Mostrando entradas con la etiqueta camarero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta camarero. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de enero de 2010

Instrucciones

Obras de cámara y para danza de César Camarero
CÉSAR CAMARERO - OBRAS DE CÁMARA Y MÚSICA PARA DANZA

Solistas del Plural Ensemble
Ana María Alonso, viola (en 1)
Margarita Sikoeva, violín (en 2)
David Apellániz, violonchelo (en 2 y 4)
Alberto Rosado, piano (en 2, 3 y 4)
Beatriz de Agapito Agud y Daniel Martínez Roura, manipuladores del piano (en 4)


Academia de Música Contemporánea de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) (en 5)
Compañía Nacional de Danza 2 (en DVD)
Director: Fabián Panisello

César Camarero (1962)

CD

1. Inversión, para viola (2008)
2. Pulsión, para violín, violonchelo y piano (2007)
3. Música para inducir al sueño, para piano (2005)
4. Nostalgia de un paisaje futuro, para clarinete, violonchelo y piano con manipuladores de armónicos (2004)
5. Instrucciones para dejarse caer al otro lado del vacío, para orquesta de cámara (2006)

DVD

Instrucciones para dejarse caer al otro lado del vacío, música para danza (2006)
----------
CD + DVD VERSO VRS 2081 (Diverdi) [59'45'' - 34']
Grabación: Septiembre de 2006, Junio de 2008 y Septiembre de 2009


Este nuevo disco dedicado a la música de cámara de César Camarero incluye una de sus obras más ambiciosas, Instrucciones para dejarse caer al otro lado del vacío, pieza coreográfica de casi 34’ de duración concebida, en colaboración con el bailarín Chevi Muraday, para el Festival de Música Contemporánea de Alicante, que se ofrece doblemente, en CD y en DVD, con el espectáculo tal y como lo presentaron en septiembre de 2006 la Compañía Nacional de Danza 2 y la Academia de Música Contemporánea de la JONDE dirigida por Fabián Panisello. La realización coreográfica, sin referentes dramáticos ni argumentales, es visualmente muy atractiva, y la música, que nace pegada a ella de manera excepcional, no pierde ni un ápice en la escucha independiente, reflejando a la perfección el mundo estético de Camarero, hecho de veladas sugerencias, de una sencillez que debe entenderse como la ausencia absoluta de énfasis, lo que no impide las insistentes miradas sobre un mismo material desde perspectivas diferentes, una especie de cubismo que se alimenta también del tratamiento refinadísimo de la textura y del valor de cada sonido en sí mismo. Inmersión (2008) para viola sola, pura introspección del instrumento, Música para inducir al sueño (2005), deliciosa nana pianística, y dos tríos, el soberbio Nostalgia de un paisaje futuro (2004), para clarinete, cello y piano, y el mucho más físico e intenso Pulsión (2007), completan un álbum para gourmets de lo moderno.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 16 de enero de 2010]



Wikio

sábado, 14 de noviembre de 2009

España al aire (4)

Obras de César Camarero por Taller Sonoro en Anemos
CÉSAR CAMARERO - 34 MANERAS DE MIRAR UN VASO DE AGUA

Taller Sonoro

Jesús Sánchez, flauta
Camilo Irizo, clarinete
Guillermo Martínez, saxofón
Ignacio Torner, piano
Baldomero Lloréns, percusión
Xavier Gil, violín
María del Carmen Coronado, violonchelo


César Camarero (1962)

1. 34 maneras de mirar un vaso de agua, para saxofón, percusión y piano (2006),
2. Monólogo 1, para piano (2003)
3. Mosaico 1, para flauta y violín (1990-1992)
4. Siete imágenes de Saturno, para flauta, clarinete, percusión, piano, violín y violonchelo (2000)
5. Reverso 2, para flauta, clarinete, percusión, piano, violín y violonchelo (2001)
6. Monólogo 2, para piano (2005)
7. Trayecto líquido, para clarinete, saxofón y violonchelo (1998-2007)
8. Nostalgia de un paisaje futuro, para clarinete, violonchelo y piano (con dos manipuladores de armónicos) (2004)
9. A cada momento, para flauta, clarinete, saxofón, percusión, piano, violín y violonchelo (2008)
----------
ANEMOS C33003 (Diverdi) [67'17'']
Grabación: Septiembre de 2008


