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martes, 15 de septiembre de 2009

Cumpleaños felices

Artefactum con Mariví Blasco, en lugar de Sara Rosique
ARTEFACTUM

Noches en los Jardines del Real Alcázar. Componentes: Sara Rosique, soprano; José Manuel Vaquero, órgano portativo, zanfoña; Juan Manuel Rubio, viola, arpa, laúd; Álvaro Garrido, percusión; Ignacio Gil, vientos. Programa: Tempus est iocundum (en torno a las Cantigas de Santa María). Lugar: Jardines del Alcázar. Fecha: Domingo 13 de septiembre. Aforo: Lleno.

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CUMPLEAÑOS FELICES

Los quince años de la formación de Artefactum se han juntado este verano con el décimo aniversario de las Noches en los Jardines del Alcázar, lo que ha llevado a la programación de cinco conciertos especiales del conjunto, cada uno con un programa diferente. El que ponía cierre al ciclo de este año se articuló en torno a varias Cantigas de Santa María de Alfonso X, que se complementaron con algunas danzas monódicas de los siglos XIII y XIV, una pieza de los Carmina Burana (o dos, si se cuenta el desopilante final, fuera de programa, con el Bacche, bene venies, convertido desde hace años en auténtica divisa del grupo) y un par de polifonías de Guillaume de Machaut.

Frente a lo anunciado, fue Sara Rosique y no Mariví Blasco la que puso voz al recital y lo hizo con dulzura y elegancia, en especial en las obras del Rey Sabio, que trazó con agradable tono melodioso y buena dosificación de matices, pues de la ballade Riches d’amour de Machaut, puro ars nova, puede esperarse un más intenso y profundo tratamiento de la ornamentación. Artefactum tocó con la ductilidad de siempre, pero pareció algo más contenido con el color que en otras ocasiones, con una percusión de menor presencia y un mayor énfasis en privilegiar fraseos refinados y timbres algo menos brillantes.

El éxito de público fue notabilísimo, lo que habría que hacer extensivo a un Festival que a los diez años de su puesta en marcha se ha convertido en un imprescindible de los veranos sevillanos. Conseguida la consolidación, los siguientes pasos deberían incidir en incrementar la variedad de la oferta sin menoscabo de la calidad. Por su parte, Artefactum continúa con la celebración de su decimoquinto cumpleaños (da gusto escribir esto: un conjunto musical que llega a esta edad en magnífico estado de salud es rara avis entre nosotros) en espera del acto central del aniversario, que tendrá lugar en el Teatro Lope de Vega el próximo 18 de noviembre. Las entradas ya están a la venta, y no quedan muchas disponibles... Felicidades por partida doble.

[Publicado en Diario de Sevilla el martes 15 de septiembre de 2009]

viernes, 3 de julio de 2009

Orientalismo en el canto sefardí

La Capilla Antigua de Chinchilla
CAPILLA ANTIGUA DE CHINCHILLA

Noches en los Jardines del Real Alcázar. Componentes: Luisa Maesso, canto; Juan Francisco Sanz, canto y percusión; José Ferrero, canto, arpa, salterio y sinfonía; Juan Manuel Rubio, viola, kemençe, ud y cítola; Alfonso Sáez, flauta, gemshorn, chirimía, zurna; Miguel Ángel Orero, percusión y santur. Director: José Ferrero. Programa: Endechar (romances y endechas sefardíes). Lugar: Jardines del Alcázar. Fecha: Miércoles 1 de julio. Aforo: Lleno.

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ORIENTALISMO EN EL CANTO SEFARDÍ

Se inauguró el miércoles la décima edición del ciclo musical de más arraigo en el verano sevillano, una oferta estimulante que mantiene este año un apreciable nivel artístico, a pesar de la (ya larga) congelación presupuestaria, lo que trae consigo que haya muchos nombres repetidos de otras temporadas, pero no impide la presencia de alguna novedad interesante que iremos poco a poco desglosando desde esta sección.

La presentación corrió a cargo de un conjunto que había visitado Sevilla recientemente para participar en el Ciclo de Música Antigua de Cajasol, la Capilla Antigua de Chinchilla, que presentó un programa con música judeo-española. Transmitido por vía oral durante siglos, este repertorio ha sido conservado por las diferentes comunidades sefarditas repartidas por el Mediterráneo y escrito sólo de forma tardía, lo que ha determinado la existencia de versiones en ocasiones muy diferentes de las mismas melodías originales.

