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viernes, 24 de abril de 2009

El mejor Haydn

Howard Griffiths
SINFÓNICA DE SEVILLA

14º Programa de abono de la Temporada 2007-08. Solistas: Víctor y Luis del Valle, pianos. Director: Howard Griffiths. Programa: Moz-Art à la Haydn de Schnittke; Concierto para dos pianos en mi bemol mayor KV 365 (361a) de Mozart; Sinfonía nº104 en re mayor de Haydn. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 23 de abril. Aforo: Dos tercios.

* * * *

DE UNA BROMA DE SCHNITTKE AL MEJOR HAYDN

Por una vez conviene empezar por la segunda parte. Sorprendió el hecho de que para afrontar la Sinfonía nº104 de Haydn, Howard Griffiths duplicara casi el contingente de cuerda (12/10/8/6/4) que había utilizado para el Concierto de Mozart. La ROSS es un conjunto que no tiene una extensa ni especialmente lucida experiencia con la música del Clasicismo y esa densidad orquestal parecía un riesgo innecesario.

Pero fue empezar la obra y todas las dudas fueron despejadas. Griffiths llegó a Sevilla con fama de ser un hábil intérprete del Clasicismo, que ha abordado a menudo con conjuntos de instrumentos de época, y su reputación se demostró desde el mismísimo arranque: la orquesta tocó casi sin vibrato, con articulaciones muy marcadas, un empaste excepcional, incluidas trompas y trompetas, tempi vivaces y de gran coherencia interna, acentos y ataques punzantes, transparencia y nitidez soberbias y un contrastado tratamiento de las dinámicas, lo que dio por resultado el Haydn teatral, luminoso y chispeante que es hoy ya habitual en las mejores orquestas y salas del mundo. Acaso sólo cabe achacarle al maestro británico que las maderas sufrieran el excesivo peso de la cuerda y, salvo un pasaje por completo deslumbrante en el Andante, quedaron en un discreto segundo plano. No obsta para la calificación que me merece la interpretación: el mejor Haydn con diferencia que nunca le he escuchado a la orquesta.

Todo resultó más sorprendente si se tiene en cuenta que en el Mozart de la primera parte, el acompañamiento resultó bastante plano y poco articulado, como si Griffiths hubiera hecho descansar toda la responsabilidad de la obra en el dúo de hermanos malagueños Víctor y Luis del Valle, que mostraron musicalidad, refinamiento y buen conocimiento del estilo. Al principio, hubo espacio para la risa con la inteligente bufonada de Schnittke.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 24 de abril de 2009]

viernes, 16 de enero de 2009

La muerte y la viola

Shostakovich y Schnittke por Antoine Tamestit
SHOSTAKOVICH / SCHNITTKE
Antoine Tamestit, viola
Markus Hadulla, piano
Orquesta Filarmónica de Varsovia
Director: Dimitri Kitajenko

1. Alfred Schnittke (1934-1998): Concierto para viola y orquesta
2. Dimitri Shostakovich (1906-1975): Sonata para viola y piano Op.147
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AMBROISIE AM 168 (Diverdi) [65'26'']
Grabaciones: Octubre de 2007 (Schnittke) y Enero de 2008


Una semana justa después de terminar su Concierto para viola (1985), Alfred Schnittke sufrió el primero de los ataques cardíacos que mermarían su capacidad física los últimos 13 años de su vida; la Sonata para viola (1975) fue la última obra de Shostakovich, quien la revisó incluso cuatro días antes de su muerte. Obras crepusculares con igual estructura –dos movimientos lentos envuelven un tiempo central rápido– que el joven viola Antoine Tamestit (París, 1979), magníficamente acompañado en ambos casos, toca acentuando la desolación de sus agónicos finales.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 10 de enero de 2009]


Schnittke: Largo (primer movimiento) del Concierto para viola. [4'39'] Antoine Tamestit. Orquesta Filarmónica de Varsovia. Dimitri Kitajenko.

P. S. Ana lo vio primero.

Y una apasionada y ferviente recomendación cinefílica: Sonata for viola, de Semyon Aranovich y Alexander Sokurov.





David Oistrakh y Dimitri Shostakovich hablan por teléfono. El compositor quiere al parecer comentar algo acerca de la interpretación que el violinista ha ofrecido de la Sonata para viola.
Oistrakh: ¡Hola! ¡Dimitri!
Shostakovich: Sí... Es usted, David.
O: ¿Le molesto?
S: ¿Podría volver a llamar?
O: Creo que me habré ido.
S: ¿Se marcha? Pues se lo digo ahora... Se lo diré.
O: Puedo volver a llamar.
S: Es mejor ahora. Espere... Cojo la partitura
O: Cojo la mía... ¿Página 88?
S: No, 96
O: ¿Página 96?
S: Sí. Número 68.
O: Ya lo tengo... ¿Es rápido?... Mitya, ¿cuál es su tempo para el inicio de la acción?
S: El presente es demasiado rápido para el final.
O: Bien... Dígame, querido. ¿No guardaría el Adagio para la 3ª parte?
S: Tiene usted razón.
O: ¿Qué pondría?
S: Pensémoslo. Hay que encontrar una definición... Para el 67, el tempo está bien.
O: ¿Pesado?
S: Pesado... [tararea]... Así...[tararea]... Y así después [tararea]
O: ¿No más rápido?
S: Un poco.
O: Un poco.
S: Sería demasiado, si no... Pero, ¿sabe usted? Es la más hermosa interpretación... Tengo ese halago tan estúpido, como si lo hubiera tocado yo...
O: Me gusta mucho.
S: Incluso los no mencionados ritenuti, los no mencionados accelerando...
O: Merece la pena mencionar en la publicación esos matices callados.
S: ¿Cuándo podremos hablar?
O: Estoy en el Conservatorio entre las 10 y las 5 de la tarde. Tamara está en casa.
S: Llamaré a las 9.
O: Le mando besos.
S: Muchas gracias. Hablamos mañana.
O: Muy bien. Adiós.