Me resulta difícil escribir sobre los músicos a los que conozco personalmente, pero tratándose de César Camarero la dificultad es para mí doble, porque sé bien de sus ideas acerca de lo que debe ser dicho sobre la música: nada. Lo recoge Germán Gan en la cita con la que abre su artículo sobre el compositor en este disco: "La verdad es que no creo mucho en que el arte se pueda explicar, ya que tampoco creo que se pueda entender, así que toda justificación en ese sentido me parece superflua. El arte es más bien una especie de necesidad, como respirar o amar". Obviamente, no estoy de acuerdo con esta visión restrictiva sobre el poder del lenguaje para indagar y profundizar, aun a través de metáforas (pero es que el ser humano es un animal metafórico), en la esencia de la obra artística, pero no es ahora momento de discutirlo. Basta con dejar constancia de que Camarero detesta las notas de programa o las conferencias introductorias a los conciertos. A cambio, en algunos de los suyos propone la lectura de textos que, desde su punto de vista, predisponen a la escucha de las obras. Cada vez que tengo que hacer una reseña en la que se interpreta alguna obra de Camarero escribo invariablemente sobre ella, sin ningún complejo; de la misma forma, cada vez que me encuentro con César, hablamos invariablemente de otra cosa. Salvo una vez en que me dijo: "Me gustó eso que escribiste, esa idea de que mi obra ha comenzado en realidad antes de que empiece a sonar".

Y es que con casi cada pieza de Camarero me parece experimentar esa extraña sensación de estar asistiendo a la representación de algo (un ritual, acaso) que ha debido empezar antes de que yo llegara y que continúa después de que aparentemente termine, como si el compositor se hubiera limitado a tomar un trozo del natural para ofrecerlo a la contemplación del público. Es un poco como la antigua idea de Mahler: "Mi música es un sonido de la naturaleza" embutida en un mundo en el que la direccionalidad y la jerarquía de los sonidos ha desaparecido, sustituida por la sugerencia, la sorpresa y el valor de cada sonido en sí y por sí mismo. Acaso sólo con algunas obras de Cage, Feldman o Sciarrino experimento algo parecido. El carácter feldmaniano de buena parte de la producción de Camarero se ha destacado muchas veces (hay aquí excepciones: Monólogo I, Trayecto líquido y A cada momento no me parecen, por ejemplo, nada feldmanianas), ese discurso de la levedad, del estatismo y de la repetición, de la aparente simplicidad que esconde todo un universo de tensiones que nunca se resuelven (como si Hitchcock se olvidara de esclarecer sus poderosos enigmas cinematográficos). Es la música de Camarero una propuesta que interroga más que afirma, que sugiere pero no guía, que propone sin forzar la respuesta del oyente.

Un mundo de evocaciones, insinuaciones y sugerencias que ha entendido muy bien el conjunto sevillano Taller Sonoro, con el que Camarero trabaja muy estrechamente desde hace un lustro. Me parece que este disco da la justa medida de compositor e intérpretes: del primero porque las nueve obras que el CD recoge son una buena muestra de su trabajo camerístico, con especial énfasis sobre los años más recientes de su actividad; de los segundos, porque además de la excelencia técnica y musical que se les supone, demuestran aquí un compromiso con esta música que va más allá de la mera competencia requerida para poner sonido a un lenguaje mucho más complejo de lo que pueda parecer en apariencia.


