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viernes, 3 de abril de 2009

Cuentos rusos

Nikolaï Medtner por Boris Berezovsky
Nikolaï Medtner (1879/80 - 1951): CONTES & POÈMES

Boris Berezovksy, piano
Yana Ivanilova, soprano [YI]
Vassily Savenko, bajo [VS]

1. Ya perejil svoï jelan'ia..., en mi menor Op.3 nº2 [Alexander Pushkin]
[He sobrevivido a mis deseos] [VS]
2. Cuento en mi menor Op.34 nº2
3. Kon', en mi bemol menor Op.29 nº4 [Alexander Pushkin]
[El caballo] [VS]
4. Cuento en fa menor Op.42 nº1 Cuento ruso
5. Chto ty klonich nad vodami, en fa sostenido menor Op.24 nº2 [Fiódor Tiútchev]
[Por qué te doblegas, sauce] [YI]
6. Voron, en sol menor Op.52 nº2 [Alexander Pushkin]
[Cuervos] [YI]
7. Vesenneïe uskopoïénié, en mi bemol mayor Op.28 nº5 [Johann Ludwig Uhland / Fiódor Tiútchev]
[Calma primaveral] [VS]
8. Cuento en mi menor Op.14 nº2 La marcha del Paladín
9. Cuento en mi menor Op.14 nº1 Canción de Ofelia
10. Cuento en do sostenido menor Op.35 nº4
11. Cuento en sol menor Op.48 nº2 Cuento de la Danza
12. Elfengesang, en fa sostenido menor Op.6 nº3 [Johann Wolfgang von Goethe]
[versión en ruso] [YI]
13. Lieb'Liebchen, en si bemol menor Op.12 nº1 [Heinrich Heine]
[versión en ruso] [VS]
14. Liebliches Kind, en mi bemol mayor Op.6 nº5 [Johann Wolfgang von Goethe]
[versión en ruso] [VS]
15. Den i notch, en mi bemol mayor Op.24 nº1 [Fiódor Tiútchev]
[Día y noche] [YI]
16. U vrat obiteli sviatoï..., en fa menor Op.3 nº1 [Mijail Lérmontov]
[A la puerta del santo convento] [VS]
17. Soumerki, en fa menor Op.24 nº4 [Fiódor Tiútchev]
[Crepúsculo] [YI]
18. Chopot, robkoïé dykhan'ié, en sol bemol mayor Op.24 nº7 [Afanasi Fet]
[Un murmullo, una tímida respiración] [VS]
19. Tsvetok, en mi menor Op.36 nº2 [Alexander Pushkin]
[La flor] [YI]
20. Davno l' pod volchebnye zvouki..., en fa menor Op.37 nº4 [Afanasi Fet]
[Cuando, antaño, sobre una música maravillosa...] [YI]
21. Cuento en mi bemol mayor Op.26 nº2
22. Bessonnitsa, en mi bemol menor Op.37 nº1 [Fiódor Tiútchev]
[Insomnio] [YI]
23. Zaklinanié, en do menor Op.29 nº7 [Alexander Pushkin]
[Invocación] [VS]
24. Zimni vetcher, en fa menor Op.13 nº1 [Alexander Pushkin]
[Noche de invierno] [VS]
25. Cuento en si menor Op.20 nº2 Campanella
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MIRARE MIR 059 (Harmonia Mundi) [67'14'']
Grabación: Diciembre de 2007

Un romántico que despreciaba por igual a posrománticos (Strauss, "un charlatán") y modernos (Stravinski, "un cabeza de mula"), Nikolaï Medtner, ruso de familia alemana, fue un pianista de alta escuela, que bien podía competir con Prokofiev o Rachmaninov, pero cuya obra es bastante poco conocida. Toda su producción (61 números de opus) está vinculada al instrumento del que era virtuoso: además de tres conciertos y 14 sonatas, multitud de ciclos de entre dos y seis piezas de carácter conocidas como Skazki, que se han traducido como Cuentos de hadas o simplemente Cuentos. Música de gran originalidad, estructura habitualmente simple, desarrollo rapsódico y, a menudo, intención descriptiva, pero siempre inspirada, alcanza en las manos de Berezovsky una flexibilidad rítmica y una profundidad en los matices que la elevan a un plano superior, colocándola en la línea de la gran tradición romántica de las formas pequeñas para piano. Los Cuentos acompañan a una serie de canciones (en la mejor tradición rusa, Medtner empezó llamando a sus colecciones de melodías Romances, pero después utilizó los términos francés, Mélodies, e inglés, Songs), obras basadas fundamentalmente en grandes poetas rusos y alemanes (estas últimas escritas en la lengua original, aunque aquí se ofrecen traducidas al ruso). En este CD las cantan con ardor dos voces grandes, típicamente eslavas.