Dirigido por el multifacético tenor albaceteño José Ferrero, el conjunto ofreció una serie de romances y endechas desde una perspectiva puramente medieval, fusionando elementos de las tres culturas hispánicas: ritmos extraídos de las nubas andalusíes; melodías y ornamentación, típicamente judías; instrumentación variada y mestiza, con artefactos salidos de la tradición cristiana como la sinfonía, la viola o el salterio. En cualquier caso, el peso de las percusiones dio a la interpretación un aire típicamente orientalista, con trazos de improvisación (sobre todo, las que se marcó Juan Manuel Rubio con el ud como preludios para algunas canciones). De las voces, cabe destacar la del propio Ferrero, que buscó naturalidad en la emisión y agilidad en los adornos, mientras que el falsetista Juan Francisco Sanz comenzó con línea inestable y dicción ininteligible para ir calentando y afinando a medida que avanzaba el concierto. La mezzo de Úbeda Luisa Maesso cantó con buen gusto y por momentos exceso de vibrato. Acompañamiento instrumental sin estridencias.

[Publicado en Diario de Sevilla el viernes 3 de julio de 2009]

lunes, 25 de agosto de 2008

Brincos medievales

Artefactum en el Festival de Música Antigua de Tiana en Barcelona
Llevan casi quince años frecuentando ambientes malsanos, recorriendo caminos polvorientos y calles enfangadas, frecuentando tabernas mugrientas y barrios de mala reputación, siguiendo las huellas de los juglares y los clérigos mundanos e incluso las cuerdas de los leprosos y las rutas mortíferas de los apestados, aunque también suele vérselos por palacios, castillos y escritorios monacales, animando los banquetes míticos de reyes y caballeros y las timbas espontáneas de tahúres y soldados, y sin embargo ahí siguen, frescos y lozanos, como si el tiempo no los tocara.

Son por supuesto los miembros de Artefactum, el conjunto sevillano que ha conseguido en este tiempo popularizar la música medieval en su entorno de una forma que sería digna de un estudio más profundo. Pocos conjuntos dedicados a un repertorio tan concreto, tan especializado, han logrado crear la expectación que Artefactum concita con cada actuación, con cada presentación de un repertorio nuevo. El ciclo de las Noches en los Jardines del Real Alcázar así lo ha reconocido este año, dedicándole seis sesiones, más que a ningún otro grupo de cualquier estilo musical, sesiones que se cerrarán el lunes 25 de agosto y el jueves 4 de septiembre.

Los conciertos del Alcázar han servido para que Artefactum presente su cuarto disco, después de aquel heroico trabajo emprendido casi sin medios en 1996 (De la taberna a la corte), que los dio a conocer lejos de su entorno más cercano, de su colaboración con el sello Lindoro (Tempus est iocundum) y de su anterior trabajo (En el scriptorium), dedicado a las Cantigas de Santa María y grabado para Pasarela, la marca que también acoge este Saltos, brincos y reverencias, con el que el grupo más emblemático de la factoría Zanfoñamóvil parece querer regresar a sus orígenes instrumentales, pues se trata de un CD dedicado a danzas del medievo, fundamentalmente centrado en el manuscrito catalogado como Additional 29987 en la Biblioteca británica de Londres, que recoge música del trecento italiano.

Aunque en el códice se incluyen también canciones polifónicas, es más conocido por sus quince estampidas y danzas monódicas, de las que este disco recoge siete (tres de los cuatro saltarellos, una de las danzas rápidas más típicas de la época; el trotto, especie de galop antiguo; La Manfredina con su Rotta, variación rápida del tema inicial; además de la Ghaetta y el Parlament, dos de las ocho estampidas que contiene el manuscrito londinense), completándose con una Danza inglesa del siglo XIII y el Amoroso y la Danza de Cleves, piezas francesas del XV.

Artefactum
En formación de quinteto (que incluye al colombiano Francisco Orozco, un habitual ya del conjunto hispalense), con pequeñas colaboraciones de otros tres instrumentistas, Artefactum es fiel a su estilo exuberante y vitalista, en el que la riqueza sensual y hedonista de los timbres y el vigor de la rítmica marcan un espíritu de joie de vivre que queda puntualmente contrastado con delicadas secuencias solísticas, como la que dibuja el organetto que abre la Manfredina. Armados con sus laúdes, zanfoñas, flautas, chirimías, arpas, cornamusas y todo tipo de artefactos percutivos, los miembros de Artefactum encuentran en este repertorio cortesano las rendijas por las que se filtran el aire y los sones populares de las calles, tabernas, sendas y caminos que recorren incansables para deleite de sus seguidores.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 23 de agosto de 2008]

Saltos, brincos y reverencias por ArtefactumSALTOS, BRINCOS Y REVERENCIAS: DANZAS INSTRUMENTALES DEL XIV Y XV
Artefactum

Francisco Orozco, laúdes
Ignacio Gil, flautas, cornamusa, chirimías
José Manuel Vaquero, organetto
Juan Manuel Rubio, viola, zanfoña, arpa gótica
Álvaro Garrido, percusión

con la colaboración de
Vicente Parrilla, flauta dulce
Rami Alqhai, viola da gamba
Guillermo Pérez, organetto


1. Danza inglesa
2. Saltarello
3. Trotto
4. Ghaetta
5. Manfredina y Rotta
6. Saltarello
7. Parlament
8. Saltarello
9. Amoroso
10. Danza de Cleves
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PASARELA CDP4/1094 [53'43'']
Grabación: Septiembre de 2007