Camarero: A cada momento. [10'28''] Taller Sonoro

A cada momento está construida en cuatro secciones que se interpretan sin solución de continuidad como evocaciones de otros tantos haikus de Taneda Santôka. Son los siguientes:

1.
¿Qué pretendo encontrar
internándome en el viento?

2.
Oscureciéndose la montaña
escucho la voz de la montaña.

3.
Hay Buda
en el no cesar
del sonido del agua.

4.
El puente no cruzaré
nunca más
un viento largo como la eternidad.

1 - 2 - 3

Wikio

lunes, 12 de octubre de 2009

España al aire (1)

César Camarero (segundo por la izquierda) con Taller Sonoro
Hace justo un año, coincidiendo también con la proximidad de la fiesta nacional del 12 de octubre, me felicitaba por el inicio en el prestigioso sello austriaco Kairos de una serie dedicada a los compositores españoles actuales [fue por la otra fiesta nacional, la del día de la Constitución]. La aparición en estos días de Anemos, la iniciativa conjunta con la que Glossa y Diverdi se impusieron en el concurso convocado por el INAEM para la creación de un sello que tuviera el compromiso de difundir la música contemporánea de nuestro país por todo el mundo, merece repetir los parabienes de entonces. Si durante mucho tiempo la falta de una industria fonográfica consolidada limitó la difusión de la música española, en los últimos años la situación ha mejorado notablemente. Gracias al apoyo de instituciones financieras (detrás de la colección de Kairos está Caja Madrid, igual que el BBVA sostiene proyectos similares en Verso y Neos) y a los esfuerzos de algunas administraciones autonómicas (Almaviva en Andalucía, el IVAM en Valencia), de la SGAE (sello Autor) o de promotores privados (como el de Columna Música, volcado con los creadores catalanes), los compositores e intérpretes españoles empiezan a disponer de alternativas interesantes para la promoción de sus trabajos.

Gramma de Sánchez Verdú en su estreno
Anemos se presenta con seis discos dedicados a otros tantos grandes maestros, de los cuales el andaluz Francisco Guerrero es el único ya fallecido. El Grupo Instrumental de Valencia dirigido por Joan Cerveró deja versiones afiladas e intensísimas de piezas camerísticas bien conocidas del músico (Concierto de cámara, Delta Cephei, Ars Combinatoria, Anemos C) y otras muy poco frecuentadas, como la sorprendente Vâda, con dos sopranos, o Hyades, que recurre a la electrónica. También se centra en la música de cámara el CD dedicado a César Camarero, nueve piezas tocadas por el estilo leve y refinadísimo de su autor, que tocan con precisión y pasión los sevillanos de Taller Sonoro. De Jesús Rueda se ofrece una serie de cinco piezas para percusión que interpreta el conjunto Drumming, que dirige Miquel Bernat. Admirable resulta también el trabajo que el Cuarteto Arditti brinda de un primer volumen de cuartetos de Cristóbal Halffter. Las singulares experiencias de Mauricio Sotelo en torno al mundo del flamenco quedan bien atrapadas en un disco variadísimo, que cuenta con la participación del cantaor Arcángel, el flautista Roberto Fabbriciani, el contrabajista Steffano Scodanibbio y el Ensemble Residencias. Finalmente, salto al mundo de la música teatral con José María Sánchez Verdú, cuya Gramma, estrenada en Múnich en 2006, es una de sus creaciones más conocidas y exitosas en Europa, aunque siga inédita en España. Mención especial a los originales diseños de Valentín Iglesias, que dan a la colección un atractivo aspecto visual. Globalmente considerado, Anemos es un soplo de aire fresco para la música española, una nueva oportunidad de abrir puertas y salir al mundo. O como dijo el poeta: “A la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo”.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 10 de octubre de 2009]

Francisco Guerrero por Joan cerveró
César Camarero por Taller Sonoro
Jesús Rueda por Drumming
Cristóbal Halffter por el Cuarteto Arditti
Mauricio Sotelo por el Ensemble Residencias
Gramma de Sánchez Verdú por Rüdiger Bohn