Medtner: Cuento Op.14 nº1 Canción de Ofelia. Boris Berezovsky, piano.

domingo, 19 de octubre de 2008

Colores y nostalgias de Rusia

Boris Berezovsky
BORIS BEREZOVSKY

Ciclo de Pianistas. Programa: Siete preludios de la Op.23 y siete preludios de la Op.32 de Sergei Rachmaninov; Una noche en el Monte Pelado (en arreglo para piano de A. Chernov) y Cuadros de una exposición de Modest Mussorgsky. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Sábado 18 de octubre. Aforo: Tres cuartos de entrada.

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COLORES Y NOSTALGIAS DE RUSIA

Boris Berezovsky (Moscú, 1969; nada que ver con el matemático y multimillonario magnate de igual nombre) es un depurado producto de una de las grandes escuelas de pianismo del mundo, la rusa. Alumno de la soberbia (y acaso demasiado poco conocida) pianista armenia Elisso Virssaladze, Berezovsky se dio a conocer en el mundo muy joven, cuando en 1990 se impuso en el prestigiosísimo Premio Chaikovski de su ciudad natal, iniciando entonces una carrera internacional en los escenarios y los estudios de grabación que ha terminado por llevarlo al Maestranza, que se honró ayer abriendo su Ciclo de Pianistas de la actual temporada con su actuación.

El estilo de Berezovsky responde a la perfección a las características que habitualmente se relacionan con los grandes maestros rusos: sonido musculoso, extraordinaria amplitud de dinámicas, gran despliegue de colores, encendida expresividad romántica... Un estilo que se ajusta a la perfección al programa con el que el pianista moscovita se presentó en Sevilla, confeccionado con obras de dos grandes del Romanticismo ruso.

Los Preludios de Rachmaninov son una especialidad absoluta de Berezovsky, lo cual quedó claramente demostrado con catorce de los veinticuatro que dejó escritos su compatriota en las dos primeras décadas del siglo XX. Obras incardinadas en la gran tradición romántica europea, adornadas con colores y ritmos típicos de la música rusa, están además repletas de matices de todo tipo, que contrastan con eficacia la diversidad de sus caracteres, lo que Berezovsky supo resaltar con una interpretación dúctil y flexible, atenta a la menor inflexión, aunque de sonido siempre viril y recio, incluso cuando no pasó de la gama del mezzopiano, como en el Op.23 nº3. El arranque, con el anterior de la serie, había resultado torrencial, con acordes de una potencia descomunal. La intimidad del Op.23 nº4 fue aprovechada para enfatizar con admirable claridad la belleza de las voces intermedias entre la melodía y el bajo. El color estalló en el famoso Op.23 nº5, a ritmo de briosa marcha, con unas dinámicas estiradas hasta lo inverosímil. Poderosísima arrancó también la selección de la Op.32, con un nº1 de arrolladora vitalidad, generoso en el rubato y lleno de contrastes de color y dinámicas. Una de las cumbres de la noche fue sin duda el Op.32 nº5, meditativo, profundo, misterioso, poético, muy contrastado con el nº7, en el que series de semicorcheas y fusas bulleron a una velocidad de vértigo, antes de un final (nos. 9 y 13) en los que se impuso el tono nostálgico, por momentos casi extático.

Tras el magistral Rachmaninov, el Mussorgsky casi supo a poco. La Noche en el Monte Pelado resultó brillante pero epidérmica y aunque los Cuadros de una exposición fueron en verdad suntuosos y estuvieron repletos de detalles de la más fina sensibilidad, como en el pesante "Bydlo", en el obstinado "Viejo castillo" o en la primera aparición, solemne y majestuosa, de "La gran puerta de Kiev", apenas se descorrieron los visillos que separan el espectáculo de lo sublime. De propina, nada menos que una desaforada Valse de Ravel.

[Publicado en Diario de Sevilla el domingo 19 de octubre de 2008]