Justin Heinrich Knecht (1752-1817): DIE AEOLSHARFE oder Der Triumph der Musik und Liebe [EL ARPA EÓLICA o El triunfo de la música y el amor] ópera romántica en cuatro actos con libreto de Nikolaus Remmele
Thomas E. Bauer, bajo (Hierokles) Markus Brutscher, tenor (Ephron) Johannes Kaleschke, tenor (Lysis) Andreas Macco, bajo (Phrynis) Christina Landshamer, soprano (Melilla) Sarah Wegener, soprano (Mellita) Maria van Eldick, soprano (Susa) Adolph Seidel, bajo (Herold y Achmet) Mark Adler, tenor (Selim) Patrick Pobeschin, barítono (Bull) Andrea Lauren Brown, soprano (Bulline)
Kammerchor Stuttgart Hofkapelle Stuttgart Director: Frieder Bernius ---------- 3 CD CARUS 83.220 (Diverdi) [61'02'' - 53'19'' - 34'37''] Grabación: Abril de 2008
Rescatador incansable de tesoros antiguos, Frieder Bernius se está acercando últimamente al primer Romanticismo, como muestra esta ópera olvidada de Justin Heinrich Knecht (1752-1817), Die Aeolsharfe (El arpa eólica), en la que el recuerdo mozartiano, ornado por ramalazos de orientalismo, resulta persistente. De agradable melodismo y sólida factura formal, la obra no entrará en repertorio pero amplía el conocimiento de la época. Los conjuntos de Stuttgart, con instrumentos de época, son además soberbios; los solistas, notables y Bernius, un artista de una pieza.
Georg Friedrich Haendel (1685-1759): MESSIAH HWV 56 oratorio en tres partes con libreto de Charles Jennens
Carolyn Sampson, soprano Daniel Taylor, alto Benjamin Hulett, tenor Peter Harvey, bajo Kammerchor Stuttgart Barockorchester Stuttgart Director: Frieder Bernius ---------- 2 CD CARUS 83.219 (Diverdi) [67'06'' - 72'05''] Grabación: Diciembre de 2008
Hace ya mucho que sabíamos que por debajo de la superficie semoviente de los grandes nombres del mundo barroco (compositores e intérpretes) habitaba una realidad de una palpitante y descomunal riqueza, que esperaba simplemente a ser mostrada. Y si lo sabíamos era entre otras cosas por hombres como Frieder Bernius, un director que no tenía la prensa de Hogwood, Gardiner, Harnoncourt, Pinnock, Christie o Savall, pero que, pronto aprendimos, valía tanto como ellos. Gracias a él alcanzamos a descubrir un increíble repertorio de obras corales del siglo XVII que nadie se había preocupado de presentarnos, gracias a él supimos que los coros continentales podían ser tan buenos como los ingleses, que la expresión y el drama no estaban reñidos con la afinación ni el orden, y viceversa, gracias a él aprendimos a valorar lo infrecuente por lo que en ello pudiera haber de grandeza y no por su carácter más o menos exótico o elitista. Con el tiempo y los discos imprescindibles, a Frieder Bernius han empezado a reconocérsele sus méritos, y hoy ya es un nombre prestigioso para los buenos aficionados al Barroco. Nos alegramos (y el plural no es, aunque lo parezca, mayestático: el descubrimeinto fue compartido y quiero que su remembranza también lo sea), porque además ahora ya podemos escuchar a Bernius compitiendo con los grandes nombres en su terreno: el de las obras más populares.
De tú a tú. Porque este Mesías es excepcional. El Coro de Cámara de Stuttgart es un prodigio de empaste, equilibrio y capacidad para resaltar los matices más nimios; la orquesta tiene el sonido, la fuerza teatral, la densidad y redondez de las mejores; los solistas son excelentes. Carolyn Sampson me parece sencillamente la más grande soprano inglesa de nuestros días y la más importante que se haya dedicado nunca al Barroco en las tierras de su Graciosa Majestad; prefiero siempre una buena contralto a un contratenor, pero Daniel Taylor es un cantante extraordinario por su exquisita musicalidad y su franqueza, y luego, digan lo que quieran del color y de los graves, pero canta con una naturalidad que apabulla; no conocía a Benjamin Hulett, que me ha causado una excelente impresión, en especial en las partes más dramáticas de su cometido; Peter Harvey actúa con nobleza y da sentido a todo lo que hace. Bernius concibe la obra como un inmenso puzzle de colores, atmósferas y emociones en el que todo cabe, desde el susurro más estremecedor a la explosión más atronadora, del adorno más imaginativo y fugaz a la plegaria más adusta. Las piezas van encajando con desarmante coherencia desde una Sinfonía inicial un punto alicaída hasta un Amen final que parece que tuviera un da capo, porque dan ganas de volver inmediatamente al principio.
