del jazz (hay algunas piezas que sí están más cercanas a este mundo, como el Prelude, sobre Bach, o la Sonata scarlattiana). Sin embargo, luego escuché Rhapsody, su disco con el violonchelista Gautier Capuçon en Virgin, que me dejó embobado, y empecé a cruzarme su figura en páginas de Internet y revistas (Norman Lebrecht le dedicó su página en el Scherzo de abril, de donde he sacado la mayor parte de los datos biográficos). Así que le di una segunda oportunidad al CD, y aunque sigue sin apasionarme, creo que merece ser conocido, y decidí reseñarlo en una página dedicada en exclusiva al barroco. Es por supuesto un disco para oyentes sin prejuicios. Estoy seguro de que los hipersupercalifragilísticobarrocoautentigérrimos lo despreciarán sin ni siquiera sacarlo del plástico. ¡Un pianista tocando música de Bach y hasta de Gaspar Sanz, agggggggg, qué ajjjjjjjco! En fin, allá ellos.