Ghaetta. [6'15''] Artefactum

P. S. Pasarela es una compañía sevillana dedicada a la representación artística y a la grabación y distribución de discos, habitualmente de música popular (es el sello de las Sevillanas, para entendernos). Ya sé que las condiciones de publicación en un sello de estas características no son las mejores, pero precisamente por eso Zanfoñamóvil, que es la que paga, debería estar más encima y cuidar mucho más la edición de un producto como este. Para empezar, el subtítulo no es de recibo: ¿qué es eso de "danzas instrumentales del XIV y XV"? Eso no es castellano. "Danzas instrumentales de los siglos XIV y XV" habría sido lo correcto. Para seguir, los títulos de las piezas son dificilísimos de distinguir por causa de la tipografía y el color empleados y quedan además en segundo plano con respecto a un itinerario imaginario que el grupo ha trazado y que, con todos los respetos, no tiene ni pies ni cabeza: "Llegada al mercado de Oxford", "Primer saltarello", "Eppur si muove", etc., etc. no dice nada al oyente, no resulta significativo desde el punto de vista evocativo, si era de lo que se trataba, y en último término, el tratamiento tipográfico tendría que haber estado supeditado al título conocido de la pieza interpretada y no al revés. Que además no se incluya la duración ni de los cortes individualmente ni del disco globalmente es un feo detalle, que hace incómodo su manejo para muchas pequeñas tareas (sin ir más lejos, su inclusión en este blog). Por último, si el conjunto pretende que sea tomado verdaderamente en serio, en sus discos tiene que incluir las fuentes de donde saca el material que interpreta. Me parece muy bien que me digan que para la recreación de las danzas se han basado en los libros de Waite o de Reese, ¿pero de dónde sale ese Amoroso y esa Danza inglesa? No todo vale, y hay cosas en las ediciones discográficas (que son documentos, yo sigo mi guerra particular contra la desidia de los productores en este aspecto) que resultan absolutamente preceptivas e insoslayables. Todos estos detalles pueden ensuciar un trabajo que a lo mejor está bien hecho en el aspecto interpretativo. Y cuesta verdaderamente tan poco...

sábado, 5 de julio de 2008

Saltos y brincos irreverentes

Artefactum (aunque con Mariví Blasco en lugar de con Francisco Orozco, casi no se nota)
ARTEFACTUM

Noches en los Jardines del Real Alcázar. Componentes: Ignacio Gil, flautas, chirimía; José Manuel Vaquero, organetto; Juan Manuel Rubio, fídula, zanfoña; Álvaro Garrido, percusión; Francisco Orozco, laúd, cítola. Programa: Saltos, brincos y reverencias: música instrumental de los siglos XIII y XIV. Lugar: Jardines del Alcázar. Fecha: Jueves 3 de julio. Aforo: Lleno.

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SALTOS Y BRINCOS IRREVERENTES

Coincidiendo justo con la salida de su cuarto disco, Artefactum ofreció el primero de los seis conciertos que tiene previstos este verano en el ciclo del Alcázar, un recorrido por danzas medievales recogidas en diferentes códices de la época, singularmente el conocido como
Manuscrito del Rey y otro que se custodia en la British Library y que contiene piezas del trecento italiano.

Con su habitual desenfado, el siempre agradecido y oportuno sentido del humor y su reconocida maestría en el manejo de infinidad de artefactos tanto tiempo extraños y que gracias en gran parte a sus conciertos empiezan a sernos familiares, el grupo sevillano invitó a la concurrencia a dar saltos y brincos (aunque fuera con la imaginación) y a mover incesantemente los pies (esto, literal), animados por una música que invitaba mucho más a la jarana que a la reverencia, a pesar de la procedencia cortesana de estas danzas, que sin duda fueron vivificadas por el folclore popular.

La riqueza de la tímbrica, del color y del ritmo dominó una sesión con una música que en su origen escrito resulta poca cosa por lo que exige del intérprete mucho más que tocar las notas. No puede decirse que las recreaciones de Artefactum no fueran concienzudas y estuvieran poco trabajadas, pero sí que faltó algo de contraste entre las intervenciones grupales y los solos o las asociaciones de pocos instrumentos. En algunos temas (Ghaetta, Manfredina) las elaboraciones parecieron además algo tímidas, como si temieran excederse con la irreverencia que tanto bien hace a sus actuaciones y que iluminó tanto la Chansonetta tedesca como una desopilante propina a partir de uno de sus temas fetiche de siempre, el Bacche, bene venies de los Carmina Burana.

[Publicado en Diario de Sevilla el sábado 5 de julio de 2008]

P.S. Especie de vuelta a los orígenes del grupo, con un programa puramente instrumental, que sirvió también para presentar su último disco, como el anterior publicado por Pasarela, pero que por supuesto paga Zanfoñamovil.

Saltos, brincos y reverencias, cuarto disco de Artefactum