Haendel: "Surely - And with His stripes - All we, like sheep" de El Mesías [7'08''] Coro de Cámara de Stuttgart. Orquesta Barroca de Stuttgart. Bernius
El interés de Schubert por la música teatral se manifiesta desde sus primeros escarceos con la composición. A los catorce años, el músico vienés escribía ya pensando en la escena, aunque su primer trabajo en el género no lo completaría hasta 1814, cumplidos los diecisiete: fue la ópera mágica Des Teufels Lustschloss (El palacio del placer del diablo), que jamás pudo ver representada y corrió la misma suerte que todas las que escribió: nunca fue editada durante su vida. Los repetidos fracasos con el teatro se convirtieron en fuente de amargura permanente para el músico.
De la veintena de proyectos teatrales que el compositor afrontó en su corta vida, muchos quedaron inacabados y de los que llegó a terminar sólo pudo ver dos sobre las tablas, Die Zauberharfe (El arpa mágica), melodrama con música, y Die Zwillingsbrüder (Los hermanos gemelos), singspiel en un acto, ambos escritos sobre libretos de Georg von Hofmann y presentados en Viena en el verano de 1820. De El arpa mágica suele tocarse su obertura y algún aria se escucha de vez en cuando de Los hermanos gemelos, pero son otros títulos dramáticos del músico los que más atención reciben en nuestros días, como los bellísimos fragmentos vocales de Claudine von Villa Bella, singspiel sobre Goethe iniciado en 1815 y jamás terminado; Alfonso y Estrella, ópera en tres actos de 1822; o Fierrabrás, ópera heroico-romántica en tres actos de 1823.
Sakontala, la hija del eremita se cuenta en cambio entre los trabajos inacabados del compositor. El libreto de Johann Phillipp Neumann sobre un original de Kalidasa, poeta clásico de la India que vivió entre los siglos IV y V, desarrollaba en tres actos una historia de amores, realeza, magia y espiritualidad en un lugar sagrado del Himalaya, un tema que se adaptaba a la perfección a la moda orientalista de la época. Schubert comenzó a trabajar en la obra en 1820: escribió las líneas vocales de los dos primeros actos y dejó esbozada la instrumentación, pero a principios del año siguiente, y sin que se conozcan las razones, abandonó el proyecto, que no fue rescatado para una primera audición hasta 1971.
En 2002, Karl Aage Rasmussen se interesó por la obra. Su primera intención era completar los fragmentos originales con música propia, pero al acceder al manuscrito se dio cuenta de que éste tenía más de 400 páginas de un nivel de detalle desigual pero globalmente notable, por lo que cambió su primer designio por un trabajo de reconstrucción de la parte orquestal y de reordenación del material, de forma tal que la obra tuviera sentido en los dos actos que el músico había dejado esbozados. El resultado se presentó en Metzingen el 4 de octubre de 2006, donde fue registrado por los técnicos de Carus en el doble CD que ahora trae Diverdi al mercado español. Son algo menos de 90 minutos de música nunca grabados con anterioridad y que incluyen una obertura, cuatro arias, un dúo, un trío, un cuarteto, un quinteto, un par de coros y otros números de conjunto. Si dramáticamente todo parece un tanto deshilachado, la belleza melódica y las figuraciones ajustadas con elegancia a la retórica del texto convierten la audición en un placer. Los solistas cumplen sin alardes, pero el Coro de Stuttgart es una auténtica maravilla y la orquesta de Bremen suena espléndida guiada por la batuta siempre cristalina y detallista del gran Frieder Bernius.
Franz Schubert (1797-1828): SAKONTALA D 701 Ópera en dos actos con libreto de Johann Phillipp Neumann sobre Kalidasa. Reconstrucción de Karl Aage Rasmussen
Simone Nold, soprano (Sakontala) Donát Havár, tenor (Duschmanta) Martin Snell, bajo (Kanna) Konrad Jarnot, bajo (Madhawia) Stephan Loges, bajo (Durwasas) Kammerchor Stuttgart Deutsche Kammerphilharmonie Bremen Director: Frieder Bernius ---------- 2 CD CARUS 83.218 (Diverdi) [55'57'' - 30'30''] Grabación: Octubre de 2006
Schubert: "Wie fühl' ich, ihr Götter", aria del acto I de Sakontala. [4:38] Simone Nold. Deutsche Kammerphilharmonie Bremen. Frieder Bernius.
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